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La Cueva del Fantasma: La más grande en cuarcita del mundo

CUEVA DEL FANTASMA
Shutterstock | Douglas Olivares
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El lugar donde vivió el famoso personaje de ficción creado por Lee Falk está en Venezuela…pero él no lo sabía

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¿Quién, en su adolescencia, no se deleitó con las historietas del fantasma? Aquel personaje de traje púrpura, llevando antifaz y acompañado siempre por un lobo y un caballo blanco, cuyo refugio era una cueva en plena selva y, desde la penumbra, salía para aplicar justicia y ayudar a los desvalidos que  hoy parece salir de esta inmensa caverna que se encuentra en la Guayana venezolana. El explorador Tate junto a William H, Phelps dirigieron la primera expedición al imponente Auyantepui en 1938.

Un grupo de expedicionarios venezolanos llegó a la cueva para explorar y colectar plantas y animales en febrero de 1978. Sólo se accede por aire, en helicóptero, saltando en medio de la vegetación y las rocas o bajando a rappel en un descenso muy riesgoso de 80 metros libres. Eso hizo la intrépida exploradora Karen Brewer en mayo del 2009.

 

CUEVA DEL FANTASMA
Shutterstock | Douglas Olivares

 

Cuentan que la grieta es estrecha pero se va abriendo si el piloto es hábil. Una vez dentro, el espectáculo es único. En las gráficas, lo que uno cree pájaros son en realidad helicópteros que parecen de juguete. La primera visita a la propia cueva ocurrió en enero del 2002. Sobrevolaron el Macizo de Chimantá, tan enorme, que si tuviera una carretera pavimentada y recorriéndolo en auto a 100 Km/hora tomaría una hora completa atravesarlo.

Una maravilla natural donde encontraron variedades de plantas, como especies con hojas peludas que formaban asociaciones vegetales únicas, y pequenos animales como ranitas venenosas que no se encuentran en otros lugares. Miles de quebradas surcaban el lugar.

Cuentan los exploradores de esta visita a la entraña de la tierra: “Una de las quebradas parecía surgir de un agujero en la base de una pared de unos 100 mts de altura, pensamos entonces que aquella rendija abierta por un río correspondía a un puente de roca que había sido tallado por el agua”. Pero lo que descubrieron fue impactante: el puente de roca tenía una dimensión colosal que nunca se había visto en las cuevas de tepuy alguno. Una cueva de magnitud sin precedentes.

Describieron toda la exhuberancia de la aventura en un libro singular y profusamente ilustrado:  “Las entrañas del mundo perdido”. Siguen buscando ciudades perdidas pues, de acuerdo a su experiencia, falta mucho por explorar, muchos secretos por descubrir y grandes sorpresas por esperar. El Macizo Guayanés esconde el mundo perdido y fantástico que hoy fascinaría al mismísimo Julio Verne.

Lee Falk no pudo haber imaginado que su descripción de la cueva imaginaria de su fantasma, también imaginario, sería tan precisa. Lo que no podría haber encontrado jamás sería los compañeros perro y caballo que ni asoman por aquellos selváticos y salvajes parajes.

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