Recibe Aleteia gratis directamente por email
Estilo de vida, espiritualidad, noticias positivas... Recibe Aleteia por email
¡Suscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Cuando hay prisa para decir adiós a un antiguo amor

Couple Contemplating Divorce
Shutterstock
Comparte

La rapidez con que los divorcios suceden actualmente nos lleva a la siguiente reflexión: ¿hombres y mujeres serían capaces de asumir su arrepentimiento?

La aparente facilidad en la manera como los matrimonios se deshacen en nuestros días nos da la impresión de que “amar” y “desamar” es algo sumamente normal y nada traumático. Pero quien ha pasado o ha acompañado de cerca una situación así sabe cuán dolorosa es una separación.

Por otro lado, muchas noticias ofrecidas por páginas y redes sociales parecen confirmar esa impresión de que la separación es algo fácil. Hace algunas semanas, por ejemplo, la historia de la peluquera Cleusa Cruz, que desde hace 25 años intentaba obtener el divorcio de su ex marido, repercutió en toda la web a través de memes y bromas.

Como forma de presionarlo para obtener el documento que necesitaba, creó un evento dentro de una red social informando públicamente la fecha y horario en que se mudaría a la casa de su ex marido “maleta en mano”, con todas sus cosas. Se justificaba diciendo que, ya que él no quería oficializar la separación, iría a vivir con él y su actual compañera.

La broma hecha para presionar al ex marido que, entre otras cosas no compareció el día del compromiso agendado en el registro civil, parece haber funcionado. Menos de 20 días después de que la historia se hiciera viral, el enredo de Cleusa se resolvió: una foto de ella sonriendo y satisfecha mostrando el acta de divorcio finalmente firmada fue el titular en los principales portales de noticias.

En ningún momento fueron divulgados los detalles sobre cuánto tiempo Cleusa y Denilson Florêncio, su ex, estuvieron juntos y ni siquiera si tuvieron hijos, si fue una ruptura difícil u otra cosa del estilo. Lo que llamaba la atención en la historia era la demora en la conclusión de la separación, ya que hoy los divorcios suceden de forma pavorosamente rápida.

En Brasil, tras la aprobación de la Ley del Divorcio, en 1977, los procesos de separación empezaron a ser resueltos jurídicamente de forma cada vez más rápida y los plazos burocráticos fueron disminuyendo cada vez más, principalmente tras la Reforma Constitucional de 1988.

Desde ese año hasta 2010, antes de divorciarse, una pareja que decidía romper su unión matrimonial pasaba antes por la separación judicial, proceso que duraba alrededor de un año y que, muchas veces, permitía un nuevo aliento a la relación, estimulando, así, la reconciliación. Como no había en ambos el sentimiento de que el matrimonio sería rápidamente deshecho, el hombre y la mujer lograban evaluar mejor la situación y resolver los problemas de manera más tranquila y ponderada.

Sin embargo, con la creación de la enmienda constitucional 66/10, el divorcio empezó a concederse sin previa separación y la pareja no necesita esperar un determinado tiempo para divorciarse. Es decir: una vez decididos por el divorcio, el mismo puede realizarse de inmediato y sin tiempo para que las partes reflexionen sobre un posible arrepentimiento.

Además de esa constante sensación de urgencia que afecta nuestra sociedad, es más común oír, en momentos difíciles, consejos positivos del tipo “sigue adelante que todo saldrá bien”, en lugar de cuestionamientos como “¿pero será que es la mejor decisión?”

El matrimonio no es como un anuncio comercial, pero muchos prefieren creer que al lado de otra pareja será posible alcanzar una vida perfecta, armoniosa y plena. Sin embargo, al crear esa expectativa, olvidan que nuestros caminos están llenos de adversidades y que, independientemente de cuán experimentados estemos, tendremos que lidiar con todas ellas.

Hoy en día la separación canónica es aceptable, pues la Iglesia reconoce que hay casos en que, para el bien de los hijos y los propios cónyuges, poner distancia es algo inevitable. Pero aquellos que rápidamente optan por el divorcio no dejan lugar a la esperanza, a la perseverancia, desisten de buscar medios que puedan ayudarlos a superar la crisis y, principalmente, no quieren enfrentar los sacrificios que la convivencia a dos muchas veces exige.

La enseñanza “Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre” parece debilitarse por la prisa, la facilidad y la necesidad de resolver aquello incomoda a las personas. Sin embargo, es necesario poner la mano en la conciencia y recordar que, cuando los asuntos son familia y matrimonio, la prisa, más que nunca, es enemiga de la perfección y la felicidad.

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.