Ya sea que tengas una lista de lugares por visitar ya hecha o que apenas vayas a comenzarla, estos destinos serán de tu interés si deseas enriquecer tu fe mientras viajas
La sagrada peregrinación ha sido una tradición cristiana desde el primer viaje espiritual registrado, en el que un obispo llamado Melitón de Sardes, en Asia Menor, viajó hasta Tierra Santa en torno al año 160 para visitar “el lugar donde [las cosas descritas en la Biblia] se predicaron e hicieron”.
En el siglo IV, las peregrinaciones que seguían los pasos de Jesús y los apóstoles se hicieron populares después de que la madre de Constantino, santa Helena, visitara Jerusalén, descubriera lo que se pensó era la Vera Cruz y construyera iglesias en lugares sagrados relacionados con la vida de Jesús. Recorrer el mismo camino que Jesús y sus seguidores y ver con los propios ojos los lugares mencionados en la Escritura era más que un simple viaje, servía también para avanzar en un viaje interior.
Roma se convirtió en un destino principal para los peregrinos europeos en el siglo VII después de que la conquista musulmana de la Tierra Santa limitara el número de cristianos a quienes se permitía visitar los santos lugares allí.
Las Cruzadas también eran consideradas una forma de peregrinación, y las peregrinaciones a la Tierra Santa incrementaron a finales de la Edad Media, debido -en parte- a la orientación de los frailes franciscanos, a quienes confiaron la protección de los santos lugares.
Hoy, los cristianos continúan realizando peregrinaciones para enriquecer sus vidas espirituales. Asumiéndola con espíritu de oración, una peregrinación puede cambiar tanto la vida hoy en día como en tiempos de san Jerónimo, que en siglo IV escribió: “Tendremos un entendimiento más claro de la Escritura después de haber visto con nuestros propios ojos los lugares donde los eventos de nuestra salvación tuvieron lugar”.
Aquí tenéis un pequeño repaso de unos cuantos lugares sagrados para completar cualquier lista básica de peregrinaciones católicas, lugares que los peregrinos modernos pueden recorrer para conocer los mismos caminos de Jesús y sus seguidores, y visitar los lugares de los milagros y las apariciones:
Tierra Santa

Los peregrinos que van a Tierra Santa y Jerusalén siguen los pasos de Jesús, desde la iglesia de la Natividad en Belén, donde nació Jesús, a la Vía Dolorosa y la iglesia del Santo Sepulcro, donde reposaron sus restos.
Durante los últimos 800 años, la Orden de San Francisco ha sido guardiana de estos lugares sagrados y trabaja hoy día para garantizar que los cristianos continúan existiendo en el lugar de nacimiento del cristianismo. Ofreciendo peregrinaciones a la Tierra Santa, pueden ayudar a cumplir esa misión.
Los momentos más concurridos en Tierra Santa son durante las principales fiestas cristianas y judías, en primavera y otoño.
Fátima

El santuario de Fátima, Portugal, marca el lugar en que Nuestra Señora del Rosario se apareció a tres niños pastores, Lucía dos Santos y sus primos, Francisco y Jacinta, entre mayo y octubre de 1917. Peregrinos de todo el mundo se reúnen para sumarse a las procesiones a la luz de las velas todos los días, pero especialmente en los días de peregrinación: 13 de mayo y 13 de octubre.
El Camino de Santiago
El Camino de Santiago se convirtió en un destino principal de peregrinación durante la Edad Media. La tradición cuenta que los restos de Santiago fueron transportados en barco desde Jerusalén hasta el norte de España, donde fue enterrado. Los peregrinos medievales viajaban desde sus hogares hasta lo que hoy es le ciudad de Santiago de Compostela, haciendo penitencia para la expiación de sus pecados al emprender tan arduo viaje.
En la actualidad, esta peregrinación ha disfrutado de un resurgimiento de su popularidad, tanto entre creyentes como no creyentes que buscan un retiro de la vida moderna. Los albergues para peregrinos reciben a los viajeros a lo largo del camino y pueden encontrarse a lo largo de las rutas de España, Francia y Portugal.
Julio y agosto son los meses más concurridos en el Camino. Los peregrinos que viajan durante abril, mayo, junio y septiembre disfrutan de un clima cálido sin aglomeraciones.
Irlanda
Irlanda tiene una larga tradición de peregrinaciones sagradas que se remontan al ayuno de san Patricio en el monte que hoy se conoce como Croagh Patrick, en el 441. La fundación Pilgrim Paths ha estado restaurando los antiguos caminos penitenciales y hasta ahora ha creado cinco caminos guiados. Una vez que los peregrinos tienen sus “pasaportes” sellados por completar las cinco rutas, reciben un certificado de compleción de los Irish Pilgrim Paths de la abadía de Ballintubber, en el Condado de Mayo.
El mes de agosto suele ser el más popular entre los peregrinos; por ello, existen muchas opciones de rutas guiadas.
Roma
Antiguamente, los peregrinos se dirigieron a Roma por la Vía Francígena para seguir los caminos de los santos mártires y los antiguos cristianos. El emperador Constantino levantó basílicas sobre las tumbas de Pedro y Pablo, que atrajeron a fieles de toda Europa.

La ruta para un peregrino actual incluye la basílica de San Pedro, una audiencia general o ángelus con el sucesor de Pedro, una visita a las catacumbas, los Museos Vaticanos y las antiguas iglesias de la Ciudad Eterna.
El invierno es el mejor momento para visitar Roma si se quieren evitar las aglomeraciones. La primavera y el otoño, fuera de la semana de Pascua, ofrecen temperaturas suaves sin las multitudes del verano.
Lourdes

Millones de peregrinos acuden cada año al suroeste de Francia para visitar el santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Es allí donde la Santísima Virgen María se apareció 18 veces en 1858 a una joven campesina, santa Bernardita Soubirous. En una de sus apariciones le dijo a santa Bernardita que bebiera del manantial de la cueva. Muchos enfermos afirman haber sido curados milagrosamente por las aguas curativas del manantial.
La temporada tranquila en Lourdes es entre octubre y marzo. Durante la temporada alta, que comienza en Pascua, suele haber unos 25.000 peregrinos al día visitando Lourdes.
Polonia
Incluso antes de la canonización del papa Juan Pablo II, hacer un viaje espiritual a su patria en Polonia se había convertido en una peregrinación popular entre los católicos. Un itinerario podría incluir una visita a la casa de la infancia de Karol Wojtyla, en Wadowice, el santuario de la Virgen Negra en el Monasterio Jasna Gora, en Częstochowa, y los hermosos montes Tatras donde Juan Pablo II solía esquiar. Otros sitios de visita obligada: el santuario de la Divina Misericordia y la celda de san Maximiliano Kolbe en Auschwitz.
Como con la mayoría de los destinos populares en Europa, el verano es la época más atestada. De mayo a octubre es el mejor tiempo para viajar a Polonia, para evitar el clima frío y las grandes aglomerciones.












