Recibe Aleteia gratis directamente por email
Estilo de vida, espiritualidad, noticias positivas... Recibe Aleteia por email
¡Suscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Padre Pío y Juan Pablo II, cuando dos santos se encuentran

PIO
Comparte

El obispo Wojtyla pidió al capuchino que intercediera para que obrara un milagro por su gran amiga Wanda Poltawska... ¡y sucedió!

La vida de Padre Pío estuvo siempre marcada por muchos sufrimientos, no solo los físicos que provocaban sus estigmas, sino también los morales y espirituales, a causa de aquellos que lo consideraban loco o estafador, que engañaba a la gente ilusa que acudía a pedir un milagro.

Llamado por la curiosidad, un joven sacerdote, Karol Wojtyla, lo visita y se confiesa ante el famoso capuchino, y se dice que en ese momento Padre Pío le dijo: “Vas a ser Papa”, y continuó: “También veo sangre… Vas a ser Papa y veo sangre”. Aunque esto nunca fue oficialmente reconocido como verdadero por Juan Pablo II.

Lo que sí fue reconocido a través de las mismas cartas es que el obispo Wojtyla preocupado por la salud de su queridísima amiga Wanda Pòltawska, aquejada por un cáncer terminal de garganta, escribió a Padre Pío para que intercediera ante Dios y obrara un milagro.

Pidió a su administrador, el capuchino Angelo Battisti, que le hiciera el favor de entregársela y fue este quien las leyó porque Padre Pío en esa época tenía serios problemas en la vista.

La primera carta con fecha del 17 de noviembre de 1962 decía: “Venerable Padre, le pido que ore por una madre de cuatro hijas, de cuarenta años que vive en Cracovia, Polonia. Durante la última guerra estuvo en los campos de concentración en Alemania durante cinco años y ahora corre un grave peligro de salud, incluso de vida, debido un cáncer. Ora para que Dios, con la intervención de la Santísima Virgen, muestre misericordia para ella y su familia . In Christo obligatissimus, Carolus Wojtyla

Tras meditar un rato en silencio, el Padre Pío respondió a Battisti:

“Angiolí, ¡a esto no se puede decir que no!”.

El 28 de noviembre, solo once días después, le llega una segunda carta del futuro Papa:

Venerable Padre, la mujer que vive en Cracovia, Polonia, madre de cuatro hijas, el 21 de noviembre, antes de la operación quirúrgica, recuperó instantáneamente la salud. Démosle gracias a Dios, y también a usted, venerable Padre, le doy las más rendidas gracias en nombre de la misma mujer, su esposo y toda su familia. In Xto. Carolus Wojtyla”.

A lo que el santo estigmatizado respondió:

“Angiolí, conserva esta carta y la anterior, porque un día llegarán a ser importantes”.

Karol Wojtyla, la noche del 16 de octubre de 1978, se convierte en el papa Juan Pablo II. Y en el centenario del nacimiento del Padre Pío fue a arrodillarse a su tumba en San Giovanni Rotondo. Y les dijo a los superiores capuchinos que lo rodeaban: “Hagan que camine, a este hermano vuestro. Dense prisa. Este es un santo que tengo que hacer yo”.

El 16 de junio de 2002, su santidad Juan Pablo II lo canoniza bajo el nombre de san Pío de Pietrelcina.

JOHN PAUL II PADRE PIO
CPP I CIRIC
Canonisation de Padre Pio par Jean Paul II devant près de 300 000 fidèles massés sur la place Saint-Pierre, le 16 juin 2002.

 

Fuente: Tv2000it

 

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.