Aleteia

La oportunidad de encontrarnos: #elecciones2016

Comparte
No quiero escribir mucho sobre la inminente cita en las urnas que tenemos los españoles, 6 meses después de la última vez. Todos escriben y hay tanto dicho, tanto, que hasta cansa. Pero sí quiero dar mi última palabra sobre este asunto y aportar, al menos, las pocas luces que tengo en este tema.

Lo primero que tengo claro es que HAY QUE IR A VOTAR. Como ciudadanos, y como católicos, es un deber implicarnos en la vida de la sociedad de la que formamos parte. Votar es el mínimo compromiso exigible. Los católicos debemos ser ejemplo de ciudadanía y estamos llamados a ser constructores del Reino, primero, en el lugar en el que vivimos. La construcción del Reino de Dios comienza ya en esta tierra y de nuestras opciones y decisiones, pende la vida de muchos, su dignidad, su cuidado. Sembrar de amor y compromiso la esfera social, económica, política, empresarial, educativa… de nuestro país es uno de los mayores servicios que podemos hacer.

Lo segundo que quiero decir es que NO HAY UN PARTIDO PERFECTO que aglutine ni condense todos mis principios, todas mis creencias, todas mis prioridades. Elegir no es optar por el mal menor. Elegir es dar la oportunidad a aquellos que se acercan más a lo que considero que necesita el país en este momento. Votar no es decir sí a cada punto del programa, a cada declaración de un representante, a cada opción del partido. No creo en los partidos católicos ni en los que crean lobbies o aglutinan colectivos. Concibo el voto como algo personal e intransferible y creo que depende de muchos factores. Votar es un ejercicio de libertad y de prioridades.

Mi tercera convicción es que, posiblemente, HAY ALGO BUENO EN CADA FORMACIÓN POLÍTICA. Puedo estar de acuerdo y puedo ver Evangelio en propuestas del PP, del PSOE, de Podemos y de Ciudadanos. La prueba es que hay católicos en todas esas formaciones y que muchos ciudadanos confían en cada uno de los partidos. Por lo tanto, no creo que sea bueno demonizar, acorralar, divinizar ni llevar la refriega política a las trincheras. No olvidemos que detrás de cada voto hay una persona y que la mayoría de nosotros no somos ni radicales, ni fundamentalistas, en ninguno de los lados. Buscar lo bueno de cada uno, aceptarlo y promoverlo, puede ayudar a encauzar el diálogo y el acuerdo al que estamos TODOS llamados.

Y por último, simplemente decir que vivo este momento histórico como OPORTUNIDAD  en España. Que deseo y espero que, como en otras ocasiones, estemos a la altura de las circunstancias. Que es bueno que haya opciones. Que es bueno que haya que llegar acuerdos. Que ponerse a negociar no es malo. Que ceder unos y otros no es malo. Que gozar de diferentes ideas y visiones no es malo. Que fomentando el encuentro y no encerrándonos en las prisiones de nuestros prejuicios… llegaremos a buen puerto.

Ánimo y que todo sea para gloria de Dios y bien del prójimo.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Top 10 Santi Casanova
  1. Más leido
    |
    Más popular
Ver más