La crisis actual del catolicismo proviene menos de la secularización que de las renovaciones iniciadas por el redescubrimiento de la Biblia y el advenimiento de la espiritualidad. Para el ensayista Jean Duchesne, llevará algún tiempo apreciar sus efectos.
El tiempo de Pentecostés nos invita a preguntarnos qué está tramando el Espíritu Santo en este momento. Porque la situación no parece nada brillante:












