¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Aleteia

Madre israelí amamanta bebé palestino accidentado

Comparte

Cuando el instinto materno habla más alto que las diferencias políticas y religiosas

Muchas veces, oímos con tristeza acerca de los conflictos entre israelíes y palestinos y empezamos a perder la esperanza sobre cualquier solución a los mismos. Sin embargo, basta que una madre israelí ayude a una madre palestina y su bebé para que recordemos cuán necesario es mantener viva la llama de esa esperanza.

Según el diario Today, el día 2 de junio, cuando Ostrowski-Ola Zak llegó a trabajar en el turno de la noche en un hospital de Jerusalén, ella fue recibida por los parientes de Yamen, un bebé de 9 meses. Estaban desesperados, pues el bebé había acabado de sufrir un terrible accidente de coche en Cisjordania, matando al padre y dejando a la madre con graves heridas en la cabeza.

Afortunadamente Yamen usaba el cinturón de seguridad y sufrió sólo arañazos y pequeñas contusiones. Sin embargo, el niño estaba hambriento. El equipo de enfermería intentó ofrecerle una mamila durante siete horas, pero el bebé, que era exclusivamente alimentado con leche materna, la rechazó.

Las tías de Yamen le preguntaron a Ostrowski-Zak si ella podía encontrar a alguien que ayudara al sobrino. Ostrowski-Zak hizo más allá de los que ellas esperaban: tomó al bebé en los brazos y lo amamantó. Mientras las tías aturdidas no lograban dar crédito al hecho que una mujer judía pudiera haber ofrecido este tipo de ayuda, la enfermera dijo: “Yo se que cualquier madre judía habría hecho lo mismo en esta situación”.

Con el bebé más tranquilo, Ostrowski-Zak explicó cómo ella había conectado con el bebé y se sentía como si estuviera amamantando a su propio hijo, Ayam, de un año y medio.

Al final de su turno, antes de volver a casa, Ostrowski-Zak publicó un mensaje en Facebook para que voluntarias pudieran asumir la alimentación del niño huérfano. Ella obtuvo varios ‘me gusta’ y muchas mujeres viajaron más de 100 kilómetros para no dejar que Yamen pasara hambre.

El instinto materno de Ostrowski-Zak es una bella demostración de bondad que los seres humanos tienen para dar, y, a pesar de todas la diferencias políticas o religiosas, esta es la noticia en que necesitamos concentrarnos.

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.