Aleteia

Las nuevas coordenadas mundiales a los 100 días de la era Trump

Comparte
Comenta

¿Seguirá Estados Unidos siendo el gendarme de Occidente?

En este mes de abril, y a los 100 días de la presidencia de Donald Trump, han pasado hechos tan significativos que las cancillerías de los distintos países han tenido que cambiar la orientación de sus brújulas y las fichas del tablero de ajedrez.

Cuando Donald Trump almorzaba en Palm Beach (Florida) con el presidente de la República Popular China, Xi Jinpin, los mortales misiles Tomahawk caían sobre la base militar Siria de Shairat. Era el 7 de abril. Fue un bombardeo ejecutado previo aviso a Moscú y limitado a la base militar. Era la respuesta que Trump daba a las bombas químicas (prohibidas) lanzadas por el régimen de Bashar al-Ásad  en que murieron poblaciones civiles y niños.

La expectación internacional era enorme ese día. ¿Qué diría Trump y qué diría Jinpin? Ambos, al terminar sus reuniones, salieron muy sonrientes y dando a entender que se había sellado una nueva política de entendimiento USA-China.

Las bases de esta amistad, por lo que se sabe hasta ahora, descansan sobe el hecho que China podrá exportar sus productos a los Estados Unidos, aunque con restricciones, al tiempo que China intentará apaciguar al líder de Corea del Norte, el joven e impulsivo Kim Jong-un. Estados Unidos parece que no va a considera a Pekín como el “gran manipulador” de divisas y de devaluaciones.

Mientras tanto, y durante esta visita, la hija del presidente, Ivanka, hacía negocios creando sus marcas en China. Sorprende que después de lo que Trump dijo de China antes de ser presidente, Pekín haya llegado a acuerdos con él,  apuntando a un pragmatismo poco conocido hasta ahora. Está claro, vivimos en la era de la postverdad.

Quedan dos temas pendientes: la reunificación de China (Trump apoyaba a Taiwan) y la reunificación de Corea (dividida por le guerra 1950-53). De ambos temas se hablaron, así como de las zonas de influencia en el Pacífico.

El año 2017 se jugará en el Pacífico, como ya anunciamos el primer día de este año donde las potencias China, Estados Unidos, Rusia, Corea del Norte y del Sur, Japón,  y Australia, junto con la India, tienen sus mayores intereses económicos y estratégicos. Para Rusia y Estados Unidos también es estratégico el Mediterráneo y el Oriente Medio y las políticas energéticas.

El Pentágono, ante las amenazas del líder de Corea del Norte, ha enviado al vicepresidente Mike Pence a Corea del Sur y al gran portaviones nuclear USS Carl Vinson a unas maniobras con Australia en el Océano Índico para dirigirse después a “faenar” en aguas de Corea.

¿Cómo explicar este cambio de políticas entre Washington, Moscú y Pekín y dentro del equipo de Trump? ¿No habíamos quedado (folleto de campaña electoral en mano) que “América, lo primero” y que se iniciaba una etapa de aislacionismo de Washington?

Una vez más se confirma que una cosa es lo que se dice en los mítines de campañas electorales (postverdades) y otra lo que se ejecuta cuando se está en el gobierno.

Donald Trump, en sus primeros cien días, ha recibido varios y graves reveses: retirar su decisión de impedir la entrada de inmigrantes y viajeros de algunos países árabes; la derogación del Obamacare o sistema sanitario público creado por Obama, y la tomadura de pelo de la Siria de Bashar al-Ásad de utilizar armas químicas cuando Siria había dicho que las había destruido “todas”.

Además, los cargos electos del Partido Republicano no tienen tan claro dar su apoyo las políticas de Trump anunciadas en campaña electoral. También cuelga sobre la Casa Blanca la amenaza del impeachment del presidente, por violar la Constitución.

Los hechos ocurridos este mes de abril ponen sobre el tablero varias cosas:

1. Donald Trump se da cuenta de que, al menos hasta ahora, no es el “sheriff” de los Estados Unidos.

2. El presidente rompe con Rusia, que le había ayudado en la campaña electoral.

3. Trump da muestras de que no seguirá una política aislacionista como había anunciado;

4. Aunque confirma su distanciamiento de Europa, ha dado su apoyo al resultado del referéndum de Turquía y a su presidente Recep Tayyip Erdogan, miembro de la OTAN y aliado de Estados Unidos en la zona este del Mediterráneo y sur de Rusia;

5. No ha podido efectuar todos los nombramientos, y ha tenido que renovar el Consejo de Seguridad Nacional del Presidente, donde han desaparecido o quedado eclipsadas algunas figuras muy polémicas como Steve Bannon.

¿Qué puede hacer China con Corea del Norte? Parece evidente que Pekín no abandonará a su aliado del norte a su suerte, aunque le cueste mucho dinero. De ser así pondría en brazos de Rusia a Kim-Jong-un y no le interesa mucho ampliar la ya larguísima frontera con Rusia.

El Vaticano

¿Y con el Vaticano? ¿Han cambiado las ideas de Donald Trump en relación con el Papa?  “Vamos a contactar con el Vaticano para ver si pueden acomodar una audiencia con el Papa -aseguró a este respecto el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, durante su conferencia de prensa diaria-. Sería un honor para nosotros tener una audiencia con Su Santidad“. El anuncio es amable y carente de las asperezas utilizadas durante la campaña electoral.

Por su parte, el arzobispo Angelo Becciu –llamado “el Ministro de Exteriores del Papa”- ha asegurado que el Papa “está siempre preparado para recibir a los líderes de Estado que han pedido una audiencia”.

¿De qué van a hablar? De los inmigrantes, de Oriente Medio, de la ayuda a los países más pobres, del disparate según el Papa de construir muros en lugar de puentes, y de la paz en el mundo, no producto de las bombas, sino del diálogo y del entendimiento entre las naciones.

Europa

Mientras tanto, en Europa el tablero también se ha movido. Therese May ha convocado elecciones anticipadas. Las encuestas le favorecen, y necesita liderazgo fuerte y un partido mayoritario que le apoye en la negociación del Bréxit. ¿Será este el resultado electoral? Las elecciones más recientes han dado sorpresas.

De momento, en Europa, Trump se aleja de sus entusiasmos por los partidos ultranacionalistas europeos, como los de Marine Le Pen (Francia), Nigel Farage (Reino Unido), Matteo Salvini de la Lega Norte (Italia), el movimiento xenófobo del holandés Geert Wilders, etc. Todos recibían el apoyo de Putin y de Trump, pero tras el lanzamiento de los Tomahawks sobre Siria las tornas han cambiado y todos critican ahora a Trump, a favor de Putin. ¡Qué mejor querría Putin de tener una Europa desunida o rota a su lado! Sería regalarle Ucrania, los Países Bálticos (Letonia, Estonia y Lituania) y liberarse de la presión que recibe de la Unión Europea en modo de sanciones.

Así, los 100 días de Donald Trump han cambiado importantes coordenadas en el tablero internacional. ¿Seguirá Estados Unidos siendo el gendarme de Occidente? Seguramente sí, siempre que esta gendarmería la consiga reduciendo el gasto en dólares y en hombres.

 

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día