Aleteia

El taxista que da a sus clientes un «Avemaría» de regalo

MADRID
Comparte

Así son los nuevos diáconos permanentes de la Iglesia de Madrid

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Alberto López era un cristiano de garrafón, de los de bodas, bautizos y comuniones. Así lo explica él mismo en Infomadrid, el seminario del arzobispado de Madrid. Tiene 43 años y es de Usera de toda la vida. Para los que conocemos Madrid…son palabras mayores. Está casado con Beatriz y es padre de Paula del Carmen de 9 años, y Cruz Alejandro, de 7.

Alberto es taxista y un viernes que libraba…  desesperado ante una crisis que le pegó fuerte…. se acercó a una Iglesia… Sintió paz y comenzó a ir a Misa, dice: «al principio como quien va al cine, porque no rezaba ni nada, pero me daba consuelo». Y en los tiempos muertos en el taxi escuchaba Radio María, leía la Biblia…

Poco a poco fue profundizando. Había algo que le llamaba. En su mente empezó a surgir la palabra servicio y un buen día se enteró de lo que era ser diácono. Miró por internet y se acercó a lo que él denomina: “la universidad de los curas” para que le dieran información. San Dámaso estaba cerrado porque era San José. Finalmente conoció al premediten de la Comisión Diocesana de Diaconado Permanente, profundizó en el tema y este sábado será diácono. Un diácono taxista donde sigue dedicando a sus clientes un avemaría de regalo.

Una historia sencilla de cómo Dios actúa en la vida de cada una. Como les dice Alberto a los de su barrio: “mi droga más fuerte es Dios, me voy a pegar un chute de Jesucristo…”».

Cómo Alberto, otras tres vidas, tres historias… Ángel Travesí, militar y con seis hijos. José Luis Gallego, Ingeniero de Montes y con tres hijos, Antonio López, licenciado en Geografía y con cuatro hijos. Todos ellos serán ordenados esta tarde en Madrid…diáconos.

Aquí puedes conocer sus historias

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.