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La innovación florece en Latinoamérica, prolífica en «Gyros Gearloose»

GYRO GEARLOOSE
Walt Disney Company
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Académicos y científicos de este continente aportaron al mundo objetos y tecnologías de primera importancia

La investigación y el desarrollo en América Latina son lentos. Es poco el presupuesto que se dedica a la investigación. Es por ello que el futuro de la innovación en el continente corre peligro por los bajos niveles de inversión.

Sin embargo, expertos que siguen la evolución desde el Foro Económico Mundial, piensan que las cosas están empezando a mejorar, pues start-ups innovadoras están tomando impulso, hay iniciativas dirigidas a solucionar la brecha de innovación -como el Competitiveness Lab del Foro Económico Mundial- y los emprendedores creativos son pioneros en el uso de tecnologías que tienen un impacto social.

Con la promesa de un futuro brillante para la innovación en Latinoamérica podemos, no obstante, recapitular sobre una serie de inventos de innovaciones introducidas por latinoamericanos, que  el planeta disfruta, pero buena parte de él ignora que proceden de inteligencias generadas en este continente.

Si bien es cierto que la ventaja en materia de inventos y tecnología la llevan, básicamente, Europa, Japón y  países de este lado del mundo como Estados Unidos y Canadá, también lo es el que, se sepa o no, investigadores, académicos y científicos aficionados, son los responsables de importantes descubrimientos que impactaron al mundo.

Es el caso de Pedro Eleodoro Paulet Mostajo, un ingeniero peruano considerado padre de la astronáutica, pionero del motor de cohete de propulsión de combustible líquido, progenitor de los aparatos modernos. Los científicos de la NASA se basaron en sus obras para sus posteriores investigaciones sobre la propulsión de cohetes.

Probablemente a usted le molesta el formato del código en línea utilizado para prevenir spam. A todos nos molesta, pero es la manera de evitar mensajes no deseados. Se llaman los  Códigos Captcha y los inventó el médico nacido en Guatemala, Luis Von Ahn. En suma, esos fastidiosos códigos sirven para diferenciar a los robots de los humanos.

Quizá pocos sepan que el médico argentino Domingo Santo Liotta marcó un hito en la medicina. Trabajando de la mano con el cirujano estadounidense Denton Cooley, llevó a cabo el primer trasplante exitoso de un corazón artificial de la historia a un ser humano, en abril de 1969. Su creación está expuesta en el Museo Smithsoniano.

En la misma línea médica, Alejandro Zaffaroni, uruguayo, ideó el parche para liberación de fármacos. Este inventor es responsable de más de 45 patentes hasta ahora, incluyendo ese parche transdérmico para la liberación de fármacos.

Hércules Florence, un inventor francés-brasileño, es considerado uno de los pioneros de la fotografía, ya que desarrolló una precursora gráfica aproximadamente tres años antes que Louis Daguerre.

Baruj Benacerraf, de nombre judío pero más venezolano que las arepas, ganó el Premio Nobel de Medicina en 1980 por sus aportaciones al análisis del sistema inmunológico. También realizó descubrimientos que se relacionan con la clave de las pruebas de paternidad. Sus obras avanzaron el conocimiento sobre patologías como el sida, el cáncer, la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, así como las alergias y los trasplantes de órganos.

La televisión a color se debe a Guillermo Gonzalez Camarena, nacido en Guadalajara, México, quien fue el ingeniero eléctrico responsable por inventar la TV a color,  la primera patentada en EE.UU. y México, la cual hasta se utiliza en la NASA.

El descubrimiento del famoso “agujero en la capa de ozono” se debe a José Mario Molina Pasquel, quien llamó la atención mundial sobre el daño infligido a la capa de ozono por sistemas de refrigeración, aerosoles, disolventes y aires acondicionados. Se convirtió en el primer mexicano en recibir el Premio Nobel de Química.

Julio C. Palmaz, un radiólogo vascular argentino, inventó el globo expandible, conocido como stent, utilizado para tratar enfermedades cardiovasculares. En 2006, fue inmortalizado en el National Inventors Hall of Fame.

El bolígrafo, con el que todos escribimos hoy, salió el ingenio de László József Biró, húngaro de nacimiento y argentino por naturalización, quien diseñó una pluma con tinta a base de aceite y una bola de tungsteno que permitía que la tinta deslizara suavemente sobre el papel.

¿Cuántos bebés deben la vida al peruano Claudio Bruno Castillón Lévano? La “burbuja artificial neonatal”, diseñada para mejorar la asistencia médica intensiva de recién nacidos, popularmente conocida como incubadora, fue una modificación introducida por este científico que ayudó a salvar hasta a un 93% de los bebés prematuros, al mejorar la asistencia médica de los bebés de alto riesgo.

Victor Ochoa fue un inventor y revolucionario mexicano que patentó el freno eléctrico en 1907. Usó atracción mecánica para facilitar la reducción de velocidad de los trenes. Ochoa también es conocido por inventar el Ochoaplane, una llave inglesa ajustable, y un clip para bolígrafo y lapiz, entre otros inventos.

Hasta la controvertida píldora anticonceptiva salió de las investigaciones del químico mexicano Luis Ernesto Miramontes, las que coronó al crear  el primer anticonceptivo oral. El 15 de octubre de 1951, a la edad de 26 años, sintetizó la noretisterona, el compuesto activo base del primer anticonceptivo oral sintético, conocido comúnmente como ‘píldora anticonceptiva’. Durante la década de los sesenta, al salir al mercado y comenzar su consumo masivo, originó agrios debates que se mantienen hasta hoy.

Son varios de los inventos más ingeniosos de nuestro tiempo y se incubaron en América Latina.

¿Quién no recuerda a Ungenio Tarconi, Gyro Gearloose en inglés, también llamado Giro Sintornillos o Ciro Peraloca, el personaje ficticio creado por Walt Disney Company? Viene a la mente luego de hacer todo este recuento sobre la innovación en América Latina, lugar prolífico en Ciros Peraloca.

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