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Paola donó su tesoro: más de 200 litros de leche materna

PAOLA CELLAI, MOTHER, NEWBORN
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En su pecho lleva un regalo maravilloso que ha querido compartir con niños que no son sus hijos. La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos, dicen los pediatras, sobre todo para los prematuros

Paola Cellai es madre de cuatro niños. Ante el exceso de leche materna que produce durante la lactancia de sus hijos, Paola ha querido entregar «su tesoro» al banco de lecha materna del hospital pediátrico Meyer de Florencia. Hasta la fecha, esta unidad hospitalaria ha recibido más de 200 litros de leche de Paola, una cantidad de alimento de enorme valor para niños prematuros que no pueden ser amamantados por sus madres. Según los pediatras, estos niños recibirán gracias a Paola el mejor alimento que pueden tomar para luchar por su vida.

Como Paola, otras mamás afortunadas, pues producen gran cantidad de leche, son también solidarias pues están dispuestas a invertir su tiempo, su energía y su alimento en ayudar a otros recién nacidos a salir adelante.

Después del embarazo y el parto, la lactancia materna es un momento muy delicado de la maternidad. Para algunas se lleva a cabo con facilidad, pero para otras puede un periodo muy frustrante dramático. Quien tiene poca leche se siente culpable, quien tiene demasiada tiene dolor y problemas en el pecho.

A pesar de que la leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos y bebés,  en la actualidad es difícil abordar este desafío por parte de muchas madres pues exige una gran dedicación, mucho tiempo, una buena alimentación y una buena salud física y mental. Además, la lactancia también exige estar disponible a cualquier hora, día y noche, dentro de casa y fuera, durante cinco minutos o una hora.

La leche de fórmula se ofrece como una alternativa. Ofrece a la madre, en un momento particularmente agotador de su vida, el consuelo de un mayor descanso y mayor disponibilidad.

Cada situación es única, no hay dogmas a priori que imponer. Pero, excluyendo problemas de salud y de serenidad psíquica, la lactancia materna tradicional puede ser una ocasión desafiante y emocionante para salir del frenesí moderno.

Es humillante y muy injusto que algunas mujeres sean obligadas a sacrificar la lactancia para mantener el trabajo, y pierdan una oportunidad irrepetible para su hijo y para ellas de construir una relación hecha de rituales y un contacto únicos.

Una madre que haya transcurrido muchos meses cuidando de un niño, transformando la cotidianidad en un proyecto abierto, sin trama fija sino a disposición de las necesidades del recién nacido, es muy valiosa para la sociedad: es la imagen de un gran esfuerzo, sin lógicas de optimización de los tiempos, con flexibilidad infinita, cansancio indecible y escucha.

MAMMA, ALLATTA, CASA
Shutterstock

El don de sí mismo comporta un sacrificio, y es precisamente la lógica disruptiva del donar que hace aplaudir el gesto de la mamá Paola y de otras mujeres como ella que ponen a disposición la base de la alimentación infantil.

¿Cómo lo hace?

En un video publicado por el Corriere della Sera, la Sra. Cellai relata su rutina. El hospital le proporciona loa recipientes para recoger la extracción de leche materna que después conserva en el frigorífico si la entrega al banco de leche se realizará en las siguientes 24 horas. De lo contrario los congela, al igual que hacen otras madres cuando emplean extractor de leche.

¿En dónde acaba todo este oro blanco? En los Bancos de Leche Humana Donada (BLUD) que garantizan un servicio destinado a seleccionar donantes, recolectar, controlar, seleccionar, tratar, almacenar y distribuir leche humana donada, para ser utilizada para necesidades médicas específicas. Los BLUD son indispensables para satisfacer las necesidades de los recién nacidos prematuros, pero también son útiles en otras situaciones, en base a indicaciones médicas precisas, por ejemplo, para los casos raros de recién nacidos a término que no pueden alimentarse del seno por períodos cortos, o recién nacidos que padecen patologías (por ejemplo, en la realimentación después de operaciones quirúrgicas del tracto gastrointestinal, pacientes que padecen algunas formas de enfermedad metabólica, enfermedad cardíaca, deficiencia de crecimiento debido a intolerancias alimentarias, insuficiencia renal crónica, diarrea intratable, intolerancia a las proteínas de leche de vaca).

La Organización Mundial de la Salud y el UNICEF fomentan la creación de estos centros desde 1980: «Cuando la madre biológica no puede amamantar, la primera alternativa, si está disponible, debe ser leche humana. Los bancos de leche humana deben activarse en situaciones apropiadas «.

Saber que cada gota de leche materna puede guardarse es una gran señal de esperanza. Para la mamá que dona, confirma Paola Cellai, es conmovedor saber que su propia leche puede ayudar a muchos niños, son para casi otros hijos.

La mamá que donó leche a decenas de niños 

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