¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

10 canciones famosas inspiradas en la Biblia

CONCERTO, RAGAZZA, GIOIA
Shuttertstock
Comparte

Cuando el mensaje llega a través de la música

Razón tenía San Agustín al decir “canta y camina”, haciendo referencia a la alegría de la vida cristiana. Igualmente el Papa Francisco ha confesado lo mucho que le gusta cantar, aunque no tenga las habilidades para hacerlo, porque “hace bien al alma”.

Estos reconocidos artistas tomaron versículos de la Biblia, unos de una manera más literal que otros, y los convirtieron en canciones que se volvieron famosas precisamente porque la gente (muchas veces sin saber su procedencia) se sintió identificada con su mensaje. Ese es el poder que tiene la música, no sólo entretener, sino también empatizar con momentos y emociones humanas.

1. 40 de U2

Esta banda irlandesa tiene decenas de canciones inspiradas en la Biblia. En el caso de 40, fue la última canción de su álbum War (1983) y literalmente fue que Bono abrió las Sagradas Escrituras (ya llevaban una semana de retraso en la grabación del disco y les hacía falta una canción más) y decidió colocarle música al Salmo 40 y agregar algunas líneas y modificaciones. Asimismo, el vocalista dijo que casualmente les tomó diez minutos escribirla, otros diez para grabarla, diez minutos para hacer la mezcla y otros últimos diez para re-escucharla. U2 cerró la mayoría de sus conciertos de los 80 con esta canción.

2. He turned the water into wine, de Johnny Cash

Durante una presentación en la cárcel de San Quentin, Cash explicó que esta canción la escribió durante una gira que hizo por Israel junto a su esposa June Carter en 1968. Habían ido a Canaán y fueron a una pequeña iglesia donde estaba una cisterna con agua proveniente del mismo sitio que utilizó Jesús para convertirla en vino (Juan 2:1-11). Dijo que el sonido del agua y todo lo que sintió al estar allí lo inspiró como pocas veces le había ocurrido en su carrera, así que escribió esta canción (Él convirtió el agua en vino, en español) en el carro durante su camino de regreso a Tiberíades.

3. Where you lead, de Carole King

Se dice que esta canción está inspirada en el Libro de Rut del Antiguo Testamento. Fue escrita por King junto a Toni Stern para su álbum Tapestry (1971). Rut era la nuera de Naomi; sin embargo, cuando su esposo muere, su suegra le dice que puede irse a casa de su mamá y casarse de nuevo; pero Rut le dice que no, que ella se mantendrá a su lado (a diferencia de Orfa, también nuera de Naomi y en la misma posición de Rut, quien sí decide regresar con su familia al enviudar). En el texto (Rut 1:16) ella le dice: “No insistas en que te deje y me vuelva. A donde tú vayas, iré yo”.

Aunque la canción de King es más dirigida a un hombre, en sus letras se escucha: “A donde te dirijas, yo te seguiré. A cualquier lugar que me digas, si lo necesitas, si me necesitas contigo, te seguiré a donde me guíes”. Dato curioso: luego King versionó esta canción con su hija porque sintió que el mensaje de seguir a un hombre así no era adecuado y se convirtió en el tema principal de la popular serie norteamericana Gilmore Girls, que trata justamente de la relación madre-hija.

4. Be still de Kelly Clarkson

Esta balada es del tercer álbum de la artista pero es una reflexión de la gira de conciertos de su segundo disco. La ex ganadora de American Idol la escribió junto a Aben Eubanks y está inspirada en uno de sus versículos de la Biblia favoritos: “Quédate quieto y sabed que yo (Dios) estoy aquí”, Salmo 46.

Clarkson descubrió que en todo el ajetreo de la industria musical, es importante detenerse, reflexionar a solas  y apreciar la vida. Por eso es que ella nunca ha querido vivir en Los Angeles y prefiere quedarse en su natal Texas.

5. The Prophet’s Song de Queen

El guitarrista de la banda, Brian May, compuso esta canción en los años 70 luego de soñar con una gran inundación, haciendo alusión por supuesto a los capítulos del Arca de Noé en el libro del Génesis del Antiguo Testamento. Incluso en la letra se habla del regreso de la paloma blanca, que fue el ave que soltó Noé para ver si las aguas habían bajado y luego de siete días regresó con la rama de olivo en su pico.

6. Las Avispas de Juan Luis Guerra

En un tono más tropical, este famoso artista dominicano (quien ha confesado que encontró en la fe cristiana la paz que necesitaba en su carrera artística) logró incorporar 12 oraciones inspiradas en distintos pasajes de la Biblia (unas más exactas que otras) sólo en el primer minuto de la canción y así lo continúa haciendo en el resto de la melodía con total sentido.

“Tengo un Dios admirable en los cielos (Isaías 9:5) y el amor de su Espíritu Santo (1 Juan 5:7-8). Por su gracia yo soy hombre nuevo (Efesios 4:22-24) y de gozo se llena mi canto (Proverbios 29:6). De su imagen yo soy un reflejo (Génesis 1:27), que me lleva por siempre en victoria (Corintio 15:57) y me ha hecho cabeza y no cola (Deuteronomio 28: 13-14), en mi Cristo yo todo lo puedo (Filipenses 4: 13). Jesús me dijo que me riera (Job 5: 21-23), si el enemigo me tienta en la carrera (Hebreos 12:1). Y también me dijo, no te mortifiques (Filipenses 4:6), que yo le envío a mis avispas para que lo piquen (Deuteronomio 7:20)”.

7. His Hand in Mine, de Elvis Presley

Esta canción le dio el título a su séptimo álbum de estudio y está inspirada en el Salmo 23, donde se habla de Dios como guía. Este disco de inspiración gospel fue un éxito en ventas, tanto, que en 1967 sacó otro titulado How Great Thou Art y fue con el que obtuvo su primer Grammy en la categoría de “Mejor Interpretación Sacra”.

Y es que aunque es conocido como el Rey del Rock and Roll, Elvis nunca dejó atrás su pasado en el coro de la iglesia de su ciudad natal y viajaba siempre con su Biblia (actualmente expuesta en el Museo de la Biblia de Washington D.C, en Estados Unidos), tanto para buscar ayuda y consuelo como para inspirarse a la hora de escribir canciones.

8. The Wanderer de U2 y Johnny Cash

Es la única canción de U2 que no es cantada por Bono (aunque él escribió la letra). La letra describe el viaje de un hombre y su búsqueda de redención. El mismo Bono explicó que se inspiró en el Libro del Eclesiastés del Antiguo Testamento, donde hay una especie de predicador que trata de todo un poco para encontrarle significado a la vida y al final descubre, muy resumidamente hablando, que en realidad se trata de amar lo que se hace y aceptar con serenidad las adversidades que se nos presenten. Sólo Bono la cantó en un homenaje que se le hizo a Cash tras su muerte.

9. Prodigal Son de The Rolling Stones

Por el título es más que evidente que hace alusión a la parábola de hijo pródigo (Lucas 15:11-32). Originalmente, la canción fue escrita por el reverendo Robert Wilkins y tenía otro nombre. Como Keith Richards es un gran amante del género blues, se encontró con esta canción y se la presentó a la banda para incluirla en su LP Beggar’s Banquet en los años 60.

10.  Joseph, better you than me de The Killers

La canción fue escrita por el vocalista de la banda, Brandon Flowers, y contó con la colaboración de Elton John y Neil Tennant (vocalista de Pet Shop Boys). Para él, era importante hacer una melodía sobre José, el padre de Jesús, muchas veces dejado en un segundo plano y un personaje igual de importante en la historia. Flowers le contó a una revista que una vez estando en la iglesia alguien mencionó a José y se dio cuenta que pocas veces se reflexiona sobre lo difícil que debió ser para él criar al hijo de Dios y asumir el compromiso de María.

Esta canción fue lanzada digitalmente en diciembre de 2008 y todas sus ganancias fueron donadas a una organización que lucha contra el sida.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.