Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 07 mayo |
San Agustín Roscelli
home iconActualidad
line break icon

Ucrania: Una misión especial

UKRAINE

Aid to the Church in Need

Ayuda a la Iglesia Necesitada - publicado el 05/07/20 - actualizado el 05/07/20

Un sacerdote relata su experiencia con pacientes de COVID19

Grzegorz Draus no es astronauta, aunque lo parezca, ni es tripulante de ninguna nave espacial pero si es parte de una misión muy especial. Las medidas de protección y seguridad son enormes, tiene que usar un equipamiento específico que contiene, ni más ni menos, catorce elementos diferentes. No es el único que está obligado a hacerlo, todos los que participan en esa especial misión lo hacen. El objetivo: cuidar del cuerpo y el alma de los pacientes de COVID-19 en un hospital en la ciudad de Lviv, en Ucrania. 

En los pasillos, muchas otras personas dedicadas a este cometido van cubiertos como él, con mascarilla, gafas, buzo, guantes, bata… Son médicos, enfermeras y personal sanitario pero a Grzegorz se le reconoce enseguida porque hay un elemento adicional único en su equipamiento que le diferencia de los otros: la estola.

Grzegorz Draus es el padre Grzegorz, sacerdote católico polaco de Lublin, que desde hace nueve años lleva a cabo su ministerio en Lviv (Leópolis), uno de los centros culturales, científicos e industriales más importantes de Ucrania. En la región de Lviv ya hay más de tres mil infectados, setecientos internados y casi 100 fallecidos por el coronavirus. La Desde el brote de la pandemia visita a los enfermos de COVID-19 en el hospital dos veces por semana. “Desafortunadamente, debido a otros trabajos parroquiales, me es imposible visitarlos con más frecuencia,” comenta con pesar.

Esa prenda de tela, que el sacerdote se pone alrededor del cuello, es para muchos católicos tan habitual que en ocasiones normales pasa inadvertida pero en estos momentos tan insólitos la estola simboliza, con toda su fuerza, la vocación del sacerdote: pastor que si es necesario lleva a sus ovejas sobre sus hombros y guía que conduce a las almas hacia la vida eterna.

La enfermedad está en todas partes

“Estoy ocho horas dentro de este “uniforme” que se compone de catorce partes diferentes. Cuando voy de una unidad del hospital a otra, debo cambiar parte del equipamiento y desinfectarme con un líquido especial”, explica en una entrevista a la fundación Aid to the Church in Need.

En el hospital que atiende el padre Grzegorz, todos los que trabajan con pacientes del COVID-19 están sometidos a medidas de seguridad enormes. “En otros hospitales, hay muchos contagios también entre los médicos porque no tienen tantas medidas. Pero no se puede bajar la guardia, la enfermedad está en todas partes. Me hice la prueba dos veces y gracias a Dios: estoy sano”.

“Para mí, lo más difícil es trabajar a pesar de la humedad y el sudor porque se empaña todo y casi no se ve nada. No puedo imaginar cómo trabajan las enfermeras en tales condiciones, no es fácil. Sin embargo, tienen que hacer su trabajo, como poner inyecciones”, explica el sacerdote.

Cada día un pequeño milagro

Él cumple su misión, tampoco sencilla. “Visito cada habitación, les bendigo, hablo con ellos e intento dar buenas noticias. Les hablo del amor de Dios. Yo no estoy enfermo de COVID, Dios sabe que sería demasiado difícil para mí. Los enfermos tienen una fe fuerte. Les digo que Jesucristo está muy unido a ellos en la cruz, sufrió los mismos síntomas que sufren los que padecen esa enfermedad: dificultades para respirar.”

Para los pacientes, además del sufrimiento físico, “lo más difícil son las consecuencias y los problemas que conlleva y afectan a los demás: hospitalización, aislamiento. Algunos pueden sentirse culpables.”

Para fortalecer el alma de los pacientes, el Padre Grzegorz escucha las confesiones de los que quieren y distribuye la sagrada comunión. Debido a las regulaciones sanitarias, no puede consumir el resto de las formas consagradas ni guardarlas o conservarlas en ningún sitio. “Pero todos los días vivo un pequeño milagro, la cantidad de personas que participan en la comunión es igual a la cantidad de hostias que traigo conmigo”, cuenta el sacerdote.

El sacerdocio: una actividad fascinante

El padre Grzegorz nunca pensó que su ministerio le llevaría a esta situación, pero siempre tuvo claro que seguir la llamada de Dios al sacerdocio iba a ser una actividad fascinante. “Dios no necesita tu sacrificio, sino tu amor”, le respondió un amigo cuando, el entonces joven adolescente Grzegorz, le contó “que quería sacrificarse para servir a los pobres”.

En los casi 25 años que lleva amando a los pobres y necesitados, el sacerdote polaco no lamenta “ni un solo día” su ordenación. Lo único que desea es seguir el ejemplo de santa Teresa de Calcuta “que solo dormía 4 o 5 horas porque estaba llena de ardor en su actividad, ella amaba lo que hacía. Yo también quiero amar lo que hago de esa manera, hasta el final.”

Apoyando el heroico servicio de los sacerdotes ucranianos durante la pandemia, la fundación Aid to the Church in Need (ACN) proporcionará los equipos de protección necesario: máscaras, guantes, antiséptico, etc. a 3.478 sacerdotes, 92 seminaristas y 1.000 miembros de comunidades religiosas para que puedan protegerse adecuadamente y evitar la diseminación de la infección.

Tags:
coronavirussacerdoteucrania
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Jesus Colina
¿Milagro en Israel? Marcha de madres cristianas, musulmanas y jud...
2
Lorena Moscoso
El mundo se conecta a estos santuarios en mayo para el Rosario
3
MOTHER OF ALL ASIA
Redacción de Aleteia
Inaugurada en plena pandemia la estatua de María más grande del m...
4
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
5
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
6
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa: El catequista será parte de los ministerios de la Iglesi...
7
ARGENTINA
Esteban Pittaro
La policía interrumpió una Misa de Primera Comunión al aire libre
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.