Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 19 octubre |
San Juan de Brébeuf y compañeros mártires
Aleteia logo
home iconEspiritualidad
line break icon

San Hugo de Génova, en la Orden de Malta al servicio de los enfermos

ST HUGH

Public domain

Dolors Massot - publicado el 07/10/21

Fue caballero, participó en las Cruzadas y a su regreso fue capellán del hospital de Génova, donde atendía a enfermos y peregrinos de Tierra Santa

Hugo Canefri nació en Castellazzo Bormida (Alessandria, Italia) a mediados del siglo XII en el seno de una familia socialmente importante. Su padre era Arnoldo Canefri. Su madre, Valentina di Fieschi, era hija del conde Hugo di Lavagna y hermana de Sinibaldo di Fieschi, que más tarde sería el papa Inocencio IV. El abuelo paterno había hecho donativos a la iglesia de Sant’Andrea di Gamondio.

Fue elegido caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), aunque en esa época a sus miembros se les llamaba hospitalarios y sanjuanistas. Sin embargo, los datos biográficos apuntan a que nunca fue ordenado sacerdote. Vistió siempre, eso sí, el hábito negro (más tarde sería de otro color) con una cruz blanca de ocho puntas que recuerdan a las ocho bienaventuranzas.

El siglo XII es época de Cruzadas. En la primera Cruzada, Godofredo de Bouillón conquistó Jerusalén a los infieles en el año 1099. Entonces, el hospicio que se levantó junto al Santo Sepulcro para atender a los peregrinos, fue donado por el califa de Egipto, Husyafer, al beato fray Gerardo de Tenque, fundador de la Orden de Malta.

Tras esta primera Cruzada, ese lugar sirvió no solo como hospital de los cruzados heridos en la batalla, sino que también fue el origen de la Orden de Malta, bajo los auspicios del papa Pascual II, a petición de fray Gerardo.

Cuando Hugo se integra en la Orden, esta ya tiene medio siglo de vida y goza de gran prestigio. La formaban seglares y caballeros que habían hecho voto de defensa de la fe y de ayuda a los pobres, en latín tuitio fidei et obsequium pauperum, en los trabajos de enfermería. Los capellanes eran «una tercera clase» y se ocupaban de la atención pastoral.

San Hugo participó en la tercera Cruzada junto a Conrado di Monferrato y al cónsul de Vercelli, Guala Bicchieri. Al regresar de estas campañas, fue nombrado capellán de la Encomienda del hospital de san Giovanni di Pré, en Génova.

Entregado y penitente

Su vida entonces tomó otra ruta: la de la entrega plena al Señor en la oración y en la obra de caridad de atender a los enfermos y marginados de la ciudad, además de prestar cuidado a los peregrinos que iban o regresaban de Tierra Santa. Hugo no volvió a tomar las armas y su vida se hizo muy penitente: por ejemplo, dormía en el sótano, sobre una tabla de madera.

A los que fallecían en el hospital, san Hugo de Génova se encargaba de darles sepultura con sus propias manos.

Llamaba la atención su fe, su amabilidad con todo tipo de personas, su modestia y su piedad.

Milagros en vida

Se le atribuyen milagros en vida, como el haber logrado de Dios que hubiera agua para las lavanderas del hospital un día de mucho calor en que se había roto el suministro. También le vieron convertir, por su oración, el agua en vino en un banquete, como hizo Jesús en las bodas de Caná. Y salvó de la muerte a la tripulación de un barco que iba a naufragar. Hay testimonios de algunos fenómenos místicos que se producían cuando Hugo estaba en misa o en oración: entre otros, lo vieron el arzobispo de Génova y cuatro canónigos.

San Hugo de Génova tuvo vida religiosa más de medio siglo y falleció el 8 de octubre del año 1233. Fue enterrado en la primitiva iglesia donde residía y sobre ella se erigió la de San Giovanni di Pré donde hoy siguen venerándose sus restos.

Su festividad se celebra el 8 de octubre.

Oración

Oh, Dios,

que otorgaste al bienaventurado Hugo de Génova

la gracia de perseverar en la imitación

de Cristo pobre y humilde,

concédenos, por su intercesión,

avanzar fielmente en nuestra vocación,

para llegar a la perfección que nos propusiste en tu Hijo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Si quieres conocer la vida de otros santos, puedes clicar aquí.

Tags:
cruzadasedad mediasantoralsantos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
VENEZUELA
Ramón Antonio Pérez
Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada
2
THERESA
Maria Paola Daud
¿Santa Teresa de Ávila fue la inventora de las papas fritas?
3
Gelsomino del Guercio
Carlo Acutis habló de un regalo que le hizo Jesús, ¿de qué se tra...
4
Henry Vargas Holguín
¿Cuál es el pecado contra el Espíritu Santo?
5
squid game
Dolors Massot
¿Qué ocurre con la serie «El juego del calamar» (Squid Game)?
6
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa a los poderosos: “Quiero pedirles en nombre de Dios…”
7
CARLO ACUTIS, CIAŁO
Gelsomino del Guercio
«Cerró los ojos sonriendo»: así murió Carlo Acutis
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.