Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 03 marzo |
San Ceada
home iconContenido de partner
line break icon

La unión familiar contribuye a la salud de niños y adolescentes

La doctora Denise Núñez explica cómo atiende a sus pacientes en el Bronx, Nueva York.

La doctora Denise Núñez es pediatra intensivista y trabaja en el Bronx (Nueva York). Sus pacientes son niños en situaciones muy graves: trasplante de riñón, trasplante de corazón… Cuando los pequeños han superado la etapa más difícil, ella sigue atendiéndolos en la consulta privada: «Los cuido para que se mantengan sanos«, afirma.

«Los niños necesitan soporte emocional y social»

Según ella, su tarea no se resuelve solo curando el cuerpo: «Aparte del cuidado médico y clínico, los niños necesitan soporte emocional y social».

Núñez conoce bien el modo de ser de la población que vive en el Bronx, en buena parte migrante de origen latino. «Estudié Medicina en República Dominicana, aunque nací y vivo en Nueva York«.

Esto facilita la empatía con las familias: los problemas de la migración, las dificultades económicas y las diferencias culturales, por ejemplo. Ella procura «ayudarles con los problemas sociales que tienen en el hogar y con los problemas de educación».

Su receta para que un niño crezca sano

Más allá del cuidado físico, Núñez afirma que el éxito en la atención médica a los niños y adolescentes llega cuando se atiende a la persona en su conjunto: «Estamos siempre diciendo a los niños y a la familia que se mantengan unidos, que recen unidos, que los valores de nosotros los católicos se mantengan en un país tan fuerte como Estados Unidos. Esa es una parte bien importante de nuestra práctica».

Una red de médicos para los más pobres

Denise Núñez forma parte de la red de médicos Somos, que atiende a personas desfavorecidas económicamente en Nueva York, sea cual sea su origen y su religión.

Está en contacto con otros médicos y tratan de mejorar las condiciones de vida de estas personas.

Comunicación familiar

A veces, la solución pasa por fomentar la comunicación en casa. «Todo, en el fondo, es la comunicación», dice. De ahí que insista en que en la familia, para que el médico pueda intervenir de manera mucho más eficaz, «lo primero es la unión».

La receta diaria

Una recomendación práctica que da la doctora es reunirse «un momentito al día antes de acostarse, vean cómo les ha ido el día y oren juntos. Si hacen eso, luego cuando vuelven a la consulta yo ya puedo trabajar con eficacia».