Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 28 octubre |
El Señor de los Milagros
Aleteia logo
home iconEstilo de vida
line break icon

Cómo hacer que los niños aprendan a ser delicados

BAMBINO, VOCE, MICROFONO

Jason Rosewell | Unsplash

Dolors Massot - publicado el 29/08/18

La delicadeza es una virtud que favorece la vida en familia y aporta serenidad

Algo en el fondo del corazón nos hace añorar la delicadeza cuando la vemos plasmada en uan imagen:

  • Nos gusta ver imágenes de un recién nacido arrullado por sus papás, o las caricias que un pequeño hace a su mascota.
  • Disfrutamos con el programa de un cocinero que ama cada ingrediente y nos va explicando qué hace con ellos.
  • Nos deleitamos con un buen concierto en el que notas que el director de orquesta y los músicos se entregan.

La delicadeza no tiene por qué identificarse con la más repipi de las niñas que aparecían en la serie «La casa de la pradera», la insoportable Nellie Oleson, ¿recuerdan? Ser delicado no es poner un tono de voz más agudo y estridente ni hacer ascos a todos los platos que van saliendo en la mesa y seleccionar «esto sí, esto no».

Ser delicado comienza por tener una disposición buena ante las cosas y las personas. Y esa disposición se demuestra por fuera y por dentro.

Por dentro, con una actitud proactiva de escuchar, de estar atentos a lo que hacen o dicen los demás.

Amuse Soft Entertainment

Por fuera, preparando el cuerpo bien para lo que ha de venir: me preparo cuando me lavo para estar limpio, cuando me maquillo, cuando me dispongo a tratar con cuidado los objetos que voy a trasladar de un sitio a otro.

¿Has tenido alguna vez la responsabilidad de trasladar un pastel? O, mucho más importante, ¿has movido alguna vez a un enfermo? Con qué cuidado estamos pendientes de cada movimiento para no hacer daño. 

La delicadeza es una forma magistral de vencer el egoísmo, porque una persona delicada nunca hace pasar el yo por encima de los demás. Tiende a ser servicial, a darse a las personas de su entorno y a buscar el mejor modo de servir.

Delicado es acordarse del cumpleaños y del santo de tus seres queridos (e incluso de aquel colega de trabajo que no se hace querer).

Delicado es autocontrolar el vocabulario para no herir a nadie. Los papás y mayores cuidan sus palabras ante los niños de la familia para darles ejemplo.

Delicado es prever qué puede ocurrir en una reunión familiar y facilitar el encuentro sin que haya encuentros desagradables (saber dónde situaré a los cuñados que se han separado o a los primos que llevan tiempo sin hablarse).

Delicado es tender un cable cuando vemos que en un equipo algo no marcha del todo bien: ofrécete a ayudar y de paso facilitar la convivencia.

Delicadeza, en el plano físico, es tocar con suavidad, agarrar con cuidado y moverse prudentemente.

¿Solo deben aprender las niñas a ser delicadas?

Es evidente que no. La delicadeza es algo propio de la naturaleza humana, sin hablar únicamente de hombres o mujeres. Porque todos tenemos esa aspiración a la felicidad en el interior y valoramos aquello que está relacionado con la delicadeza.

Por KimSongsak/Shutterstock

A veces, ¡es tan sencillo hacer feliz a otra persona! Le preparamos un dibujo, le dejamos una nota cariñosa en el frigorífico, le mandamos un mensaje para que sepa que la llevamos en el pensamiento. Una línea de whatsapp puede ir tan cargada de amor como un ramo de rosas.

¿Cómo puedo enseñar a un niño en casa a ser delicado?

  • Cuando tienes un bebé en brazos y se lo das a su hermanito para que lo sostenga, al tiempo que le transmites la confianza de que crees que lo va a llevar muy bien y le dirá cosas bonitas.
  • Cuando haces que los niños aprecien el valor de los besos y abrazos dados con cariño.
  • Cuando le muestras el modo de tratar las cosas de casa: la vajilla, las puertas y ventanas, las paredes…
LITTLE GIRL WASHING FRUIT
Shutterstock

  • Cuando transmites que lo primero de la casa son las personas (y, entre ellas, primero los mayores y enfermos).
  • Cuando en la escuela comparte su material con los compañeros y lo deja siempre a punto de préstamos.
  • Cuando valoras más «perder» una pelea entre hermanos y dejar que gane el que menos opciones tenía.


MOTHERHOOD

Te puede interesar:
¿Eres mala madre por tener mil asuntos en los primeros días de colegio de tus hijos?

Tags:
educaciónfamiliahijos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa cuenta que vio un milagro por intercesión de la Virgen de...
2
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lectores en la misa
3
QUIÑONEZ
Pablo Cesio
Álex Quiñónez, una muerte cargada de violencia que vuelve a enlut...
4
ABUSE
Pablo Cesio
La niña de 11 años embarazada tras ser violada que reabre el deba...
5
Hardship of Life
Dolors Massot
Premio Siena Award a la fotografía de un refugiado sirio con su h...
6
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.