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Escándalo en Miss Venezuela: Corrupción, prostitución, doble moral…

STEFANIA FERNANDEZ
Shutterstock/Jerry'n LV
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Secreto a voces o no, lo que empezó como una “inocente” foto en redes sociales, terminó convirtiéndose en todo un escándalo

El Miss Venezuela mostró su lado menos hermoso y, como consecuencia, la organización Cisneros, que se encarga de la realización del mismo, decidió suspenderlo temporalmente.

“Ante los hechos descritos recientemente a través de las redes sociales, blogs anónimos y por algunas personas que tuvieron relación con el Miss Venezuela, se ha tomado la decisión de iniciar una revisión interna para determinar si algunos de sus relacionados, durante el curso de sus gestiones, ha incurrido en actividades que quebranten los valores y la ética del certamen. Mientras este proceso se desarrolla, la Quinta Miss Venezuela cerrará sus puertas y tanto los castings de Miss Venezuela como de Mister Venezuela quedarán temporalmente suspendidos”, reza el comunicado oficial.

¿Qué fue lo que pasó?

Todo explotó hace unas dos semanas a través de redes sociales, donde varias ex misses empezaron a atacarse unas a otras de por haberse beneficiado económicamente de altos dirigentes venezolanos.

¿Cuál fue el detonante? Una foto vieja de la fundación Diego Salazar publicada por la cuenta de Instagram @osmidejesus (una cuenta que se define como de entretenimiento pero en realidad es mas bien provocadora) que, según su página web, es una organización destinada a ayudar a los niños menos favorecidos del país.

En la imagen aparecía la ex Miss ahora residenciada en México, Zoraya Villareal, quien fungía como su principal embajadora. ¿El problema? El creador de esa fundación -que también es primo del ex presidente de la empresa estatal de petróleo, PDVSA- está siendo acusado actualmente por presunto lavado de dinero en el caso de la Banca de Andorra.

A la defensa de Villareal saltó la ex Miss Anarella Bono, quien estuvo casada con un antiguo edecán del ex presidente Hugo Chávez y a quien se le ha catalogado de “enchufada” (término que se utiliza en Venezuela para hablar de las personas que se benefician de su cercanía con los círculos oficiales), quien aseguró que no se iba a quedar callada y que le parecía una “doble moral” que se intentara desprestigiar a Villareal cuando hay otras misses que dicen ser muy correctas o de oposición y también han disfrutado de las mieles del chavismo y/o madurismo en secreto (desde hace semanas, Bono venía advirtiendo esto en sus redes junto a la ex Miss Debora Meniccuci, con quien trabajaba en la misma planta televisiva y es esposa del presidente del Tribunal Supremo de Justicia).

El primer nombre que soltó Bono fue Ányela Galante Salerno, Miss Venezuela Mundo 2015, preguntándose quién financiaba esa película donde ella actuará (que tratará de la ex Miss que fue asesinada en una carretera venezolana, Mónica Spear) y cómo hacía para llegar en avión privado cuando su esposo no es un hombre adinerado (algunos afirman que no es coincidencia que haya sido éste el primer nombre, ya que al parecer la hermana mayor de Galante fue la abogada que ayudó a disolver el matrimonio de Bono).

De ahí en adelante, salieron más y más nombres. De un bando y de otro lanzaban mensajes airados en sus redes sociales, hablando de amoríos, negocios y demás beneficios que incluían aviones, apartamentos, joyas y viajes de lujo.

Más allá de la belleza

De una disputa que parecía, hasta cierto punto política, otras misses se involucraron para advertir que muchas habían tenido relaciones sexuales con altos cargos ejecutivos (de empresas patrocinadoras, etc) a cambio de favores. Esto no era nada nuevo, incluso la ex miss y actriz Patricia Velásquez lo dejó por escrito en su libro, donde aseguraba que había tenido que “prostituirse” para costear sus cirugías estéticas; no obstante, nunca antes varias misses lo habían hecho público a la vez (algo así como el #MeToo de Hollywood) y, además, por primera vez se dijo (valga acotar, sin ningún tipo de pruebas y citando como “fuente” a una ex miss que quiso permanecer en el anonimato para proteger su integridad) que la instructora de pasarela “arreglaba almuerzos” a cambio de comisiones en moneda dura.

Todo esto se da justo después de la renuncia del llamado zar de la belleza venezolana, Osmel Sousa, quien fue el fundador y presidente de la organización Miss Venezuela por más de 40 años.

Mientras tanto, Anarella Bono ya no trabajará en el canal de televisión donde se desempeñaba como animadora pero agradeció en un video (que luego borró) todos los nuevos seguidores que ganó en Instagram. La producción de la película sobre Mónica Spear fue suspendida porque muchos de sus patrocinadores decidieron retirar su apoyo tras el escándalo y, según fuentes no oficiales, algunas de las misses que fueron asociadas con la fundación Diego Salazar podrían ser investigadas por corrupción (la Miss World Venezuela 2007, Hannelly Zulami Quintero Ledezma, aseguró que varias de ellas “repartían alegría a los más necesitados y a ellas les llenaban la cuenta en dólares sacados del desangre de PDVSA”).

Sin embargo, no ha habido ninguna declaración oficial contundente de ningún poder público acerca de este escándalo o si se planea alguna investigación exhaustiva por parte de los órganos competentes.

Igualmente, la organización Cisneros -que se mantuvo en silencio por varios días y fue objeto de críticas por ello- aseguró también en su comunicado que “entre las acciones contempladas, se encuentran: la creación de un nuevo Comité de la Belleza; la reorganización completa del Miss Venezuela; así como la implementación de una figura representante de las Misses, encargada de canalizar cualquier inquietud sobre temas que pudieran vulnerar sus derechos u obligaciones o que quebranten el código de ética del certamen”.

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