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Dios, COVID19 y sufrimiento: Si Dios es bueno, ¿por qué permite el mal?

RIO
Allan Carvalho | AGIF
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Aleteia realiza un segundo WEBINAR sobre las falsas imágenes de Dios con el filósofo Miguel Pastorino

En tiempos recios, la gente se acerca a Dios pero también puede ser el momento para aparcarle. Lo explica el filósofo Miguel Pastorino, protagonista del segundo webinar organizado por Aleteia.org, en este caso dedicado al tema del sufrimiento y el COVID19.

Pastorino, profesor en la Universidad Católica de Uruguay y especialista en sectas, empezó su charla virtual a la que se unieron personas de distintos países reconociendo que “con el coronavirus ha empezado a surgir de nuevo la pregunta sobre si Dios permite el sufrimiento”.

Este experto constató que “hay gente que se acerca a Dios en estas crisis”, pero al mismo tiempo “se usa también como un argumento para pasarse al ateísmo”.

Miguel Pastorino es miembro fundador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES)  y constata que ya “la filosofía, desde sus orígenes se plantea cómo compatibilizar idea de un Dios bueno con la existencia del sufrimiento, la injusticia y el mal”.

Pastorino, que  fue durante 10 años miembro de la Comisión Nacional de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Uruguaya, pone el dedo en la llaga: “¿Qué imagen nos hacemos nosotros de Dios?”.

Y lo extiende a todas las religiones: la distorsión de la imagen de Dios es un problema que ha transcendido a una religión puntual.

“Lógicamente, en la historia del ateísmo la mayoría de filósofos que critican no lo hacen a Dios directamente, sino a una determinada idea de Dios que encuentran en los creyentes. Los mismos creyentes, parece a veces que creamos en un Dios distinto unos de otros: en un Dios blando, en un Dios justiciero, en un Dios que me da cosas…”

La idea de la fragilidad humana

Muchos se preguntan por la pandemia, cuando “en realidad pestes ha habido siempre, la vida humana es frágil y parece que enfermamos  y morimos y… nos enteramos hoy”, comenta Pastorino.

“Es esta mirada global sobre un fenómeno nuevo el que parece recordarnos que somos mortales” y por tanto “las grandes preguntas en la historia de la filosofía surgen hoy también”.

Para este filósofo, “el problema más grande que tenemos los cristianos es la de no purificar nuestra imagen de Dios”.

El profesor invitó a repasar algunas imágenes de Dios no compatibles con el Evangelio y la fe cristiana, y dijo que filósofos como Marx o Nietzsche, “combaten a una imagen de Dios que le pinta como un monstruo sádico que quiere que los hombres sufran, y los cristianos también deberíamos combatir esa imagen”.

“Marx ve la religión como el opio de los pueblos porque legitima la pobreza, yo –dijo Pastorino- también me rebelo, ese Dios es un monstruo, y yo podría decir que soy ateo con Marx de un Dios que quiere que alguien sea pobre”.

“Dios ama y es amor,  crea un espacio de libertad y no todo lo que pasa es voluntad de Dios, no todo lo que pasa es querido por Dios. Nos crea cortocircuito esta idea de un  Dios omnipotente, categoría griega que hemos asumido, pero si vamos a la Biblia, vemos que  Dios es Jesús y se entrega y lo matan… y no resulta compatible con esa imagen de Dios que ‘maneja’ el destino del hombre”.

Pastorino lanzó una provocativa pregunta : ¿Todo lo que sucede en el mundo es querido por Dios? “Estaríamos en manos de un tipo difícil”, respondió: “Imagínense que Dios Padre quisiera que a Jesús le clavaran, le escupieran, ¿eso quiere un padre para su hijo único?. Y dijo que si esta es la imagen de Dios, “¡no se nos ocurra a nosotros pedirle algo!”

Pero no, no es este el Dios de Jesucristo: “La voluntad de Dios es que Dios quiere amar. Y si por amar hasta el final le van a matar de esa manera, que hagan lo que quieran, pero les voy a amar hasta el final”, aseveró.

“Dios hace hasta de lo malo una oportunidad para el bien, no es que Dios lo mande, la diferencia es sutil: que Dios permita algo no es lo mismo a que Dios lo quiera positivamente”.

“A veces existen ateos por el mal testimonio de cristianos, porque predicamos a un Dios que hace que te vengan ganas de salir corriendo”, añadió.

¿Dios? Amor infinito

“La fe nos enseña que Dios es amor infinito”, explicó.

“Dios nos ama, nos acompaña, sufre con nosotros, a quién te ama le duele lo que a vós te duele, no está en la vereda de enfrente a decirte lo que tienes que hacer”.

“Rezar es entonces abandonarse a Dios, confiar, y saber que cuando rezo es que me estoy acercando a Dios” contó en este webinar que ha sido moderado por la periodista Inma Álvarez, directora de la edición en español de Aleteia.

Pastorino es contundente: “La oración tiene más que ver con un abandono que con un pedir cosas”.

“A la oración la hemos vuelto instrumental para conseguir cosas, es muy infantil, oración es más profunda, es el encuentro de amor con Dios”.

Pastorino sugirió  revisarse a sí mismo, tratar de encontrarse con el Dios que es amor de los Evangelios. El Evangelio es buena noticia, no un manual de moral”, concluyó.

Pastorino está en Twitter @MiguelPastorino, Instagram (pastorinomiguel) y sus artículos se pueden encontrar aquí: https://es.aleteia.org/author/miguel-pastorino/

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