Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 21 abril |
San Anselmo de Canterbury

Anécdotas con la Beata sor María Romero.

Claudio de Castro - publicado el 11/02/16

Te he hablado de Sor María Romero Meneses, una religiosa salesiana que desarrolló una gran obra social en Costa Rica. Su vida estuvo acompañada por lo sobrenatural, y la presencia de Dios. Fue una consentida de Jesús y de María Auxiliadora.

Había comentado que deseaba morir frente al mar. Y así ocurrió un 7 de julio de 1977, en Nicaragua.

En sus viajes solía llevar una maleta grande que traía de vuelta con ropa y regalos para sus pobres. En su último viaje no la llevó: Sor Laura Medal, su asistente se lo hizo saber. Cuentan que respondió: “No sor Laura, para este viaje no la voy a necesitar”.  A una joven estudiante de música le predijo: “Usted tocará el día de mi entierro”. Y así fue.

Mi mamá fue una de sus primeras misioneritas, siendo estudiante,  la conoció muy bien. Hace unos días estuve conversando con ella sobre sor María. Me mostró los recuerdos que guardaba, recortes del hábito de sor María, medallitas que sor María se quitó del hábito para darle a mi mamá, libros autografiados y anotaciones de su puño y letra.

Fueron tantos los milagros que ocurrieron en vida de sor María que sería imposible describirlos aquí. En mi casa vivimos un par. El primero cuando mi mamá aún estudiaba.

En el Libro: “Las Obras Sociales de las Hijas de María Auxiliadora, en san José de Costa Rica”, encontré una historia que escuché de niño. La escribió sor María.

UNA GRACIA SINGULAR DUPLICADA.

María Felicia Soto, alumna de V año  del Colegio de Señoritas, era una jovencita excesivamente nerviosa, pero sencilla, modesta y jovial. Viene un día al Colegio a pedir oraciones y remedio para curarse de sus nervios y salir bien en los exámenes finales. Se le dice por consejo que preste ayuda en el Oratorio del Barrio Keith.

Acepta el consejo y desde el siguiente domingo comienza a asistir a las niñas, a jugar, a cantar, y enseñar el catecismo. La Virgen por su parte no se queda atrás, y la tranquiliza los nervios y le concede el consuelo de sacar muy buenas notas en todas las materias…”

Cerré el libro y le pedí a mi mamá que me contará el resto.

En esos días tenías que presentar ante un jurado una tesis de graduación.  Colocaban una urna con fichas, cada una con el número de una tesis diferente. Mi mamá le pidió a la Virgen que le dijera el número de su tesis para estudiarla, y mientras rezaba con las manos partía pedacitos de papel. Mi abuela la llamó para cenar y cuando se levantó vio en el piso el número 14 perfectamente dibujado con los pedacitos de papel.

Llamó emocionada a mi abuela para que lo viera y fuera testigo.

Al día siguiente les contó a todas sus compañeras y empezó a estudiar esa tesis.

La mañana del examen cuando entró al salón, las alumnas que sabían se arremolinaron afuera de la puerta esperando lo que estaba por ocurrir. Mi mamá confiada metió la mano en la urna, tomó dos fichas, soltó una y dijo al jurado examinador: “El número que saldrá es el 14”.  

Sacó la mano y gritó asombrada: «¡CATORCE!  ¡CATORCE!»

Afuera se formó un escándalo, un griterío.

Mi mamá tuvo una puntuación perfecta y al terminar le pidieron los profesores que explicara lo ocurrido. Quedaron admirados y sorprendidos. Luego fue donde sor María a contarle emocionada lo que había pasado y  le entregó el dinero que le obsequiaron en premio por su bachillerato, para cumplir su promesa a María Auxiliadora.

Mientras hablaban llegaron unos empleados de la fábrica Saprissa a entregar unos pantalones para los niños, que sor María había encargado.

“¿Cuánto es?”, preguntó sor María.

“Ochenta y cinco colones”.

La suma exacta que mi mamá le acababa de entregar a sor María.

……….

En este enlace podrás escuchar una entrevista radial en la que mi mamá nos cuenta algunas de sus

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
4
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
5
Amii Stewart
Silvia Lucchetti
Amii Stewart: Un día la estatua de la Virgen me habló
6
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más