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¿Cómo será el reencuentro del Papa con los fieles?

VATICAN
Vincenzo PINTO-AFP
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Las audiencias generales se reanudan en el Vaticano siguiendo medidas anti contagio por coronavirus. Final del ‘ayuno’ de calor humano para Francisco

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El papa Francisco reanudará su encuentro público con 500 fieles y peregrinos que participaran en la audiencia general de cada  miércoles a partir del próximo 2 de septiembre en el Patio de San Dámaso del Palacio Apostólico y no como se acostumbra en la plaza de San Pedro. Esta medida se debe al respeto de las normas anti contagio por la pandemia de coronavirus.
El director editorial del Vaticano, Alessandro Gisotti, definió este ‘reencuentro’ del Papa con el pueblo de Dios como salir de un «ayuno» de seis meses.  El Papa, 83 años, ama estar entre la gente, conversar, bromear, tocar, saludar y abrazar a los fieles. Probablemente esta efusividad deberá ser contenida para evitarle complicaciones físicas.
Cabe notar que Bergoglio espera al final de la misa de Santa Marta  – más de trescientas ya (confirma Gisotti) – para saludar a cada persona que le vista y lo mismo hace al final de las audiencias generales cuando hace una predicación más breve que la de sus predecesores para pasar más tiempo con la gente y dar vueltas alrededor de la plaza con el papamóvil para bendecir a niños y bajar para conversar con los enfermos y sus acompañantes.
La audiencia general es también una cita fija era encontrar las parejas de recién casados que reciben sus consejos y ánimos. Un gesto universal que se extiende como una ‘caricia’ suave sobre la vida familiar y matrimonial de todos los fieles que ven estos gestos a distancia.
En un artículo publicado en Vatican News el 31 de agosto de 2020, Gisotti confirmó que son ciento ochenta y nueve los días transcurridos desde la última audiencia general en la que Francisco tuvo contacto con los fieles en la Plaza de San Pedro, el 26 de febrero de 2020.
Católicos y personas lejanas de la Iglesia seguían sus «gestos no programados», confirma el colaborador del Papa. En efecto, esta cercanía con el pueblo de Dios se convierten en una verdadera encíclica viviente que expresa sin mediaciones esa cultura del encuentro que Bergoglio profesa.
El ama el contacto con las personas y «mirar a la gente a los ojos», remarca Gissotti. «Francisco dedica mucho tiempo, a veces sorprendentemente largo, a conocer a la gente: Los últimos se convierten en los primeros«.
En este sentido, recordó el abrazo del Papa a Vinicio, un hombre desfigurado por una terrible enfermedad, la neurofibromatosis, al final de la audiencia general del 6 de noviembre de 2013.
PAPIEŻ PRZYTULA CHOREGO MĘŻCZYZNĘ
© ANSA/CLAUDIO PERI
«En las audiencias generales no se puede de hecho separar la palabra del gesto del Papa porque la primera es la premisa de la segunda que, a su vez, la fortalece y la hace tangible«.
En estos siete años y medio, el papa Francisco alzó su voz en las catequesis de los miércoles para reiterar que el mensaje cristiano toca la vida del hombre de hoy, por eso, los temas que ha propuesto quedan para la posteridad: desde la Misericordia, la Esperanza cristiana, la Eucaristía y los Mandamientos.
Ahora con un público de fieles, Francisco podrá continuar a mirar a los ojos de alguien en la multitud para dirigirse a todas las personas del mundo y para proseguir el ciclo de catequesis centrado en el tema «Sanar el mundo«, que inició hace algunas semana y toca la realidad de la crisis de la pandemia.
«El Papa sabe que la Iglesia no tiene «recetas» listas para salir de la crisis, pero – con estas últimas reflexiones – quiere compartir con todas las personas de buena voluntad una mirada cristiana sobre los temas que la pandemia ha puesto de relieve, especialmente las «enfermedades sociales», un virus aún más difícil de derrotar que el Covid 19″, confirmó Gisotti.
Una línea además coherente, con aquella expresada en la Oración Extraordinaria del 27 de marzo pasado, de que «nadie se salva a sí mismo» y que, por lo tanto, sólo caminando juntos, sólo sintiendo a los hermanos y hermanas del otro, podremos salir mejor de este tiempo de prueba», concluyó Gisotti.
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