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Argentina: ¿Podría sobrevivir un feto de 23 semanas?

ecografía
© Skitterphoto
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Aborto programado para mañana en Argentina

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

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Este viernes 18 de enero se realizará, según informó el gobierno de la provincia de Jujuy, un aborto a una niña de 12 años que transita un embarazo de 23 semanas, fruto de una violación.

Este tipo de casos están contemplados en el Código Penal argentino, que despenaliza el aborto en casos de violación o riesgo de vida para la madre, según explicó el gobierno jujeño.

Según informó el gobierno provincial “la práctica más adecuada para realizar la interrupción del embarazo es a través de una cesárea, por resultar el procedimiento que mejor resguarda la salud integral de la niña”.

La niña advirtió del embarazo solo recientemente, tras pensar que se trataban de dolores estomacales.

Desde que se dio a conocer al caso, se sucedieron manifestaciones en las calles, en las redes y en los medios a favor de las dos vidas y a favor del aborto.

Pero ante un aborto como el que indican las autoridades, de un embarazo de 23 semanas, ¿qué ocurrirá con el feto?

En las guías para la realización de abortos de la OMS, en las guías para embarazos avanzados, no se aclara qué hacer con el feto. Nada dice de él en la guía “Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud”.

Si bien testimonios de obstetras pueden dar cuenta de esos minutos u horas de vida que presencian en aquellos niños expulsados por abortos espontáneos sin aparente posibilidad de supervivencia posterior, hay al menos dos antecedentes bien reportados que confirman que puede haber supervivencia, e incluso vida normal posterior si son tratadas, de personas nacidas antes de la semana 22.

El más conocido es el de Amillia Taylor, nacida en el año 2006 con 21 semanas y seis días. Ante la premura del nacimiento, la madre mintió sobre las semanas de gestación, para asegurarse que los médicos lo consideren viable, determinación que en general se considera a partir de las 24.

Hoy Amillia tiene 12 años, y frecuentemente distintos medios de comunicación relatan su historia y actualizan fotografías de ella hoy.

En 2014, hubo un caso de 21 semanas y 4 días. Y a partir del caso, se ha publicado un artículo sobre las consecuencias neurológicas de nacimientos tan prematuros en la prestigiosa revista Pediatrics bajo el título: “Two-Year Neurodevelopmental Outcome of an Infant Born at 21 Weeks’ 4 Days’ Gestation”.

Aun tras nacer sin actividad espontánea, cuando ya habían pasado cinco minutos de la expulsión del feto, a pedido de los padres se realizó reanimación. La niña medía 26 centímetros de largo y pesaba 410 gramos.

126 días después se le dio el alta, cuando se hubiesen cumplido las 39 semanas de embarazo. Los pediatras hicieron un pormenorizado seguimiento del caso, y comprobaron que a los dos años la niña presentaba un normal desarrollo neurológico.

En el caso, más allá de repasar con precisión el tratamiento, revisan la literatura reciente, y piden que los centros informen más sobre lo que ocurre con fetos de entre 21 y 22 semanas, subreporte que probablemente se deba a que actualmente las sociedades de obstetricia y de pediatría no consideran la posibilidad de supervivencia debajo de las 24 semanas.

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Pero en la revisión que realizan, advierten que el 23% de los fetos nacidos a las 22 semanas que recibieron animación sobrevivió, y de ellos, dos tercios no tuvieron consecuencias neurológicas severas.

Si bien ambos casos, el de Amillia y el del artículo, son abortos espontáneos, no inducidos, la supervivencia podría darse en fetos expulsados o extraídos en hospitales tras abortos inducidos.

La literatura confirma que hay posibilidad de supervivencia y normal desarrollo en fetos de 21 semanas si se presta el debido cuidado; que entre la 22 y la 23 casi un cuarto de los que reciben atención sobreviven, y que a partir de la 23 las posibilidades aumentan.

Es probable que ante esta contundencia las sociedades pediátricas y obstétricas reconsideren la semana a partir de la cual consideren la viabilidad fetal.

Mientras tanto, ¿Qué ocurrirá con el niño de 23 semanas que será extraído del vientre materno mañana en Jujuy?

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