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El legado del cura “Guardián de san Pedro Claver” en Colombia

ARISTIZABAL
Cortesía Jesuitas Colombia
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Vinculado a la Compañía de Jesús desde que era adolescente, este sacerdote de 98 años, además de experto en arte y arquitectura, era una autoridad en la vida y milagros del ‘Esclavo de los esclavos’

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Cuando llegó a Cartagena de Indias en 1993, el padre Tulio Aristizábal Giraldo conoció a Pedro Claver, el santo colombo-español que cuatro siglos antes había defendido y protegido a los africanos que llegaban como ‘mercancías humanas’ a ese puerto negrero.

Aunque había ingresado a la Compañía de Jesús a los 17 años y durante décadas ocupó importantes cargos, entre ellos los de profesor y decano del medio universitario de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Javeriana, en Bogotá, su admiración hacia este ícono de su propia comunidad se evidenció cuando empezó a esculcar archivos raídos, revisar correspondencia escrita 400 años atrás y a traducir libros desconocidos.

Su encuentro con ese san Pedro Claver inédito lo narró a un equipo de televisión de la Javeriana: “Encontré a un hombre santo y maravilloso y me dediqué a estudiarlo como un defensor de los derechos humanos, nombre que en aquel tiempo no existía… Y [vi que] lo hecho por él consistió en tomar a una raza totalmente esclavizada para decirles que eran personas con derechos y que él iba a ser el encargado de hacer respetar esos derechos”.

Su primer trabajo en la caribeña ciudad colombiana fue como administrador de la Casa de San Pedro Claver, espacioso edificio de arquitectura colonial adjunto a la emblemática iglesia que lleva el nombre del santo, donde transcurrió gran parte de su heroico apostolado —entre 1616 y 1654— y en la que reposan sus reliquias. Este claustro, si bien conservaba atisbos de su esplendor, estaba deteriorado, no tenía propósitos muy definidos y era poco apreciado por los cartageneros y visitantes.

 

CLAVER
Foto Vicente Silva

 

Según el padre Germán Neira, el mandato que Tulio recibió de su superior fue muy claro: “Vea lo que hay que hacer”. Y lo que le tocó hacer, dada su experiencia artística obtenida durante años de estudios y recorridos por Europa donde conoció museos excepcionales, fue proponer una modernización del lugar. A partir de sus ideas innovadoras, lo convirtió en un museo que permitiera el acceso del público a los modestos aposentos del santo y a tres salas especializadas, una de arte religioso colonial, otra de piezas arqueológicas precolombinas y la tercera dedicada a la cultura afrocaribe.

Además, la casa que durante diferentes épocas fue colegio, cuartel y hospital fue rebautizada como Museo Santuario de San Pedro Claver – Sede de los Derechos Humanos. Hoy es uno de los lugares más visitados de Cartagena y un punto de referencia del trasegar de una de las personalidades del catolicismo en la América hispana, un hombre tan admirable que el papa León XIII dijo de él: “Después de la vida de Cristo, ninguna ha conmovido tan profundamente mi alma como la de san Pedro Claver”.

Ver imágenes aquí (hacer click en galería): 

 

Desmitificar al santo

En junio de 2018 el padre Aristizábal Giraldo afirmó en entrevista con Aleteia que cuando se dedicó a escribir sobre el ‘Esclavo de los esclavos’ siempre quiso presentarlo “como un ser humano desprovisto de mitos sentimentales, que con su sotana negra y al rayo del sol recorría las calles de Cartagena y los caseríos del Caribe, buscando a los esclavos negros para curarles sus heridas, darles un consuelo espiritual, compartirles un pedazo de pan y decirles que ellos eran iguales a los blancos”.

En sus libros Claver y Cartagena, Los jesuitas en Cartagena de Indias y Bajo la sombra de Claver, el padre Tulio confirmó su obsesión de desmitificar al religioso que fue elevado a la dignidad de los altares luego de dos siglos de trámites y los gobiernos de ocho pontífices. Su trabajo editorial más importante fue la traducción del latín y el italiano del Proceso de beatificación y canonización de san Pedro Claver, un voluminoso libro que le regaló al papa Francisco durante su visita a Cartagena el 10 de septiembre de 2017. Ese día, temblando de emoción, le dijo: “Contiene una parte que es verdaderamente interesante: la declaración bajo juramento de más de treinta esclavos que dicen quién fue Pedro Claver. A mi manera de ver, se trata de la mejor biografía del santo. La pongo en sus manos”.

El ‘Guardián de san Pedro Claver’, como lo llamaban sus amigos cartageneros, vivió los últimos meses en Medellín y allí murió el pasado 8 de abril. Tenía 97 años, de los cuales dedicó 80 a la Compañía de Jesús y 25 a estudiar a un hombre “heroico y apasionante”.

Por esa admiración que no ocultaba, en uno de sus libros dejó esta sentencia: “¿Por qué nosotros, herederos directos y forzoso de ciudadanos del mundo como Claver, no hemos logrado todavía romper las cadenas de las modernas esclavitudes de injusticia y odio que nos abruman?”

 

 

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