Recibe Aleteia gratis directamente por email
Los mejores contenidos espirituales de la red, ¡recíbelos en tu email!
¡Inscrítebe a la newsletter gratuita!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La incorruptibilidad del manto de Guadalupe: la ciencia no encuentra explicaciones

Basilica de Guadalupe, Ciudad de México - Reproducción
Comparte

Su extraordinario estado de conservación “está completamente fuera de todo tipo de explicación científica”

El investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México Adolfo Orozco, señaló que el extraordinario estado de conservación del manto de la Virgen de Guadalupe “está completamente fuera de todo tipo de explicación científica”.

Orozco, que también es especialista en el manto de la Virgen, habló en Phoenix, EUA, en el 1º Congreso Internacional Mariano sobre la Virgen de Guadalupe, en agosto de 2009.

El especialista dijo que “todos los tejidos similares a los del manto que fueron colocados en ambientes húmedos y salinos como el que rodea a la Basílica, no duraron más de diez años”.

En 1789 fue pintada una copia de la imagen de Guadalupe.

“Esa imagen fue realizada con las mejores técnicas de su tiempo, era hermosa y estaba hecha con un tejido bastante similar al del manto original. Además de eso, también estaba protegida con un vidrio desde que fue expuesta”, señaló.

La imagen del santuario

Sin embargo, “ocho años después, esa copia tuvo que ser relegada porque estaba perdiendo sus colores y las fibras se estaban rompiendo.

En contraste – subrayó Orozco – el manto original viene exponiéndose desde hace 116 años sin ningún tipo de amparo, recibiendo los rayos infrarrojo y ultravioleta de decenas de miles de velas que han estado cerca de él”.

Una de las características más interesantes del manto, prosiguió, “es que la parte de detrás del tejido es rugoso y poco liso; mientras que la parte de adelante (donde está la imagen de Guadalupe) es ‘tan suave como la seda’ como señalaban los pintores y científicos en 1666; y confirmó casi cien años después, en 1751, el pintor mexicano Miguel Cabrera”.

El manto de san Juan Diego está hecho de fibras de agave (de la misma familia botánica que produce el sisal y la yuca, foto de abajo).

El doctor Orozco contó otros dos hechos sin explicación científica relacionados con la conservación de la imagen.

El primero tuvo lugar en 1785 cuando un trabajador accidentalmente derramó un líquido que contenía un 50% de ácido nítrico en la parte derecha del tejido.

“Está fuera de la comprensión natural el hecho que el ácido no haya destruido la malla; y que además no dañara las partes coloridas de la imagen”, precisó.

Agave: de un pie semejante al de la foto fue sacada la fibra del manto de san Juan Diego

El segundo se relaciona con la explosión de una bomba cerca del manto en 1921. La bomba explotó a 150 metros de la imagen y destruyó todos los vidrios en ese radio.

Sin embargo, explicó el perito, “ni el manto ni el vidrio común y corriente que lo protege fueron dañados o rotos”. El único afectado fue un Cristo de hierro que se dobló.

“No existe explicación para el hecho de que las ondas expansivas que rompieron los vidrios a 150 metros a su alrededor no destruyeran el que cubría al manto.

Algunos dicen que el Hijo, con el crucifijo que fue afectado, protegió la imagen de su Madre. Lo cierto es que no tenemos una explicación natural para ese hecho”, concluyó.

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.