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“Bosques de paz”: Cuando los países se juntan para cuidar la “casa común”

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Ecuador y Perú presentaron de forma oficial la Reserva de Biosfera Transfronteriza

“Gracias a la voluntad, integración y hermandad de ambos pueblos ahora se confirma este evento, que además de cuidar los bosques, presenta una alternativa para el desarrollo sostenible y la conservación de la naturaleza”.

Así se expresó Tarsicio Granizo, ministro del Ambiente de Ecuador, quien junto a su par de Perú, Elsa Galarza, presentó de forma oficial el pasado viernes 18 de agosto en la localidad ecuatoriana de Macará, provincia de Loja, la Reserva de Biosfera Transfronteriza Bosques de Paz.

Se trata de un caso inédito en Sudamérica y un verdadero ejemplo de integración a favor de la preservación de la naturaleza y la protección de uno de los lugares de mayor biodiversidad del planeta. Pero al mismo tiempo deja de manifiesto que es posible que los países se junten para tratar estos temas y al servicio del cuidado de la casa común.

Esta zona de reserva que rompe fronteras está compuesta por la Reserva de Biosfera del Parque Seco de Ecuador -un área de más de 500.000 hectáreas entre las provincias de Lojo y El Oro- y la Reserva de Biosfera del Noroeste Amotapes-Manglares (Perú), una zona de más de 1.000.000 de hectáreas.

Entre ambos países, con esta primera Reserva de Biosfera Transfronteriza en América del Sur, si bien la mayoría está del lado peruano, se contempla el cuidado de más de 1.500.000 hectáreas. 

 

 

El reconocimiento «Los Bosques de Paz» por parte de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se dio en junio de 2017 y para ello hubo una presentación previa de expedientes técnicos.  La entrega al programa “El Hombre y la Biosfera” para la postulación de este territorio transfronterizo como integrante de la Red Mundial de Reservas de Biosfera fue dado el 30 de septiembre de 2016.

A partir de la prestación de esta nueva reserva en conjunto también se pretende que se convierta en un modelo de gestión participativo y ciudadano “en donde se apliquen con éxito los principios de conservación y conectividad ecológica, para que las comunidades, instituciones públicas, privadas y población en general, se fortalezcan en lo económico, social y ambiental, con el uso adecuado de la riqueza cultural y la biodiversidad”, recuerda el Ministerio del Ambiente de Ecuador.

Esta situación y anuncio contrasta con los entredichos que tuvieron hace algunas semanas estos dos países a raíz de la construcción de un “muro” fronterizo entre la localidad ecuatoriana de Huaquillas con la peruana Aguas Verdes.

Este caso había representado el primer “impasse” diplomático entre ambos países luego de que se firmara la paz entre ambas naciones el 26 de octubre de 1998 debido a una disputa territorial.

Actualmente el escenario es otro. Con este ejemplo ambos países le muestran al mundo que es posible dejar a un lado las dificultades y trabajar de forma mancomunada a favor de la paz y del cuidado de la “casa común”, un concepto que ha popularizado el propio papa Francisco con su famosa encíclica Laudato Sí.

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