A nivel neurológico, cuando criticamos, se eleva el cortisol en el cerebro, haciendo que estos pensamientos negativos permanezcan incluso por más de una hora
Cuando hablamos de la crítica es importante saber que no solo se puede criticar al otro, sino que en muchas ocasiones también nos criticamos a nosotros mismos, ya sea por nuestro aspecto físico, por algo que no salió como esperábamos, entre muchas otras cosas más.
Dice la Sagrada Escritura: "No juzguen para que Dios no los juzgue; porque Dios los juzgará del mismo modo que ustedes hayan juzgado y los medirá con la medida con la que hayan medido a los demás". (Mt 7, 1-2)













