Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 01 agosto |
San Alfonso María de Ligorio
home iconCultura e Historia
line break icon

Cuando san Francisco de Asís se reunió con el sultán egipcio

©Monastère du Gai-rire

San Francisco de Asís con el sultán Malik al-Kamil

I.Media en exclusiva para Aleteia Vaticano - Xavier Le Normand - publicado el 28/04/17

Durante siete siglos, el episodio permanece relativamente fuera de los registros de los hagiógrafos del santo

En 1219, la guerra causaba estragos entre los Cruzados y el Islam. Dos siglos más tarde, la tumba de Cristo sería reducida a polvo por las tropas del sultán. En la llanura egipcia de Damieta, en el delta del Nilo, los dos ejércitos se hacen frente.

El sultán Al-Kamil ha emitido un decreto que promete una gran recompensa en oro a cualquiera que traiga la cabeza de un cristiano. Por su lado, los Cruzados, comandados por Pelagio Galvani, intentan tomar el puerto de Damieta con la intención de conquistar Egipto.

Dos intentos previos de predicar el Evangelio

En estas circunstancias, san Francisco decide, en compañía del hermano Iluminado, ir a predicar el Evangelio en territorio musulmán. En un segundo intento, ya que “il Poverellod’Assisi” ya había intentado dar a conocer a Cristo en Tierra Santa, sin éxito.

El único relato detallado sobre este episodio del que disponen los historiadores está firmado por san Buenaventura. Es un escrito posterior al acontecimiento, de más de un siglo más tarde, y sobre todo pretende ensalzar la gloriosa epopeya del santo fundador de la orden franciscana.

Francisco, tras ser capturado por los sarracenos al tratar de franquear sus líneas, según cuenta san Bonaventura, pide una audiencia con el sultán y se la conceden.

Considerada un fracaso

El sobrino de Saladino le recibe con gran cortesía, según describe el cronista, pero esta visita es considerada un fracaso, ya que el santo no ha conseguido convencer al sultán de la validez de la religión cristiana. Ni tampoco obtuvo la palma del martirio.

Durante siete siglos, el episodio permanece relativamente fuera de los registros de los hagiógrafos de san Francisco. Incluso a pesar de que las fioretti de san Francisco informaran de que, al final, el sultán le habría murmurado: “Hermano Francisco, yo me convertiría de buena gana a la fe de Cristo, pero temo hacerlo ahora, porque, si éstos llegaran a saberlo, me matarían a mí y te matarían a ti con todos tus compañeros”.

Un detalle olvidado

El padre Gwenolé Jeusset, franciscano, participó el 19 de septiembre de 2016 en Asís durante el encuentro “Sed de Paz: religiones y culturas en diálogo”. Recordando el mencionado episodio, este antiguo responsable de la Comisión franciscana para las relaciones con los musulmanes y miembro de la Comisión vaticana con el mismo propósito, añadió un detalle prácticamente olvidado hasta el siglo XX.

Se trata de la meditación que san Francisco mismo extrajo de su experiencia. “Los hermanos  que viven entre musulmanes y otros no cristianos -escribe el santo de Asís- pueden contemplar su función espiritual de dos maneras: o bien no hacer ni censuras ni disputas, ser sumisos a toda criatura humana a causa de Dios y confesar simplemente que son cristianos; o bien, si ven que esta es la voluntad de Dios, anunciar la Palabra de Dios con el fin de que los no cristianos crean en Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Creador de todas las cosas, y en su Hijo Redentor y Salvador, que se hagan bautizar y se conviertan en cristianos”.

La sonrisa de san Francisco

Por otro lado, Albert Jacquard escribe en La preocupación por los pobres(editorial Herder, 1996) que “el sultán no olvidó la sonrisa de Francisco, su dulzura en la expresión de una fe sin límite. Quizás este recuerdo fuera decisivo cuando decidió, diez años más tarde, cuando ninguna fuerza le obligaba, entregar Jerusalén a los cristianos”.

De modo que para “aquello que los ejércitos venidos de Europa no habían podido conseguir”, prosigue Jacquard, “(…) sin duda la mirada clara de Francisco había seguido haciendo su lento trabajo en la conciencia de este hombre abierto al pensamiento de los otros”.

Tags:
egiptohistoriapapa franciscosan Francisco de Asís
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
2
Redacción de Aleteia
Un sacerdote católico acompañó a Lady Di la madrugada de su muert...
3
HIDILYN DIAZ
Cerith Gardiner
Atleta filipina comparte con todo el mundo su Medalla Milagrosa t...
4
PRINCESS DIANA AND MOTHER TERESA
Mathilde De Robien
¿Sabías que la princesa Diana fue enterrada con un rosario?
5
PRO LIFE FLAG PROJECT
Zelda Caldwell
Recién adoptada la bandera internacional pro-vida
6
Esteban Pittaro
La última canción de Jairo a su esposa, fallecida tras 50 años de...
7
NORWAY
Dolors Massot
La selección de balonmano playa de Noruega ya no quiere usar biki...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.