Un bellísimo lugar situado en medio de un bosque
El 22 de marzo de 1888 la Virgen decide de aparecerse en un monte de Castelpetroso (Molise, Italia) a dos campesina que estaban buscando una oveja perdida.
De repente una de ellas se enfrentó una visión celestial. En esa luz reconoció a la Virgen María arrodillada con su Hijo muerto a sus pies, sus ojos miraban al cielo y sus brazos se extendían como un acto de ofrenda.










