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La amistad: Tú me haces feliz y yo a ti

FRIENDSHIP
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Cicerón escribió que si la amistad desapareciera de la vida, sería lo mismo que si se apagara el sol

Epicuro dijo que de todas las formas sabias que existen para asegurarse felicidad a largo de la vida, la más importante es la amistad.

La amistad es un don que nace entre 2 personas y que se va forjando a través del trabajo personal y de muchos otros ingredientes claves como el diálogo, la confianza, el respeto, cariño y afecto mutuo, caerse bien, tener algo en común, el trato constante, la lealtad, desinterés, etc… actos que requieren de un esfuerzo constante, de una respuesta mutua y entrega personal comprometida.

Hay que cuidar al amigo tanto y cuanto me acerque a mi fin y el último fin de todos es la felicidad eterna.

Una amistad hay que cultivarla con la misma delicadeza que a una plantita hasta que madure y florezca. De hecho, podríamos decir que hacer amigos es fácil. El reto está en mantenerlos y llegar con ellos hasta el final.

Esto sí que no es nada sencillo porque la misma vida, los cambios, las circunstancias pondrán pruebas donde se verá tentada la lealtad, la gratitud, etc. y es justo en esos momentos donde se sabrá si la amistad tuvo buenos cimientos.

De hecho, una amistad no puede ir muy lejos cuando ni uno ni otro están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos…

Amigos: muchos y de todo tipo

“Los amigos no se hacen, se reconocen” (Ovidio).

Creo que parte de la chispa de la vida es tener amistades de chile, mole y pozole, es decir, de todo y para todo.

Habrá quienes compartan nuestras aficiones o nuestra fe. Otros nuestros problemas o sueños. Aquí lo importante es estar abiertos a hacer nuevos amigos, a abrir horizontes, a que nuestro corazón les reciba y estar dispuestos a cultivar su amistad. Nunca se es demasiado viejo para conocer nuevas personas. Es más, conviene hacerlo.

Necesitamos contrarrestar esta pandemia de la soledad que nos está volviendo seres egoístas y egocentristas. ¡No más aislamiento!

Somos seres por naturaleza sociales creados para la relación, proyección y realización. Es decir, que la amistad se proyecta desde lo más íntimo del corazón y revela el interior, lo más profundo de cada hombre y mujer.

Kris Krüg

Conviene tener y cultivar buenas amistades. Hay muchos beneficios de hacerlo.

  • La naturaleza humana necesita de la amistad. Por lo que una persona sin amigos no puede realizarse.
  • Las amistades nos ayudan a crecer. Si queremos tener amigos, primero hay que saber ser amigo.
  • Las amistades nos ayudan a perfeccionarnos. Ser un verdadero amigo implica ayudar al otro a corregir sus defectos y ayudarle a mejorar como persona.
  • Los amigos son fuente de felicidad. Nada como un café y una buena plática entre risas y carcajadas.
  • La verdadera amistad nos invita a salir de nosotros mismos. A dejar atrás el egoísmo para vivir el altruismo; soltar la jactancia y vivir la sencillez; dejar el temor de entregarnos a la otra persona y aprender a confiar.
  • Un verdadero amigo siempre buscará nuestro bien y nosotros el suyo.
  • Pasar tiempo con amigos reduce el estrés.
  • Tener amistades alarga la vida. Tener amigos es fundamental para vivir más años.
  • Los amigos nos ayudan a vernos como realmente somos. Son verdaderamente nuestro espejo, nuestro reflejo.

 

 

La amistad es compartir, pero no es complicidad sino buscar el bien que nos lleva a la felicidad. Recordemos que en nuestro corazón está inscrito el amar y el compartir; y qué mejor hacerlo con esa persona que tenemos la certeza que le podemos abrir el alma y el corazón sin temor al juicio.

Eso es un verdadero amigo, con el que se puede llegar desnudo del espíritu, al que le podemos mostrar todas nuestras cicatrices y heridas y jamás nos va a echar en cara cómo o por qué nos las hicimos.

Más bien nos ofrecerá apoyo para sanarlas, ayuda para limpiarlas. Es una delicia llegar con ese que tenemos la certeza que no nos va a apuntar, pero sí nos va a abrir los oídos de su corazón para escucharnos con amor, para llorar nuestras penas y gozar nuestras alegrías. ¡Apostémosle a la amistad!

 

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