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El debate de la eutanasia en el cine

MILLION DOLLAR BABY
Warner Bros. Pictures
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5 películas a favor de la eutanasia y 5 películas a favor de la vida: Una guía para no perderte

En España se ha puesto en marcha una Proposición de Ley de regulación de la eutanasia que garantiza la dignidad de las personas para morir, y que establece un marco jurídico y sanitario de garantías suficiente que incluye mecanismos que aseguren que la decisión de la persona sea autónoma, libre de presiones, informada y sostenida en el tiempo.

Tal vez no sea casualidad que la política haya lanzado el tema este 10 de septiembre, cuando estamos conmemorando el Día Mundial de la prevención del suicidio.

Vistos estos mimbres, recordamos que el séptimo arte ha sabido plasmar con claridad meridiana los sinsabores de la crueldad humana en su sentido más extenso. Y, por fortuna, también ha recibido una respuesta suficiente, lógica y coherente, de acuerdo con decisiones de personas que optan por vivir, a pesar de no encontrar a primera vista una manera de continuar su existencia, máxime si ese ser humano necesita ser asistido para quitarse de en medio.

Entre las primeras historias, que después han servido de referente e inspiración por la cultura de la muerte, nos encontramos con cinco propuestas:

1
Million Dollar Baby (Clint Eastwood, 2004)

Frankie Dunn es un hombre solitario que se ha pasado media vida entrenando a las mejores figuras del mundo del boxeo. Después de su recién retirada, Frankie frecuenta un gimnasio cercano a su casa cuyo jefe es su amigo ‘Scrap-Iron’ Dupris. Un día Maggie, una joven dispuesta a arriesgar su vida en el ring, le propone que la entrene para llegar a ser una de las mejores boxeadoras de la historia, pero él la rechaza. La relación entre ambos cambia cuando el ex entrenador decide prepararla.

Se trata, probablemente, de una de las historias más rotundas del oscarizado realizador californiano, donde el filme deambula entre la historia de amor y superación más profunda, con esa decisión final absurda de pedir que a una persona la maten por amor. Y la debilidad humana cede ante el chantaje, a pesar del rechazo inicial de esa idea de su futuro asesino. El filme está basado en la novela Rope Burns: Stories From the Corner de F.X. Toole.

2
Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004)

Después de sufrir un accidente, Ramón Sampedro se queda tetrapléjico y postrado en una cama para el resto de sus días. A este marinero, amante de la naturaleza y el mar, le resulta muy difícil limitar su libertad a las cuatro paredes de su cuarto y más aún, depender para todo, y desde hace ya treinta años, de su familia. La única escapatoria que ve a su situación es la de morir dignamente, pero, dado que no existe una vía legal para hacerlo, Ramón necesita que alguien le ayude.

Se trata de otro filme tramposo, basado en hechos reales, donde al oscarizado Amenábar se le ve el plumero cuando en la narración de la historia pone en primer término las ganas de vivir de su protagonista, el único personaje que, paradójicamente, insufla vida. Además del paripé montado con la llegada del sacerdote que desea persuadirle de que se quite la vida.

3
You don’t know Jack (Barry Levinson, 2010)

Ambientada en Michigan, se trata de una película biográfica para la televisión sobre la vida del doctor Jack Kevorkian, el pionero de la eutanasia, más conocido como el “Dr. Muerte”. Se estima que aplicó el suicidio asistido a un total de 130 de sus pacientes. El director Barry Levinson está al frente de este biopic que cuenta con las interpretaciones de Al Pacino, John Goodman y Susan Sarandon.   

El lema de este médico, “Morir no es un crimen”, es un tanto confuso. En todo caso debería de ser: “Ayudar a morir no es un crimen” y si lo miramos desde el mismo punto o desde diferente perspectiva: “Ayudar a morir no es asesinato”.

Entre 1990 y 1998 desarrolló esta ‘actividad’. Para ello creó una máquina a la que denominó “Thanatron” (máquina de muerte), que permitía que los pacientes se auto administraran químicos letales para terminar con sus vidas. Sin embargo, debido al retiro de su licencia y la consecuente imposibilidad de acceder a las sustancias administradas, creó otro dispositivo llamado “Mercitron” (máquina de misericordia) con el que los pacientes se suicidaban inhalando monóxido de carbono a través de una máscara. No hay dilema moral posible.

4
Amour (Michael Haneke, 2012)

George y Anne son dos ancianos octogenarios que viven retirados después de años dedicados a ser profesores de música clásica. Ambos son extremadamente cultos, dos intelectuales en el ocaso de sus vidas que aspiran a llevar una existencia lo más plácida posible el tiempo que les quede.

Su hija Eva también ha estudiado música y se dedica profesionalmente a ella en el extranjero, donde vive con su marido y sus hijos. Un día Anne será víctima de un pequeño infarto cerebral. Cuando sale del hospital y vuelve a su casa ya nada será como antes, ya que sus funciones motoras se han visto afectadas. A partir de ahora, el amor de la pareja de ancianos se verá puesto a prueba.

Como habíamos apuntado en Million Dollar Baby y Mar adentro, el ‘amor’ del marido por su esposa es tan grande que, para no sufrir, opta por asfixiarla con una almohada cuando Anne no se puede comunicar con él de ninguna manera. Inexplicablemente, como en Mar adentro, se alzó con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

5
Antes de ti (Thea Sharrock, 2016)

Debut cinematográfico de la prestigiosa directora de obras de teatro londinense Thea Sharrock, basado en el best seller homónimo de la autora británica Jojo Moyes.

El filme, en otra clara propuesta de cine peligrosa y tramposa, narra las andanza de Lou Clark, una entusiasta, ingenua y alegre veinteañera que jamás ha salido de su pueblo, y que debe buscar urgentemente un trabajo para mantener a su familia. En su camino se cruza Will Traynor, un exitoso hombre de negocios que también creció en este mismo pueblo, al que ha vuelto tras un accidente de coche que lo dejó impedido en una silla de ruedas.

Debido a su condición, este ex aventurero ha caído en una profunda amargura, por lo que cada vez más está decidido a suicidarse. El trabajo de Lou será cuidar a Will con determinación, dulzura y optimismo, lo cual irá llenando el vacío del joven hasta que comprenda que la vida es algo que merece la pena vivir.

Nuestro tetrapléjico de pro es realmente un hombre muy débil y muy cobarde que se permite el lujo de decir que “la vida será un lugar mejor sin mí”. Por si no fuera suficiente, tiene la osadía de escribir una lista de deseos a su amada que, como no tiene mundo corrido, él va a indicarle qué es lo mejor. Yo no me fiaría, si ha preferido morirse porque no soporta una vida que sólo sea en silla de ruedas… ¿Qué vida tan vacía, no?

Y entre las segundas, tenemos otras cinco alternativas que promueven el deseo de vivir:

1
Vivir (Akira Kurosawa, 1952)

Kanji Watanabe es un viejo funcionario público que arrastra una vida monótona y gris, sin hacer prácticamente nada. Sin embargo, no es consciente del vacío de su existencia hasta que un día le diagnostican un cáncer incurable. Con la certeza de que el fin de sus días se acerca, surge en él la necesidad de buscarle un sentido a la vida: “La desgracia tiene otro lado bueno”, sentencia.

En un primer momento el mediocre escritor le mostrará una vida hedonista, llena de placeres superfluos, y Watanabe aprenderá a reenfocar su posición ante su nueva situación, a reflexionar sobre la importancia de disfrutar la vida que tenemos al máximo como si de una obligación moral se tratase. Más tarde la joven Toyo le enseñará una vida vital, feliz y humana que inspirará en gran medida a Watanabe para dar a luz su propia vitalidad a través de altruismo desinteresado antes de su muerte.

Obra maestra del cine, Vivir es una película que nos conmueve y que nos eleva ante la vida (un estudio experimental en los años 80 demostró que las personas que habían visto esta película tenían una reducción significativa del miedo a la muerte en comparación con el grupo control, personas que no habían visto la película en un lapso de tiempo de seis meses).

Como dice el escritor alemán Eckhart Tolle en El Poder del ahora: “No te responsabilizas definitivamente de la vida hasta que te responsabilizas de este momento, del Ahora. Esto se debe a que en el Ahora es el único lugar donde se halla la vida”.

2
La habitación de Marvin (Jerry Zaks, 1996)

Lee y Bessie son dos hermanas que se juntan después de una larga temporada sin saber nada la una de la otra. Bessie se quedó cuidando a su padre Marvin, inmovilizado en la cama hace 17 años como consecuencia de un accidente cerebrovascular. Lee se fue a vivir a Ohio siendo muy joven junto a su marido hace veinte años. En el momento en que Bessie es diagnosticada de leucemia y necesita un transplante de médula ósea, Lee vuelve para ayudar a su hermana. Pero llevan tanto tiempo sin verse que no saben cómo relacionarse.

La habitación de Marvin  reflexiona sobre temas importantes que nos afectan a muchos: el cuidado de un gran dependiente, el papel de su cuidador principal, su desgaste, lo que ocurre cuando el cuidador principal sufre a su vez una enfermedad grave, cómo evolucionan las relaciones familiares, los problemas psiquiátricos de un hijo y lo que supone encontrar a un donante de médula ósea compatible. Una mezcla explosiva que a veces sucede en el mundo real.

El director teatral Jerry Zaks se rodeó en esta película de un espectacular elenco en su debut tras las cámaras. El reparto reunió a un grupo de actores que acumulaban 20 candidaturas a los Oscars y cinco estatuillas, conseguidas por Meryl Streep, Diane Keaton y Robert DeNiro (que interpreta al Dr. Wally). El papel de la oveja negra de la familia fue para la camaleónica y genial Meryl Streep.

3
La escafandra y la mariposa (Julian Schnabel, 2007)

El filme narra la historia real del propio Jean-Dominique Bauby, uno de los periodistas más respetados de Francia. Ascendió rápidamente en su cargo hasta alcanzar el puesto de editor en la revista Elle. Bauby dividía su tiempo entre su trabajo agotador y su vida social, y todavía peleaba por sacar tiempo para cuidar de su anciano padre.

Un día, el 8 de diciembre de 1995, un accidente puso fin a la vida tal y como la había conocido. Bauby pasa a ser incapaz de mover cualquier parte de su cuerpo, a excepción de su párpado izquierdo. Al principio se siente preso de la ira, para adentrarse posteriormente en una profunda depresión. Sin embargo, todavía le quedará un último aliento de esperanza cuando elabore una nueva forma de comunicarse a través del parpadeo.

La tragedia supuso para Bauby una auténtica lección de vida, que La Escafandra y la mariposa traslada al espectador sin valerse del drama, el mensaje explícito o la moraleja. No hay tiempo para reflexionar durante el filme, porque es imposible no permanecer totalmente atrapado dentro, mientras dura. Pero cuando termina, funciona como una especie de revulsivo, que no se puede explicar con palabras.

4
Ma ma (Julio Medem, 2015)

Magda es una valiente mujer que, al verse obligada a enfrentarse cara a cara con la tragedia, reacciona sacando toda la fuerza que tiene en su interior, incluso en aquellos momentos en los que le parece algo imposible de hacer.

Una situación ante la que la mayoría de las personas se desmoronaría sirve para que la protagonista, todo un prodigio de positividad y alegría reaccione exprimiendo cada segundo de vida como si fuese el último. Disfrutando al máximo cada pequeña alegría, y, lo que es más sorprendente, ayudando a levantar el ánimo de todas las personas que le rodean. Además, el filme arroja la suficiente luz posible como para, en medio de un panorama tremendamente desolador, encontrar huecos para la felicidad y la esperanza.

5
Campeones (Javier Fesser, 2018)

Marco se considera un tipo normal, claro que no es demasiado optimista y además tiene un miedo atroz a crecer de verdad. Es el segundo entrenador de un equipo profesional de baloncesto. Tras estrellar su coche al conducir ebrio, se ve obligado a entrenar a un grupo de chavales con discapacidad intelectual por orden de la juez.

A regañadientes comienza lo que para Marco significa un trabajo forzado. Sin embargo, cuanto más tiempo pasa con ellos, más se da cuenta de que estos chicos con discapacidad son felices e independientes más allá de su enfermedad. ¿Quién es entonces el normal?

Javier Fesser une su devoción por el humor con su interés por el drama de una forma algo desigual pero con un bagaje positivo. Además, el guión de Campeones sabe cómo introducir píldoras de humor aquí y allá en la trama principal. Una película, más allá de la bondad y de la belleza del ser humano, a favor de la vida se mire por donde se mire, que se ha convertido en la gran triunfadora de los premios Goya en la última edición. Se agradece la brisa fresca en la cartelera comercial de un cine que apuesta por la vida y su tono trascendente.

Finalmente, el director de cine Paco Arango (Maktub, 2011), Presidente de la Fundación Aladina, lo tiene claro: “Tratar la muerte con más naturalidad puede dar más paz a quien lo está pasando mal. De hecho, el propósito de cualquier persona debería ser siempre vivir el máximo tiempo con el menor dolor posible. Un día es más que suficiente para que te cambien las perspectivas”. Una reflexión elocuente de la que debería tomar ejemplo toda la clase política. Que no se nos olvide que Dios es el que da la vida y Dios es el que la quita.

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