Aleteia

La urgencia de la buena comunicación en la pareja

Comparte
La buena comunicación es uno de los pilares del buen funcionamiento de un matrimonio, de una pareja. Es importante crecer en este aspecto todo lo que se pueda incluso antes de pasar por el altar. Todo el camino que, como pareja, recorráis juntos para comunicaros mejor desde ya, será beneficioso para afrontar con fuerza la vida matrimonial.

La comunicación es algo muy tramposo. Puede ir casi todo bien en la pareja que, si falla el aspecto comunicativo, aquello se tambalea. ¡¿Cómo puede ser?! ¡Pero si nos amamos! ¡Pero si estamos de acuerdo en los hijos, en su educación, en la fe…! ¡Pero si llevamos ya un camino recorrido! Sí, pero una mala comunicación es como un virus que va creciendo y que va debilitando la obra conjunta. Es una grieta por donde se cuela el agua y, si la grieta no se cierra, por muy grande que sea el barco, todo se puede ir a pique.

Recuerdo que con mi esposa, como a los 10 años de casados, asistimos a un taller de comunicación afectiva en la pareja que se impartía en el Instituto de Interacción de la calle Hortaleza de Madrid. Allí estábamos matrimonios que llevábamos unos cuantos años casados, matrimonios que acababan de comenzar, parejas de novios que se iban a casar, matrimonios que llevaban 60 años juntos… Fue una de las experiencias más ricas que vivimos en pareja y nos permitió, primero, destapar algunas carencias comunicativas que teníamos y, segundo, aprender maneras y estilos comunicativos saludables. Nos sirvió. Mucho. Creo que es una experiencia por la que todas las parejas debíamos pasar varias veces en nuestra vida juntos.

¿Qué puede ir mal en la comunicación? Pues varias cosas. Yo sólo puedo hablar desde mi experiencia pero es compartida con muchos.

  • Que, teniendo ambos estilos comunicativos distintos, no busquemos un espacio común donde ambos nos sintamos a gusto.
  • Que uno de nosotros no se sienta escuchado por el otro.
  • Que la manera de decir las cosas de uno, el tono, lleve al otro a sentirse mal.
  • Que sólo comuniquemos lo que no funciona.
  • Que pensemos que sólo la palabra comunica, y que nos olvidemos de abrazos, besos, caricias…
  • Que nos centremos más en comunicar yo que en dejar que el otro se comunique.
  • Cargar con preocupaciones o sentimientos negativos no compartidos con el otro.
  • No expresar al otro nuestras necesidades.
  • Dejarnos enredar en culpabilidades, en razones y en detalles sin importancia y perder el foco.

Y así podríamos ampliar la lista con algunas cosas más.

Vale la pena ponerse a tono. Empezad desde ya. No lo dejéis. En la pareja, el buen amor siempre urge.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Top 10 Santi Casanova
  1. Más leido
    |
    Más popular
Ver más