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Jumanji. Siguiente nivel: Más alto, más fuerte

NEXT LEVEL
© Sony Pictures Entertainment
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Los responsables de Bienvenidos a la jungla, conscientes de que no tienen la baza de la novedad, juguetean con la comicidad de sus intérpretes

Lo que dejó descolocados a muchos espectadores, en el mejor de los sentidos, de Jumanji: Bienvenidos a la jungla fue que, más de dos décadas después, tomaba un concepto tan cerrado como el de la Jumanji original y sabía reinterpretarlo a través de un lenguaje mucho más contemporáneo: el de los videojuegos de aventura.

Pero lo más importante es que matizaba el aire Amblin de la película de Joe Johnston a través de la más que obvia influencia de El club de los cinco y, en general, del cine de John Hughes, algo evidente en el mimo con el que desarrollaba a sus jóvenes protagonistas y sus conflictos emocionales.

Por supuesto, esa capacidad de sorpresa está ausente de la secuela directa que es Siguiente nivel. Sus responsables son perfectamente conscientes de ello, y lo que aquí proponen es una variación (más) cómica de su antecesora que rompe las expectativas del público introduciendo en la ecuación a dos personajes de edad avanzada, Eddie (Danny DeVito) y Milo (Danny Glover).

A través de ellos, Jake Kasdan y sus coguionistas, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner, dinamitan la heroicidad de sus avatares en el videojuego a través de un choque de trenes generacional que, además, da cancha libre a Dwayne Johnson y a Kevin Hart para explorar los límites de su vis cómica en sus imitaciones de Glover y DeVito.

Ahí reside una de las claves de que el proyecto, pese a la pérdida de frescura, siga funcionando tan bien: en que le da vía libre a sus actores para juguetear, para divertirse con el producto, y ellos responden desarrollando con mimo y muchísimo cariño a los protagonistas.

Porque sí, Siguiente nivel es otra aventura repleta de set pieces espectaculares –y cuajadas de efectos digitales: algo que encaja, por otro lado, en el mundo de la película– en las que, hay que señalarlo, a Kasdan se le nota un pelín incómodo, pese a la ayuda en la segunda unidad de Wade Eastwood, hombre de confianza del mismísimo Tom Cruise.

Una incomodidad que no deja de ser lógica, teniendo en cuenta que lo que en realidad interesa al director es desarrollar, entre secuencia de acción y secuencia de acción, dos conflictos dramáticos que se complementan y se retroalimentan: el pánico de Spencer (Alex Wolff) a enfrentarse a una edad adulta de la que no sabe qué esperar, y el miedo de su abuelo Eddie no sólo a envejecer sino, sobre todo, a no tener nada más que hacer en la vida.

No es casual que ambos compartan (e intercambien) avatares, pues representan dos estadios de la experiencia humana que, nos dice la película, deberían enriquecerse mutuamente, evolucionar en sintonía.

Y el hecho de que sea Johnson, estrella menospreciada e infravalorada donde las haya, quien (de)construya ambos personajes como avatar dice mucho de las capacidades de un actor –y por supuesto, del talento del propio Kasdan para trabajar con los intérpretes: están todos estupendos, incluso en lo dramático– que ya había demostrado su rango dramático en esa marcianada de Richard Kelly que era Southland Tales.

Ficha Técnica

Título original: Jumanji: Next Level


Año: 2019


País: Estados Unidos


Género: Aventuras


Director: Jake Kasdan


Intérpretes: Dwayne Johnson, Jack Black, Kevin Hart, Karen Gillan, Danny DeVito, Danny Glover

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