Aleteia

Un cura asesinado por el ELN, uno de los nuevos beatos colombianos

BEATUS
Foto cortesía
Comparte

¿Quiénes son los dos nuevos beatos que tendrá el país sudamericano?

El papa Francisco aprobó el decreto que establece el “martirio” por  «odio a la fe» de dos sacerdotes colombianos, Jesús Emilio Jaramillo Monsalve y Pedro María Ramírez Ramos, por lo cual serán beatificados.

En el caso de Jaramillo Monsalve, nacido el 14 de febrero de 1916 en Antioquia, fue asesinado el 2 de octubre de 1989 a manos del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el famoso grupo armado de Colombia que por estas horas está en diálogos con el gobierno en procura de avanzar en los acuerdos de paz.

Jaramillo Monsalve, vinculado al Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal,  fue ordenado sacerdote el  1 de septiembre 1940. Desempeñó varios puestos de responsabilidad. Por ejemplo,  fue profesor, director espiritual del seminario, maestro de novicios, rector, asistente del Superior general, párroco de la catedral de Buenaventura, superior general y delegado nacional para el apostolado de los laicos, recuerda la agenzia Fides.

En la década del 70 fue nombrado vicario apostólico de Arauca y posteriormente se convirtió en el primer obispo del lugar.

“El obispo Jesús Emilio Jaramillo Monsalve se consagró de forma ejemplar durante 18 años, con un corazón de auténtico misionero en la comunidad de los padres Javerianos y con solicitud generosa a la Iglesia de Arauca. Con su palabra, inflamada por el amor de Cristo, con vigor de Profeta, siempre ha estado al servicio del Evangelio, de la paz, de la reconciliación, de la convivencia y de la defensa de los sagrados derechos de la persona humana… En su sangre, injustamente derramada, vemos el alto precio pagado por la Iglesia. Los violentos, aquellos que golpean la vida con la mente ofuscada por el odio y la insensatez sembrando la muerte, la tragedia y la amargura, no prevalecerán. El bien, el amor de Cristo, triunfarán sobre las fuerzas del mal”, expresó la Conferencia Episcopal de Colombia al anunciar su trágica muerte, reproduce Fides.

En cuanto a Pedro Ramírez Ramos, popularmente conocido como el “Mártir Armero” murió durante la revuelta en el mes de abril del 1948 -vinculada al asesinato del candidato a la Presidencia de aquel tiempo,  Jorge Eliecer Gaitán-  tras negarse a huir de la ciudad de Armero, recuerda El Tiempo.

En medio del clima enardecido por los simpatizantes de Eliecer Gaitán, asesinos profanaron el templo, arrestaron al sacerdote y posteriormente lo asesinaron a machetazos. Su cuerpo fue expuesto toda la noche sin que nadie pudiera hacer nada, prosigue ese medio.

Ramírez Ramos nació en octubre de 1899 en la localidad de La Plata (Hulia). En el año 1915 ingresó al seminario, pero recién en 1931 fue ordenado sacerdote.  Se desempeñó como párroco en varias localidades y su último refugio fue precisamente en Armero, lugar donde fue asesinado debido a las vacilaciones de la guerra generada entre liberales y conservadores en aquel tiempo.

 

 

Al principio no esta establecida la fecha de estas beatificaciones,  aunque la gran expectativa estaba puesta en que fuera durante la visita del papa Francisco a Colombia entre el 6 y 11 de septiembre de 2017 (finalmente este 18 de julio se confirmó, a través de un comunicado de la Santa Sede a la Conferencia Episcopal de Colombia, que será el 8 de septiembre en Villavicencio a manos del propio papa Francisco).

VILLAVICENCIO
Luis Alveart-CC

Además de Jaramillo Monsalve y Ramírez Ramos el Papa también aprobó las «virtudes heroicas» del exarzobispo de Bogotá Ismael Perdomo, fallecido el 3 de junio del año 1950, indica El Colombiano, en base a EFE. 

En el caso de este arzobispo, su rol fue clave en su tiempo en momentos de intensa agitación política del país, etapa de la caída de la hegomonía del Partido Conservador.

Sin dudas que el anuncio de este viernes llena de algarabía los corazones de los colombianos. Por otro lado, como aspecto no menor, que Colombia tenga entre sus nuevos beatos uno que haya sufrido en carne propia lo peor de la guerra interna que sigue marcando la agenda de la actualidad del país (en este caso con el ELN) es más que significativo dentro de un contexto de avances de diálogos en pos de una paz definitiva para el país.

 

 

En base a El Tiempo y El Colombiano y agenzia Fides

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.