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Una canción que nos invita a rezar frecuentemente

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Sin la oración, careceríamos de la herramienta para alcanzar nuestros objetivos espirituales

El mundo de hoy exige con frecuencia vivir en forma acelerada, cargando con dificultad un gran número de responsabilidades laborales, familiares y sociales. Afanados por cumplir compromisos de toda índole desde el inicio hasta el fin de nuestra jornada, las horas del día pasan demasiado rápido y son insuficientes para realizar todo lo previsto. Las cosas urgentes adquieren mayor prioridad que las cosas importantes. Quizás por ello, nos vemos arrastrados a un estilo de vida en el que hay tiempo escaso o nulo para conversar con Dios.

Este interesante tema está relacionado con el videoclip “Hay que ir (a orar)de la cantautora argentina Berenice Crudo. Cecilia Music se puso en contacto con ella para conocer mejor el mensaje de su canción que posee un ritmo dulce, ligero y alegre, incluido en su álbum “Enciende mi ser”. “La canción está pensada para hacer crecer en las personas las ganas de encontrarse con el Señor”, dice Berenice a tiempo que animarnos a practicar la oración con mayor frecuencia.

A pesar que la letra no menciona lugares para ir a rezar, su canción revela algunas pautas para hacer que nuestra oración sea más efectiva. La explicación que nos da Berenice nos hace ver que la oración es alimento vital para el alma. Por esta razón, existen personas que dedican toda su vida a la oración. Y aunque otros dediquen un tiempo limitado, rezar resulta imprescindible en la vida de cualquier creyente.

Berenice señala que, en el caso de la oración, el cristiano de hoy tiene varios retos: entender con profundidad por qué y cómo debemos rezar y, enseguida, crear el espacio para llevarla a cabo. Ella es un verdadero ejemplo para quienes la conocen pues ha crecido haciendo oración desde muy pequeña. Con total convicción asevera que: la oración es capaz de transformar nuestro corazón y nuestra vida porque en ese momento (sea en forma personal o en comunidad) Dios se revela, nos abre el entendimiento y nos muestra los caminos a seguir”.

“Creo que es una canción con la que mucha gente se puede identificar por las diferentes estrofas y diferentes momentos de la vida en los que uno se pone a rezar. Pueden ser momentos más confiados cuando la oración sale más fluidamente. O en momentos en los que no nos salga nada, (de todas formas) hay que ir, más allá de como uno esté o lo que le esté pasando. Es más; hay que ir (a orar) con todo eso porque si no es con la vida cotidiana, ¿con qué vamos a ir a rezar? ¿Qué es lo que le vamos a contar a Dios si no es aquello nos ocurre día a día? Lo bueno, lo malo, lo que nos duele, lo que no nos sale, lo que podemos, lo que nos gustaría, los temores, etc.” afirma Berenice.

En el estribillo, su canción resalta la importancia de encontrarnos en la oración con las tres personas de la Sanísima Trinidad. Por este motivo, ella hace referencia a: la ternura de Dios Padre (Abba) que guía nuestra vida, la mirada compasiva de Dios Hijo (Rey de Salvación), y a Dios Espíritu Santo quien nos habla y lleva a la acción.

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En la segunda estrofa, la canción nos anima a llevar a la oración nuestras luchas cotidianas y aquellas cosas que nos pasan en la vida y que no nos agradan. Ella asegura que: “Dios acepta cargar con nuestras dificultades”. No obstante, aclara que no hay que “fantasear con que Dios hará todo porque Él nos podrá ayudar, pero nosotros debemos poner los medios. Dios hará su trabajo y nosotros el nuestro.”

Berenice que recientemente estuvo de misión y gira por Honduras y Ecuador predicando, cantando y misionando en un hogar de niño amplía el contenido de la letra de su canción resaltando que: para tener un encuentro con Dios es necesario tener el corazón abierto y la disposición de entregar el alma entera. Debemos rezar sin temores porque Dios no exige cosas que van en contra de nosotros”.

Él acompaña los propios procesos en la medida en que nosotros le vamos dando lugar en nuestra vida para ir construyendo junto con Él… Dios es generoso, compasivo y nos mira con amor. Me parece además que puede ser muy sanador para mucha gente que escucha la oración (comunitaria) que quizás tiene la idea de un Dios todavía, como se creía hace a un par de siglos, de un Dios castigador, un Dios que oprime… Esa es una idea negativa de un Dios que no existe”.

“Mi intención con esta canción es poder desterrar esa idea y hacer crecer la verdadera imagen de Dios que nos ama, nos perdona, recibe y alienta. Es un Dios que sobre todo quiere nuestra plenitud, felicidad y realización. Todos tenemos derecho a flaquear y a que en ciertos momentos nuestra fe por determinadas cuestiones de la vida, quizás no esté tan fuerte o firme como nos gustaría y a pesar de eso la invitación es a no dudar. Por eso hago hincapié en: no lo dudes nunca, Él es tu Dios”.

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Al mismo tiempo, Berenice indica que: “no debemos preocuparnos tanto por las palabras que usamos. Más bien es preciso hacer silencio para escuchar la voluntad de Dios porque Él sabe aquello que nos va a hacer felices. Al practicar regularmente la oración uno va comprendiendo la importancia de tener la vida consagrada”. O sea de a poco nos ayuda a caer en cuenta el valor que tiene “abandonarnos por completo al Señor” y confiarle todo porque estamos “en las mejores manos posibles”.

Adicionalmente agrega que: “Él guía tu vida más allá. Él te puede llevar a ese lugar donde uno muchas veces sueña estar que puede ser una situación de vida, una realización personal, profesional o vocacional. Dios quiere eso… quiere ayudar a realizarnos”.

Sin la oración careceríamos de la herramienta para alcanzar nuestros objetivos espirituales. “Después por supuesto hay otras cosas que uno tiene que hacer. Uno se tiene que formar, uno tiene que buscar puentes, ayuda y otras cosas que también tiene que poner en práctica, pero la oración tiene que estar acompañando permanentemente este camino”, concluye la cantautora.

Cecilia Music espera mucha gente pueda escuchar la canción “Hay que ir (a orar)” de Berenice Crudo y compartirla por los mensajes y significados profundos que conlleva sobre la oración.

Por Fabián E. J. Aguirre Nava

 

HAY QUE IR (A ORAR)

Con el corazón dispuesto, con la vida consagrada,

con el alma entera, hay que ir.

Sin temor a su propuesta, sin pensar tantas palabras,

sin que falte la esperanza, hay que ir.

Con el gusto por su Gracia, con la mente despejada,

con la fe en el mañana, hay que ir.

Estribillo:

Porque El es tierno, El es Abba,

porque El resplandece en la inmensidad,

Él guía tu vida más allá.

 

Porque Él es Rey que en Belén nació,

porque es la Historia, es Salvación,

El te mira con gran compasión.

 

Porque es el Espíritu que va a hablar en vos,

porque el es Verbo, te lleva a la acción,

no lo dudes nunca El es tu Dios.

Con las luchas cotidianas, con lo que nunca te agrada,

aunque no te salga nada, hay que ir.

Sin pretender resolver todo, sin cuestionar cómo es Su modo,

sin fantasear con que Él hará todo, hay que ir.

Con la cruz y la alegría, con la amistad y la familia,

a ofrecerlas cada día, hay que ir.

 

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