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La leucemia no le impidió cumplir su sueño

ELIAS PEREYRA
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A sus 18 años Elías Pereyra ha superado el desafío más difícil de su vida.

En las fotos de firmas de contrato suelen aparecer los futbolistas y los presidentes del club, y salvo alguna rara excepción, no hay más que sonrisas políticamente correctas y un estrechón de manos para la foto. En este retrato de la firma del contrato un matrimonio abraza a su hijo, y las exageradas sonrisas dan lugar a las lágrimas elocuentes.

Es que Elías Pereyra firmaba a los 18 años lo que cinco años atrás, cuando le diagnosticaron leucemia, parecía imposible. El Club San Lorenzo de Almagro, el club de los amores del Papa Francisco, incorporó a su plantilla profesional con un contrato hasta 2021 a su este año jugador de la Quinta División. Elías juega en las inferiores del club desde los 7.

Hijo de una costurera y de un vigilante de González Catán, un humilde barrio del Gran Buenos Aires, Elías aún recuerda el esfuerzo de sus papás para poder afrontar los costos de la quimioterapia y el tratamiento al que se sometió a los 13 años.

Durante el tratamiento, viajaba casi diariamente con sus padres en tren abarrotado de gente hasta el Hospital Garrahan, en la capital. “Yo llegaba a mi casa muerto, es que la ‘quimio’ puede durar cinco o seis horas. Lo que siempre le preguntaba al médico era si podía volver a jugar a la pelota”, recordaba Elías en una entrevista con el diario El País, de Cali. Aún así, en medio del tratamiento y pese a la insistencia de su madre para que no se agite, se escapaba a jugar.

“En esto indudablemente mi mayor ayuda fue Dios, puse mi vida en él y nunca me abandonó. Hoy estoy bien de salud, pero pasamos momentos muy duros porque no es fácil un tratamiento de esos por lo costoso y por la quimioterapia que tocaba hacer casi que a diario”, evocó con El País.

Durante dos años, tuvo que mantenerse alejado de los entrenamientos, del grupo con el que compartía partidos e ilusiones desde los 7 años. Pero lo recibieron como si nunca se hubiese ido. San Lorenzo fue, es, y será al menos por cuatro años más, su casa.

El club, en los peores momentos de su enfermedad, hizo una campaña para colaborar con los gastos económicos de la familia.

Los jugadores de la Primera División tuvieron lindos detalles para con él, como la ya leyenda del cuervo Leandro “Pipi” Romagnoli, que hoy es su compañero pero que por entonces lo visitó en el Garrahan y le regaló una camiseta.

“Al que está pasando algo similar le diría que la luche, que confíe en Dios. No bajen los brazos: la tormenta no dura para siempre. Si bien vos pensás ‘de esta no salgo más’, tenés que ir paso a paso. Lucharla. A mí nadie me aseguraba nada, pero yo tenía fe en Dios que iba a salir adelante”, aseguró.

Como lateral izquierdo, este joven nacido en 1999 ya disputó partidos en las categorías juveniles de la selección nacional. Por integrar ese plantel, incluso compartió entrenamientos con la selección mayor y el mismísimo Lionel Messi.

El diario deportivo Olé, aquel día, reconociendo la historia de Elías, tituló “Messi y un crack”. Sueña con salir campeón con San Lorenzo, y luego poder jugar en Europa. El desafío más difícil ya lo superó.

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futbol
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