Aleteia

Una práctica centenaria prueba su eficacia como pesticida

ECONOMICAL FARMING
Albinivik | Shutterstock
Comparte

Los agricultores recurren a la naturaleza para mantener un ecosistema más sano

Uno de los mayores problemas con los que tienen que luchar los agricultores es mantener sus cultivos libres de plagas. Es muy fácil que una plaga de insectos arruine toda una cosecha, hecho que tiene un tremendo impacto sobre la producción de alimentos del agricultor y sus ingresos. Aunque la industria agraria ha recurrido a los pesticidas, algunos agricultores buscan formas de controlar sus cultivos de una forma más saludable para el medio ambiente y para el consumidor. De hecho, los agricultores ecológicos están recurriendo ahora a prácticas de generaciones anteriores que utilizaban simplemente flores como medio de control de plagas. 

Ejercen un control natural

La idea, según informa Fast Company, es sembrar en los cultivos hileras de flores que actúen como “autopistas de bichos”. Insectos como las avispas parasitoides, útiles porque comen pulgones en estado larvario evitando así que destruyan los cultivos, pueden encontrar un hogar en esas flores y actuar como control de plagas natural.

En el pasado, era práctica habitual que los agricultores rodearan sus cultivos con flores que fomentaran la biodiversidad. Sin embargo, las innovaciones de los agricultores actuales añaden esas franjas de flores dentro de los cultivos en sí, permitiendo que los insectos útiles sean más efectivos y cubran una mayor área.

Ben Woodcock y Richard Pywell, expertos del Centro para la Ecología y la Hidrología (CEH) en Reino Unido, están estudiando las técnicas de siembra más beneficiosas para asegurarse de crear un equilibrio apropiado y de introducir el tipo de insectos correctos en la zona adecuada.

Una estrategia más natural

Por fortuna, la tecnología moderna ayuda a los investigadores en su labor y, gracias a mapeos GPS y a tecnologías de aplicación de precisión, es posible maximizar el efecto de las flores como pesticida natural, según informa Green Matters. Woodcock y Pywell reconocen que, aunque probablemente siga existiendo una necesidad de usar pesticidas, a través de esta estrategia más natural “las poblaciones de plagas se mantienen durante periodos más largos por debajo de los niveles en que causarían daño a los cultivos, reduciendo así el número de rociados de pesticida aplicados”.

Shutterstock

El empleo de flores también tiene un impacto profundo en el ecosistema. Dado el perturbador aumento de muertes de colmenas —un fenómeno que se debe en parte al abuso de pesticidas y que ha visto reducido a casi la mitad el número de colmenas en Estados Unidos en los últimos años—, ofrecer a las abejas más flores que polinizar y utilizar menos pesticidas podría tener un impacto positivo sobre la población de abejas.

Así que, ya que agricultores ecológicos de todo el mundo están experimentando con combinaciones diferentes de flores e insectos, esperemos que logren usar los remedios naturales con que Dios nos proveyó para ayudar tanto a la industria agroalimentaria como al ecosistema herido. 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.