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¿Realmente el vinagre de manzana ayuda a perder peso?

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Está de moda tomar un chupito, pero aquí te explicamos cuáles son los beneficios y los peligros reales que este producto aporta a tu organismo

En los últimos años, muchas mujeres han adoptado la moda de tomar un chupito de vinagre de manzana en ayunas, a tempranas horas de la mañana y sin importar el terrible sabor que tiene, para bajar de peso.

Las manzanas, en tanto que fruta, siempre han sido recomendadas por los nutricionistas a la hora de hacer dieta por su alto contenido en fibra y poco valor calórico, dándote una gran sensación de saciedad y estimulando tu sistema digestivo. ¿Pero qué hay del vinagre de manzana? ¿Realmente funciona? ¿Trae otros beneficios? ¿Hay contraindicaciones? Exploremos un poco.

Los estudios sugieren que el vinagre de manzana, en efecto, puede ser un gran aliado en la pérdida de peso por sus cualidades diuréticas y depurativas (pero, como todo, acompañado de una nutrición equilibrada y ejercicio).

Sin embargo, por su alto contenido ácido, los doctores no suelen recomendar que lo consumas como se ha impuesto la moda (dos cucharadas de vinagre disueltas en agua tibia o hasta puras diariamente por un largo período de tiempo), ya que puedes ocasionarte una grave irritación estomacal.

Lo ideal es que lo utilices en justa medida o como aderezo de tus ensaladas, aportándote beneficios pero sin caer en excesos o contraindicaciones.

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Además, el vinagre de manzana tiene muchos otros beneficios, más relacionados con la salud que con la estética: ayuda a estimular el sistema digestivo por su contenido de ácido acético (aliviando así las incómodas flatulencias y la hinchazón abdominal); ayuda a limpiar la sangre porque alcaliniza el PH; reduce el colesterol, los triglicéridos y la presión arterial alta; desintoxica el hígado; ayuda a limpiar el tracto urinario (lo que es muy beneficioso para nuestros riñones); puede eliminar bacterias simples (como una pequeña infección en la garganta); y controla la glucosa (justamente por sus propiedades depurativas, ayudando a prevenir así la diabetes).

Igualmente, le puedes dar un uso externo. Por ejemplo, es ideal para las picaduras de mosquitos (mezclado con agua), ayuda a secar cualquier brote de acné y es un gran producto de limpieza biodegradable para el hogar (aunque debo advertir que el olor no será nada placentero).

En cuanto al lado negativo, además de irritación estomacal, que es su peor consecuencia, también debes tener cuidado de no cepillar tus dientes justo después de consumirlo, ya que, como todo vinagre, es abrasivo y puede tumbarte el esmalte de tus dientes con el tiempo. Esto es importante advertirlo porque en Internet hay muchas recomendaciones de usarlo como blanqueador y es totalmente contraproducente.

En resumen, el vinagre de manzana sí tiene muy bien ganada su fama, pero tampoco es un producto mágico y, como todo, debe ser usado con cautela y conciencia.

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