Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 30 noviembre |
San Andrés Apóstol
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Sabías que el anillo de matrimonio puede llegar a tener la fuerza de un exorcismo?

© esperanxa

Gaudium Press - publicado el 29/05/17

Llevarlo siempre es una buena protección

De hierro, plata u oro, o de cualquier aleación, el pequeño aro que se coloca en los dedos adquirió una significación más alta que la que tenía en la antigüedad pagana tan pronto la Iglesia lo constituyó en símbolo de alianza indisoluble entre los dos cónyuges.

Claro que los judíos y los romanos -e incluso se cree que otros pueblos paganos- tenían la costumbre de que el varón le colocaba en el meñique un anillo a su futura esposa, pero era un anillo con un significado distinto.

Se trataba de un voto de confianza entregándole una réplica del anillo o sello personal que él llevaba en el pulgar con el que lacraba sus cartas confidenciales y sus contratos. Costumbre más de las clases pudientes que de las populares.

Sin embargo, cosa distinta es que él y ella, de cualquier clase social, intercambien anillos nupciales el día de la boda y se acostumbre a colocarlo en el dedo anular de la mano izquierda, bien junto al del corazón donde se siente más el pulsar del poderoso órgano que simboliza el amor que debe ser solamente para Dios.

Puede sonar muy romántico y hasta sentimental, pero la costumbre que nació así en la Europa del siglo VI se extendió por todo el planeta y todavía hoy bajo cualquier nominación religiosa o cultura, los matrimonios intercambian anillos en el ya universalmente llamado dedo anular de la mano izquierda.

En algunos países se les denomina «alianzas» y es usual que ellas ingresen solemnemente al templo sobre un elegante almohadón pequeño llevado en las manos de un pajecillo.

Durante la aplicación del sacramento, el sacerdote las bendice y rocía con agua bendita, y acto seguido convida los novios a que mutuamente se las coloquen repitiendo palabras de compromiso, fidelidad y amor.

Por supuesto que este pequeño ceremonial incluido dentro del sacramento no es obligatorio ni su ausencia invalidaría un matrimonio.

Dignificado por la solemnidad sobrenatural, como solamente la Iglesia podía haberlo concebido para la mayor gloria de Dios y consolidación del amor conyugal, trasmite mayor sentido al mutuo convenio de una pareja.

Pero el anillo nupcial puede llegar a revestir condición de auténtico sacramental como el llamado Piscatorio o anillo del pescador, aquel que se colca al nuevo Pontífice una vez proclamado después del cónclave. O como el que reciben los religiosos desde cardenales y obispos hasta monjas.

Bendito y elevado de categoría, el anillo nupcial pasa de ser un simple arito así sea de modesto hierro, a convertirse en un instrumento de vida consagrada como si se tratara también de una profesión de vida religiosa, llena de renuncias y sacrificios santificantes.

Signo de oración de la Iglesia por sus hijos, dispone para recibir gracias y otros efectos para la vida espiritual, y puede incluso llegar a tener la fuerza de un exorcismocontra tentaciones y ataques de espíritus malignos que inducen al adulterio y la fornicación.

Llevar siempre consigo ese anillo, más que un acto de amor y fidelidad o un deber conyugal, es mejor una buena protección, ya que bien se dice que una vez constituida la pareja conyugal, Dios asigna un ángel especial para ella, y su finalidad es protegerla y protegerlos individualmente en función del matrimonio como a «una sola carne» que ya son los dos.

Una sola carne eran antes de que Dios sacara a Eva del costado de Adán, una sola carne vuelven a ser ahora hasta que la muerte los separe y en el Cielo sean como ángeles. (Mc 12,25).




Te puede interesar:
¿Cómo elegir un anillo de compromiso? ¿Cuál es su valor?

Por Antonio Borda
Artículo publicado originalmente por Gaudium Press

Tags:
matrimonioproteccióntentación
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
COVID
Rodrigo Houdin
COVID-19: Murió aferrado a su rosario y con u...
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lector...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
APOKALIPSA
Vatican Media
El Papa: Está acabando una civilización que s...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
OLD WOMAN, WRITING
Cerith Gardiner
Carta de una mujer de 107 años para luchar co...
WEB2-IRAN-CAPTURE
Zoe Romanovsky
Cineasta de 20 años gana premio por la podero...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.