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Pros y contras de la televisión en los niños

TV
Lopolo - Shutterstock
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Es evidente, que la TV es una fuente efectiva para la creación y formación de actitudes en los niños, ya que desde temprana edad, son sometidos a su influencia sin poseer otro tipo de información. 

Según la teoría de socialización comunitaria de Erickson, es entre los 2 y 6 años cuando se definen las preferencias hacia la madre, el padre, familiares y otras personas del entorno del niño. A través de este proceso el niño adquiere habilidades y formas de comportarse en la sociedad.

A partir de los 4 a 5 años de edad se establecen los hábitos y las características emocionales a través de la imitación y la identificación. La conducta y las actitudes de las personas que los rodean son su referente, incluso de manera inconsciente.

Los niños recurren a la televisión para distraerse, reducir las tensiones y obtener información. Además ven la tele porque se la “imponen”, no le queda otro remedio. Está bien presente en el hogar donde también observan la conducta de contemplación de sus padres.

Los niños son excelentes imitadores, incluso durante los primeros meses de vida. Aprenden a comer, a vestirse, a utilizar el sanitario e interactúan con los demás. Aunque la imitación no es el único mecanismo de aprendizaje que tienen los niños, es el primero y sienta las bases del aprendizaje futuro.

Esto no es un problema que afecte solo a los niños, sino que a menudo también influye en los adolescentes. A lo largo de la vida imitamos a los demás para aprender cosas nuevas y reforzar nuestra identidad con un grupo particular.

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Air images - Shutterstock

Efectos negativos de la TV en los niños

Está demostrado que el contenido de los mensajes de la televisión es de baja calidad artística, con altos contenidos de violencia, agresión y exaltación de valores que no están de acuerdo con los intereses de nuestra sociedad: la exaltación del individualismo, el énfasis por el dinero y los bienes económicos, etcétera.

La televisión ayuda a la formación de imágenes estereotipadas con respecto a profesionales, grupos étnicos, religiosos o políticos.

Existen otros aspectos negativos que a menudo suelen pasar desapercibidos o no se les llega a dar tanta importancia. Algunos de ellos pueden ser:

  • Limita los estilos activos de recreación; Disminuye el tiempo dedicado a jugar con otros niños. Disponen de menos tiempo para usar su imaginación y para pensar. También la TV, les deja menos tiempo para los deportes, la música, el arte, etc.
  • Disminuye el tiempo disponible para la conversación y el intercambio de opiniones.
  • Reduce las interacciones sociales con la familia y las amistades.
  • Reprime la inclinación a la lectura.
  • Disminuye del rendimiento escolar cuando se pasa demasiado tiempo viendo la televisión (más de 4 horas al día)
  • Reduce la voluntad para hacer ejercicios.
  • Fomenta la demanda de posesiones materiales a través de la publicidad.
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Andrey_popov - Shutterstock

Beneficios de ver la televisión con los hijos

Al decir que la TV tiene gran impacto en el desarrollo de los niños, no se refleja ninguna novedad, pero hay que admitir que las influencias no son todas negativas.

Con respecto a las influencias positivas se puede decir que son más débiles, pues los programas de calidad son escasos y/o no están bien estructurados. Aún así existen programas que favorecen su aprendizaje, pero todo depende de cómo adquiera e interprete la información. También es importante destacar que la televisión permite, a través de este tipo de programas culturales, el conocimiento del mundo, de los diferentes países y sus culturas.

Ver la televisión con los hijos y comentar los contenidos que aparecen en ella, es una regla de oro en el uso de la pequeña pantalla. Así sacan mejor provecho de los buenos programas, se contrarrestan los efectos nocivos de los que no lo son, se fomenta su espíritu crítico y, lo mejor, se llega a pasar un rato estupendo en familia.

Es importante resaltar la enorme responsabilidad de los padres en la cantidad y calidad de televisión a la que están expuestos sus hijos, ya que los padres o adultos deberían poner ciertos límites y normas, además de promover una vida familiar con más comunicación e interacción entre sus miembros. Se recomienda utilizar todas las medidas que estén a nuestro alcance para prevenir los efectos dañinos que la televisión puede tener en sus hijos cuando se usa sin ningún tipo de criterio. 

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