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Sí sí, escuchar música clásica es útil en cualquier momento del día

musique écouteur métro transport
© Shutterstock
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Con motivo de la Día mundial de la música, antes celebrado el 21 de marzo, Aleteia ha seleccionado para sus lectores algunos “éxitos” que os acompañarán durante todo el día. Una ocasión lúdica para redescubrir algunas obras de arte de la música de los siglos XVII y XVIII.

La música ideal para… despertarse con dulzura

Jean-Philippe Rameau, Les Boréades , “Entrée de Polymnie”: Unas notas suaves y melancólicas para un despertar la mar de dulce… Jean-Philippe Rameau, compositor innovador del siglo XVIII, revolucionó la ópera francesa. Encargada en 1764 para la Ópera de París, esta obra nunca fue terminada. Rameau murió unos meses después. Obra maestra testamentaria del compositor, la tragedia narra la rebelión de Alfisa, reina de Bactria, que se negó a someterse a la ley que le obligaba a casarse con un descendiente de Bóreas, dios del viento del norte. Por cierto, Jean-Philippe Rameau es el autor de la famosa canción Frère Jacques, cantada por generaciones de padres e hijos.

La música ideal para… prepararse para empezar el día

Antonio Vivaldi, Concierto para violines, Alla Rustica: Después de remolonear algunos minutos en la cama, ¡ya es hora de arreglarse! Sacerdote y músico, Vivaldi conoció en su época una notoriedad excepcional. Compositor prolífico, escribió centenares de conciertos y varias decenas de óperas. Su música, rítmica, viva, audaz, place instantáneamente al oído. Sus conciertos os pondrán de buen humor desde la mañana y os ayudarán a prepararos con buen ritmo.

La música ideal para… ¡correr tras los transportes!

Jean-Philippe Rameau, Platée, “Orage”: Es momento de correr para pillar el metro o pedalear a fondo sobre vuestra bici para no llegar tarde. Como todas las mañanas, las carreras y las aglomeraciones marcan el ritmo. Rameau os acompaña una vez más en esta arriesgada etapa de vuestra jornada. Encargada en 1745 para el matrimonio del delfín, hijo de Luis XV, con la infanta de España María Teresa, Platée es una de las óperas más populares de Rameau. Cuenta la historia divertida y trágica de una ninfa, muy fea, convencida de merecer los favores del maestro del Universo, Júpiter. Opéra bouffon, esta obra rebosa de arias célebres.

La música ideal para… fantasear en los transportes

Corelli, Concerto grosso N°8, concierto de Navidad, Opus 6, “Adagio”: Ahí estás, bien instalado ya en tu medio de transporte. Acurrucado en tu asiento, aprovechas esos pocos minutos de viaje para continuar el sueño interrumpido o soñar despierto. Las notas suaves del concierto de Navidad de Arcangelo de Corelli os ayudarán a comenzar el día con suavidad. A pesar de una obra poco prolífica, Corelli sigue siendo uno de los compositores italianos más famosos del Barroco y un violinista excepcional.

La música ideal para… trabajar

Johan Sebastian Bach, Suites para violonchelo solo, Suite n.º 1: Considerado como uno de los más grandes compositores alemanes, Bach dejó una obra considerable. Entre sus obras maestras, las suites para violonchelo son el deleite de todos los violonchelistas y apasionados del instrumento. En estas suites, a veces suaves, rítmicas, alegres o melancólicas, Bach ha destacado todas las posibilidades polifónicas del violonchelo. Utilizando un único instrumento, estas suites son ideales para concentrarse en el trabajo. La suite n.° 1 es la más conocida y la más interpretada de todas.

La música ideal para… una pequeña pausa para el café

Georg Friedrich Händel, Salomón, “Llegada de la Reina de Saba”: ¿Tu cabeza va a explotar y necesitas un pequeño descanso? Es momento de ir alegremente a la pausa para el café con tus queridos colegas y desconectar bromeando un poco. Händel te ayudará a despertar con esta “Llegada de la Reina de Saba”, extraída de su oratorio Salomón compuesto en 1748. Obra monumental, el relato describe el apogeo del rey bíblico del Antiguo Testamento, conocido por su inmensa sabiduría, a través de los tres grandes momentos de su vida: la construcción del templo de Jerusalén, el famoso juicio y la visita de la reina de Saba.

La música ideal para… tomar un aperitivo

Jean-Philippe Rameau, Les Indes galantes, “Tambourins”: Por fin ha terminado la jornada, ha llegado al momento que estabas esperando: ¡el aperitivo! Abierta y tranquila, la tarde se anuncia alegre. “Tambourins”, con sus ritmos marcados, es una de las piezas más famosas de Rameau, presente en sus suites para clavicémbalo pero también en su ópera Les fêtes d’Hébée, creada en 1739.

La música ideal para… ¡acostarse!

Jean-Baptiste Lully, Le triomphe de l’Amour, “Prélude de la nuit”: Acordes largos, algunas flautas ligeras… este preludio de la noche es digno de su nombre. Perteneciente a la ópera Le triomphe de l’Amour, esta obra fue compuesta por Lully en 1680 con motivo de la llegada a la corte de Francia de María Ana Cristina Victoria de Baviera, esposa del Gran Delfín. Esta pieza fue popularizada por la película de Gérard Corbiau, Le roi danse La pasión del rey), que sonaba durante la dramática escena en la que Jean-Baptiste Molière muere en el escenario durante la representación de El enfermo imaginario. En realidad, Molière no murió directamente sobre las tablas. Víctima de una enfermedad durante la cuarta representación, murió en su casa después del espectáculo. Obra muy dulce, melodía ideal para adormecerse.

Tags:
musica
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