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Esta fruta tropical contiene los elementos usados en la Crucifixión

CHAPARRO
Shutterstock | Byron Ortiz
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La flor cuaresmera florece para adornar procesiones y recordar la Pasión

Su floración coincide con la Pascua y por ello se le llamaba Penitentes, en relación con el período anterior a la Semana Mayor. En Europa semeja un racimo y sus propiedades son increíbles.

Aunque su olor atrae a las moscas, según crónicas ambientalistas, el bulbo es aperitivo, emoliente y diurético, rico en mucílago, contiene taninos, sales, goma y azúcares. Es una planta comestible, que posee un bulbo de sabor amargo de propiedades parecidas a las de la cebolla, y se utiliza para estimular las secreciones y la orina.

En algunos países de la cuenca mediterránea, los bulbos se consumen en ensaladas o cocidos como parte de salsas o en escabeche. Puesto que el bulbo es rico en mucílagos y tiene propiedades emolientes y se usa sobre abrasiones de la piel, zonas irritadas, enrojecidas, secas y con granos.

CHAPARRO
Gerson Tun-(CC BY-NC-SA 2.0)

Se le conoce también como Jacinto Silvestre y se asegura que es medicinal y diurética.

En América, especialmente en Caracas, se le llama “Chaparro” o “Amansaguapo”. Chaparro (pequeño) porque es un arbusto, no crece mucho. Amansaguapo tal vez por sus propiedades. Los cierto es que a este arbusto con tan bellas flores se le disfruta por los tiempos de Cuaresma y Semana Santa. Su colorido púrpura es hermoso e intenso y recuerda el color de la agonía y los ornamentos sacerdotales de los días santos.

CHAPARRO
Gerson Tun-(CC BY-NC-SA 2.0)

“Me comentaron que también lo llaman Nazareno, porque florece en Semana Santa y cuentan que sus hojas son tan ásperas que antiguamente las usaban para raspar los higos verdes antes de hacer el dulce (…) En Venezuela es conocido igualmente como María, Santa Lucía, Tostadito, Nazareno, Palo Santo o Penitente”, asegura una bloguera que investigó en el libro del sabio Henry Pittier.

Un historiador y escritor venezolano de origen libanés, Garam Mattar, piensa que “echándole mucha imaginación, la bellísima flor de esta fruta tropical –rica en vitamina C y fuente de proteínas, minerales y carbohidratos- parecería contener los elementos que se usaron en la Crucifixión de Jesús: la cruz, los clavos y el martillo”.

CHAPARRO
barloventomagico-(CC BY-NC-ND 2.0)

Es un árbol muy ornamental y se cultiva en tierra caliente. En Semana Santa, es la flor que le obsequian al milagrosísimo Nazareno de San Pablo, la devoción más fuerte de los caraqueños. Es esa flor, de tono morado subido, la que decora las imágenes para las procesiones de Miércoles y Jueves Santos. Tiene su Cofradía, la del Nazareno de San Pablo, que lo saca en hombros por las calles.

El Miércoles Santo a las doce del mediodía se inician en la Basílica de Santa Teresa las 18 eucaristías hasta las cinco de la tarde, cuando se efectúa la Procesión del venerado Nazareno. Desde el amanecer los devotos se congregan para agradecer a Cristo los favores recibidos y acuden en su honor ataviados con túnicas o ropa morada, orquídeas –nuestra flor nacional–, crucifijos y otros símbolos religiosos para pedir salud, bienestar y paz; muchos pagan su promesa recorriendo de rodillas o descalzos los espacios adyacentes a la Basílica. Todo se ve morado en el ambiente.

CHAPARRO
Gerson Tun-(CC BY-NC-SA 2.0)

Esa planta protagoniza estas ceremonias. Es de la familia de las liláceas, bulbosa. Se presenta en forma de racimos y casi parecen uvas diminutas. Florecen a principios de la primavera, entre marzo y mayo. Se cultivan en cualquier tipo de suelo, siempre que tenga buen drenaje. Crecen a pleno sol y si son dispuestas con creatividad, sirven para diseñar hermosos jardines.

En Caracas se las ve, bien silvestres o colgando de muros y tapias, por todas partes. Es una de las señales de que ha llegado al hora, como ha dicho el Papa Francisco, de apagar los celulares y abrir la Biblia.

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