¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Cómo reconocer un niño con altas capacidades?

ENFANT PRECOCE
© Shutterstock
Comparte

Ser superdotado es un beneficio, pero también una diferencia de la que los padres y los profesores saben muy poco. He aquí algunas pistas para identificar a los que la psicóloga Jeanne Siaud-Facchin llama “cebras”.

Precoz, superdotado, cebra, o abreviando más, ‘AP’ (alto potencial), ‘NIP’ (niño intelectualmente precoz), ‘ACI’ (alto cociente intelectual)… Abundan los términos para designar a estos niños de alto rendimiento mental. Sin embargo, no todos abarcan la misma realidad ni significan lo mismo. ¿Qué es un niño precoz? ¿Cuáles son sus características?

Un Cociente Intelectual (CI) superior a la media

El CI es un índice psicométrico, necesario pero no suficiente, para identificar a un niño dotado. Originalmente, con William Stern en 1912, el CI establecía la relación entre la edad mental y la edad real de un niño y permitía determinar si un niño estaba o no por delante de su grupo de edad. Si era así, se hablaba de precocidad intelectual. Con Weschler en 1939, ese CI se abandonó a favor de una nueva escala de CI en relación a un estándar, que permitía clasificar a los individuos de un mismo grupo de edad en relación con las demás. Ya no nos permite determinar un retraso en el avance o en el desarrollo, sino clasificar a los niños en función de su rendimiento intelectual.

El estándar de CI medio tiene un valor de 100. Cada nivel intelectual está separado por una desviación estándar de 15 puntos. Un niño con un CI mayor o igual a 130 se identifica como un niño superdotado porque su nivel de rendimiento lo coloca a dos desviaciones estándar por encima del CI promedio. Actualmente, en Francia, el 2,3% de los niños son considerados superdotados.

Un niño superdotado no solo es un niño con un CI superior a la media. También tiene una personalidad diferente a la de los otros niños, tanto en el plano intelectual como en el afectivo.

Otra forma de pensar para los niños precoces

Muy a menudo se confunden los términos “intelectualmente precoz” y “superdotado”. Sin embargo, no tienen el mismo significado. Jeanne Siaud-Facchin, psicóloga clínica, miembro del Laboratorio de Investigación sobre el Funcionamiento Cognitivo del Hospital de la Pitié-Salpêtrière, y presidenta de Zebra (centro francés para superdotados), dice en su libro L’enfant surdoué, l’aider à grandir, l’aider à réussir [El niño superdotado, ayudándole a crecer, ayudándole a triunfar]: “Un niño precoz sería un niño adelantado a su edad, cuando los demás no llegan a su nivel o solo lo alcanzan algunos años más tarde (…) No obstante, no es el hecho de estar por delante de los demás lo que caracteriza al niño superdotado, sino más bien las peculiaridades de su funcionamiento intelectual, su modo de pensar diferente”.

La singularidad en la forma de pensar del niño precoz se comprende mejor hoy día gracias a la neurociencia. Un niño superdotado no percibe los códigos implícitos del pensamiento común. Piensa diferente, interpreta las instrucciones de manera distinta, no asume como respuesta lo que para él o ella es evidente.

Jeanne Siaud-Facchin presenta este ejemplo de una adolescente de 13 años: A la pregunta: “¿Qué hace que el hierro se oxide?”, ella responde: “No lo sé”. La psicóloga pregunta: “¿Qué es lo que no sabes?”. La chica afirma: “¡No conozco el proceso químico que permite explicar la oxidación!”. La respuesta de “oxidación” era tan obvia para ella que no podía ser la respuesta esperada.

El niño superdotado entiende las palabras al pie de la letra. Por lo tanto, las palabras deben utilizarse en su aceptación más precisa. Necesita entenderlo todo, encadena los porqués, cómos y paraqués. La búsqueda del sentido está en el centro de su actividad intelectual y es la fuerza motora de su pensamiento.

Todo debe tener una lógica. Porque la menor duda, la más mínima incertidumbre, introduce un grano de arena, una variable, en los engranajes de su lógica interna. No sabe cómo gestionar la incertidumbre: le inquieta y le desestabiliza. Y a veces puede sufrir por no conseguir dejar espacio a la duda, por no lograr dejarse llevar.

Un niño superdotado tiene un razonamiento lógico-matemático inusual. Se siente muy cómodo con el cálculo mental. Curiosamente, esta lógica, muy útil en las clases pequeñas, supone un obstáculo con el aprendizaje de memoria de las tablas de multiplicar. Si el niño no tiene éxito, no es por falta de buena voluntad, sino porque no ve la utilidad de aprenderlas de memoria cuando puede obtener el resultado correcto con su propio cálculo mental súper rápido que utiliza la suma y la resta como estructura básica de cálculo.

Más adelante, no sigue los modelos académicos y no sabe explicar cómo llega a un resultado correcto. Por eso las matemáticas pueden volverse más difíciles en la universidad, cuando se ven obligados a desarrollar su razonamiento y explicar el resultado. El superdotado tiene un funcionamiento lógico-matemático intuitivo.

La mente del niño o niña superdotados abunda en pensamientos, está siempre funcionando. Se organiza en una estructura de árbol, dividiendo y subdividiendo cada idea en ideas nuevas, asociaciones de ideas, analogías… El pensamiento común es lineal, progresivo, reduce a la información relevante cada etapa del pensamiento, mientras que el pensamiento del niño superdotado se construye en redes, por ramificación. Esta peculiaridad, combinada con una memoria excepcional, abre el camino a ideas brillantes, a la creatividad y la invención.

En cambio, este pensamiento siempre rebosante es difícil de organizar y estructurar. Es muy difícil expresarse. ¿Cómo conseguir comunicar en pocas palabras la multitud de conexiones que se forman simultáneamente en el cerebro? El niño precoz tiene dificultades para ordenar ideas y seleccionar información relevante. Esta dificultad está en el centro de la adaptación (o no adaptación) a los requisitos académicos.

Una personalidad afectiva diferente

Los niños superdotados tienen características emocionales bien identificables, sobre las cuales luego construyen su identidad. Aquí están las 3 particularidades “básicas” identificadas por Jeanne Siaud-Facchin:

Hipersensibilidad. Los 5 sentidos se exacerban y el niño percibe con una agudeza excepcional todo lo que pasa a su alrededor. Se ve constantemente bombardeado con información sensorial de su entorno. Es particularmente sensible a la injusticia. A menudo se enfrenta a diversos miedos, con frecuencia intensos, que provienen de una señal externa o de una experiencia íntima vivida desde el nacimiento.

Empatía. El niño superdotado percibe con sutiles matices el estado emocional del otro. A veces el niño capta instintivamente una emoción de la que todavía no es consciente la persona afectada.

Lucidez. Con los sentidos siempre alerta y las poderosas capacidades intelectuales, el niño superdotado tiene sobre el mundo una mirada de lucidez implacable.

Estas son algunas características de la personalidad de estas “cebras”, “cuyas rayas les distinguen de los animales de sabana, pero que son únicas como las huellas dactilares. La cebra, el único équido que el ser humano no consigue domesticar y que, cuando corre, se vuelve invisible por el efecto estroboscópico de sus rayas…” (de la creadora de Association Zebra, Jeanne Siaud-Facchin, octubre 2011).

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.