Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 04 diciembre |
San Juan Damasceno
home iconViajes
line break icon

Esto hicieron los venecianos cuando llegó la epidemia

David Sutterlütti | Flickr CC BY-SA 2.0

Vittoria Traverso - publicado el 26/03/20

Ahora que el mundo enfrenta el desafío del coronavirus, es importante recordar cómo la fe salvó a una de las ciudades más queridas del mundo

Los amantes de Venecia hoy seguramente reconocen a primera vista, gracias a las guías turísticas, la iglesia de «Il Redentore», una estructura de 250 pies con una imponente cúpula que se eleva sobre la isla de Giudecca.

Pero seguramente pocos sabrán que «Il Redentore» se construyó en 1592 para agradecer a Dios por su ayuda en la lucha contra un brote brutal de peste que mató a más del 30% de los habitantes de la ciudad.

Redentore and Canale della Giudecca
Didier Descouens | CC BY-SA 4.0

Durante los años 1575-1577, un brote violento de peste bubónica asoló la entonces República de Venecia, matando a casi 50.000 personas. Casi uno de cada tres venecianos perdió la vida por la terrible enfermedad, incluido el pintor renacentista Tiziano.

Entonces, en 1576, durante el pico de la epidemia, el Senado decidió construir una hermosa iglesia para rezar para pedir a Dios ayuda en la lucha contra la enfermedad.

El dux Alvise I Mocenigo, gobernante de la República de Venecia, eligió a Andrea Palladio, uno de los arquitectos más influyentes del Renacimiento, para diseñar el proyecto.

Palladio optó por una iglesia de una sola nave con tres capillas laterales. La fachada fue modelada según la iglesia del Panteón en Roma, mientras que los 15 escalones que conducen a la entrada son una referencia al Templo de Jerusalén.

De esta manera, Palladio buscó construir una obra monumental que hablara de la fe que los cristianos de todos los tiempos han depositado en Dios.

CC0

Poco después de colocar la primera piedra, Palladio construyó una pequeña estructura de madera que funcionaría como una iglesia «temporal» mientras se construía la iglesia real.

Esta iglesia de madera funcionaba como una especie de capilla flotante, conectada al resto de la ciudad con puentes extraíbles y barcazas que permitían a los gobernantes y sacerdotes llegar al templo.

El 20 de julio de 1577, solo unos meses después de la decisión de la ciudad de construir una iglesia para pedir la ayuda de Dios, las autoridades declararon el fin oficial de la plaga. Una alegre procesión de botes partió de todos los rincones de la laguna para llegar a la «iglesia flotante» en agradecimiento.

Desde ese día, los venecianos se reúnen cada 20 de julio para celebrar la ayuda de Dios en la lucha contra la peste.

CANALS
Luigi Pastega | Public Domain

La ceremonia comienza la noche anterior, con pintorescos fuegos artificiales en toda la ciudad. Al día siguiente, los venecianos navegan en los canales con góndolas decoradas con adornos que muestran su gratitud por el final feliz de un duro capítulo de su historia colectiva.

Tags:
epidemiahistoria del arteitaliaturismo religiosovenecia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco b...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.