Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El “Negrito” Manuel ya es Siervo de Dios, esclavo que amó a la Virgen de Luján

NEGRO MANUEL
Marko Vombergar | ALETEIA
Comparte

Sirvió a su “Ama” y “Señora”, la Virgen de Luján, hasta su muerte, en 1686

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

La causa de beatificación del hombre que tuvo a su cargo la custodia de Nuestra Señora de Luján cuando ésta decidió quedarse en Buenos Aires dio un importante avance. La Congregación para las Causas de los Santos emitió su autorización para que la Causa iniciada en la Arquidiócesis de Mercedes – Luján avance y Manuel Costa de los Ríos, más conocido como el “Negro” Manuel, sea oficialmente reconocido de ahora en más como Siervo de Dios.

“Habiendo examinado la cuestión, por parte de la Santa Sede nada impide para que se proceda a realizar la causa de beatificación y canonización del Siervo de Dios Manuel Costa de los Ríos”, indicó el dicasterio romano al Arzobispo de Mercedes-Luján, según confirmó la Agencia AICA.

Te puede interesar: El esclavo que amó a la Virgen de Luján: “Soy de la Virgen, nomás”

 

Manuel nació a principios del siglo XVII en África, y aunque hasta recientemente se dudaba de su origen, en la reciente obra de Juan Guillermo Durán, su postulador, se afirma que lo era de Costa de los Ríos, en Guinea Superior, procedencia confirmada en una particular acta de venta que referiremos más adelante.

Capturado como esclavo, perdió su libertad y fue llevado hasta Pernambuco, Brasil, donde fue adquirido para realizar un viaje a Buenos Aires en el que viajarían dos imágenes de la Purísima Concepción de la Virgen María que debían llegar al norte del hoy territorio argentino. Corría el año 1630.

 

NEGRO MANUEL
Facebook VirgenLujan

 

Le toca al “Negrito” acompañar la expedición, ya en suelo bonaerense, que llevaría aquellas cajas hasta Sumampa, pero la segunda noche una de las carretas tirada por bueyes se estanca a orillas del río Luján. Luego de varios intentos, se decide bajar uno de los cajones, sin el cual, advierten, la carreta volvía a movilizarse. Era el cajón que portaba una de las imágenes de la Virgen, pequeña, de 38 centímetros, de terracota pintada. La imagen quería quedarse allí, y allí se quedó, en custodia del esclavo Manuel, nombre que había adquirido en su bautismo. El resto de la expedición continuó camino, junto con la otra imagen de la Virgen.

Manuel cuidó a la imagen en esas tierras durante 40 años, en una capilla que él mismo le erigió, y en la que comenzó a recibir a los peregrinos de distintos pagos que llegaban hasta una imagen que milagrosamente se había quedado en la Pampa india, y realizaba, relataban, grandes prodigios.

Te puede interesar: La Virgen de Luján tal y como la vio el Negro Manuel

 

Cuando en 1971 la imagen fue adquirida para ser llevada hasta la villa de Luján, ésta en dos ocasiones desapareció misteriosamente y fue hallada en su lugar original, con el Negrito Manuel, un hombre cada vez más anciano. Por eso, se organizó una solemne procesión para el traslado procurando que Manuel pueda seguir acompañándola. Pero los herederos de los dueños de Manuel reclamaron al esclavo para sí, un esclavo que por lo pronto aseguraba durante el pleito: “Soy de la Virgen nomás”. Para formalizarlo en los papeles, los devotos de Nuestra Señora de Luján hicieron una colecta y lo compraron, para que pueda destinar sus días a su verdadera y única dueña, la Sagrada Imagen de Luján.

Sirvió a su “Ama” y “Señora” hasta su muerte, en 1686. Con ternura de un hombre que libremente eligió ser de ella, 56 años pasó amándola, limpiándole los pies cuando dice que ella salía a cuidar de sus hijos por la noche, hablándole con ternura, siendo testigo privilegiado de una devoción que pronto se convertiría en la más importante de una tierra que aún no había nacido como nación independiente.

Te puede interesar: Argentina se consagró a la Virgen de Luján y pidió toda vida

Virgen del Luján detalles: 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.