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Miércoles, 02 De Septiembre
Beato Bartolomé Gutiérrez

Mexicano, mártir de la persecución religiosa en Japón

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Nació en México en 1580, oriundo de la hoy capital de México, es bautizado en la capilla del Sagrario Metropolitano, adjunta a la Catedral. Se desconocen pormenores de su infancia. Hacia 1596 ingresa al convento de San Agustín de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús (ubicado en las actuales calles de República de Uruguay esquina Isabel la Católica, Centro Histórico). Al concluir los estudios correspondientes, recibe la ordenación sacerdotal. Ejerce su ministerio en Yuriria, Guanajuato y en Puebla.

Ya siendo sacerdote, pidió ser enviado a las misiones. Con Fray Pedro Solís, viajó en 1605 a Manila. En 1606 evangeliza en la misión de Manila, Filipinas, junto con los presbíteros Vicente Carvalho y Francisco Terrero. En esa ciudad se desempeña como maestro de novicios durante seis años hasta que es comisionado para evangelizar Japón (1612), En 1613 el emperador Taicosama expulsó a todos los misioneros. Bartolomé regresó a Manila, pero, a petición de sus fieles, al cabo de cinco años, volvió disfrazado a Japón, donde trabajó quince años más —hacia 1618— pese a las persecuciones paganas iniciadas por Taicosama (Toyotomi Hideyoshi (1537-1598), permanece y logra múltiples conversiones; se oculta y evade las cacerías de cristianos, hasta que por una denuncia es atrapado y encarcelado en una estrecha jaula con los sacerdotes antes citados, siendo conducidos hacia a Nagasaky.

Se les encierra y maltrata y el citado emperador ordena su muerte; Bartolomé es quemado vivo en una hoguera y sus cenizas arrojadas al mar en Omura, Japón, el 3 de septiembre de 1632; junto a ellos son sacrificados Antonio Ishida, de la Compañía de Jesús; Jerónimo Jo; y Gabriel de la Magdalena, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Bartolomé Gutiérrez es beatificado por el beato Pío IX (1846-1878; 7 de febrero), quien redacta el oficio y la misa propias en el breve Martyrum rigata sanguine, con fecha 7 de mayo de 1867, para él y otros 205 mártires sacrificados en Japón. Iconografía: con hábito de la orden agustina, en la hoguera del martirio. El proceso de canonización del beato Bartolomé Gutiérrez, continúa vigente en la Santa Sede.

Artículo originalmente publicado por Arquidiócesis de Puebla

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Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella.
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De muchos salían demonios, gritando: "¡Tú eres el Hijo de Dios!". Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.
Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos.
Pero él les dijo: "También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado".
Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea. Lc. 4,38-44

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