Aleteia

EE.UU.: ¿Cómo será la catequesis de niños este curso que empieza?

READING BIBLE
Shutterstock
Comparte

La reflexión de Omar Aguilar, director de educación religiosa de la Mary Immaculate Church (Dallas)

La irrupción de la pandemia en la vida escolar y parroquial ha supuesto un parón inevitable también para las catequesis de niños en todo el mundo. Muchos han debido posponer la recepción de la Primera Comunión y otros sacramentos de iniciación cristiana.

Con el próximo comienzo del curso escolar en los Estados Unidos, muchas parroquias se enfrentan al dilema de cómo ofrecer, o incluso de si será posible ofrecer, las catequesis para niños en este nuevo ciclo 2020-2021.

Según explica a Aleteia Omar Aguilar, director de Educación Religiosa de la Mary Immaculate Church (Dallas, Texas), «los retos son enormes ya que la actual crisis provocada por la pandemia sigue presente en todas nuestras comunidades, día a día las cifras van en aumento y el numero de contagios parece no parar».

Ante este reto mayúsculo, ¿será posible realizar el próximo ciclo de formación de la catequesis? «La respuesta es un rotundo sí», asegura Aguilar, pero el modelo que se tenía hasta ahora tiene que cambiar.

«Durante años hemos trabajado bajo el modelo parroquial, los padres de familia traen a sus hijos a la catequesis semanal muchas veces sin siquiera bajar del auto. Los padres han dependido de la iglesia y los catequistas en cuanto a la formación de sus hijos, la transmisión de la fe  por mucho tiempo se mudo de la casa a la parroquia».

Este modelo era insuficiente, asegura, pues «sin el compromiso de fe de los padres los hijos muchas veces se encuentran solos en el camino de fe y muchas veces este caminar en y con Cristo es demasiado breve».

Una nueva oportunidad: Empoderar a los padres

Sin embargo, el COVID-19 puede suponer una gran oportunidad para cambiar este modelo obsoleto e ineficiente: «Hoy podemos renovar la educación religiosa regresando el privilegio y responsabilidad de los padres a ser los primeros testigos para sus hijos»

«No podemos y no debemos resumir el reto de la formación de fe a solo el hecho de en donde será, que si podremos volver a utilizar las instalaciones de la iglesia o que si será en casa es por demás una preocupación concreta pero no es el fin de nuestra misión».

Que la catequesis futura sea presencial u online es solo la parte práctica del problema, asegura Aguilar. «Cada comunidad tendrá que responder al reto de catequesis, que si en persona o en alguna plataforma digital es solo parte de la cuestión principal: la fe en primer lugar se transmite en casa y que no existe programa que pueda reemplazar a los padres ni al núcleo familiar».

«La Iglesia necesita dar un paso en fe y saber que, junto con todas las horas y horas de planeación y análisis de programas de formación, también debemos unir la confianza en Dios y recobrar el valor de la familia. Los padres son responsables de la transmisión de la fe en primer lugar, la iglesia y a la comunidad de fe somos corresponsables al asistirlos ofreciéndoles la ayuda y los medios para que ellos alegremente tomen las riendas y juntos construyan la iglesia doméstica», añade.

El reto que afrontan las parroquias es, por tanto, el de cambiar un modelo de catequesis, ayudando a los padres a ser los catequistas de sus hijos.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.