El comisario pontificio de la congregación prohíbe cualquier homenaje al fundador de la congregación, el P. Carlos Buela, apartado por el Vaticano en tiempos de Benedicto XVI
En enero de 2010, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica – el organismo del Vaticano encargado de los religiosos – publicó un decreto que ordenaba "la remoción del P. Carlos Buela del oficio de Superior General del Instituto del Verbo Encarnado"; y su obligación de residir en un monasterio francés, sujeto a la autoridad del abad.












