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Fundador de Sodalicio no volverá a Perú, según disposición de la Santa Sede

Ruben Porras-CC
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La organización religiosa expresa su deseo de hacer justicia y reparar a las víctimas de los abusos denunciados

¿Por qué la Santa Sede ha decidido no permitir el retorno de Luis Fernanado Figari, fundador de Sodalicio, a Perú?, es la pregunta que la sociedad peruana se hace, luego de dar lectura a la carta vaticana remitida a la casa pastoral de esta Sociedad de Vida Apostólica, aprobada como sociedad de derecho pontificio el 8 de diciembre de 1997 en el país.

Acusado de presuntos delitos de violación sexual Figari, sólo podría retornar a su país natal, “excepto por motivos muy graves” así lo dispuso la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, mediante un decreto que sanciona al líder de la primera sociedad de vida apostólica laical, reconocida por derecho pontificio.

Mediante un video publicado en las redes sociales, el superior general del Sodalicio expone punto por punto las disposiciones del decreto vaticano presentado a la opinión pública el último 10 de febrero.

Confinado a vivir alejado

Para el superior del Sodalicio, Alessandro Moroni, estos son los resultados de las valoraciones que las autoridades vaticanas han realizado de los testimonios y documentos proporcionados durante el proceso. Recluir a Figari en una residencia que no esté vinculada con alguna comunidad Sodalite, es una de las medidas que dispone la misiva, precisó Moroni en el video.

Figari, según este decreto, deberá llevar una vida sobria, modesta y de retiro, así lo explica el superior general del Sodalicio. Según lo expone el documento, estas medidas son tomadas de común acuerdo con el Papa.

El fundador de esta Sociedad de Vida Cristiana no podrá tomar contacto con miembros de esta comunidad, a través de ningún medio. También está prohibido de conceder declaraciones a los medios de comunicación, además de participar de cualquier actividad relacionada con el Sodalicio.

Pese a todo será asistido por un miembro del Sodálite. Se le encarga al Sodalicio procurar una vida decorosa para él, según las posibilidades de la organización y las suyas propias.

No será expulsado de la organización.

Tras investigar las acusaciones remitidas al Vaticano desde el año 2011, las autoridades vaticanas han admitido que antes del 2001, se produjo un caso de abuso sexual, con un miembro adolescente menor de 16 años. Textualmente el documento considera el “hecho como un acto pecaminoso y falta al VI mandamiento”. Sin embargo, teniendo en cuenta la prescripción del delito en el fuero judicial, el “reo” es sometido a una acción disciplinar en el ámbito del derecho canónico, según se explica en el documento.

La Santa Sede reconoce la intención de los miembros de esta organización de reparar el daño cometido. Así como destaca el deseo de sus integrantes de desechar el estilo autoritario que impuso su fundador, bajo un sistema de obediencia y represión. Finaliza el documento.

Alessandro Moroni anunció que el Sodalicio ha decidido poner a disposición de los medios de comunicación y la opinión pública todos los resultados de la investigación interna desarrollada por los expertos internacionales para conocer la verdad. De esta forma la organización busca hacer justicia y reparar a las víctimas, quienes merecen más que nadie que se reconozca la verdad.

 

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