Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 04 agosto |
San Eufronio de Autun
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Cómo orar sin cesar? Hazlo en lenguaje infantil

Adi Al Ghanem CC

Anna O'Neil - publicado el 16/01/17

No necesitas ser bueno con las palabras para orar como lo deberías hacer

“Un discípulo acude a su abba (padre espiritual) en el desierto y le dice que tiene dolor en el pie y que no sabe cómo rezar por algo así. ¿Debería rezar por su curación o por la gracia del sufrimiento?

El abba levanta su pie, lo señala y dice “Simplemente ve ante el Señor y di: ‘¡pie!’”.

(Oración que penetra a través de las nubes)

No tengo palabras para explicar el alivio que sentí al leer esto. He estado teniendo muchos problemas con el concepto de oración intercesora. En parte se debe a un montón de peticiones de GoFundMe que me han llegado últimamente —sobre una madre que necesita desesperadamente ayuda para la manutención de su bebé, o un bebé enfermo necesitado de un tratamiento médico caro, o el amigo de un amigo en estado crítico después de un accidente de coche—; todas piden dinero, pero sobre todo piden oraciones.

Me resulta triste porque, después de todo, Dios ya sabe de todo esto, y mucho más y mucho antes que yo, y también sabe cómo solucionarlo. Yo desde luego no lo sé. Así que ¿por qué necesita Él que se lo pida? Hay muchísimo por lo que rezar y mi energía es muy limitada. ¿Es que Dios no puede ocuparse de todo esto por su propia cuenta? Después de todo, ¡es su mundo!

Ciertamente lo es. Su mundo.

El diácono Greg Kandra escribió hace poco sobre una lección que aprendió una persona de alcohólicos anónimos, que puede resumirse en el lema «¿Estoy haciendo el trabajo de Dios o sirviendo a la obra de Dios?». Es una distinción importante que hay que recordar.

Es trabajo de Dios vendar las heridas, aliviar a los afligidos y liberar a los prisioneros. Servir a la obra de Dios, por otro lado, es una cuestión diferente. Servir a la obra de Dios significa hacer lo que nos ha pedido, y ha dejado muy claro que debemos “orar sin cesar”.

¡Y a mí que me preocupaba que fuera una tarea poco realista! Pero la oración no tiene por qué ser algo desalentador, si podemos recordar que no somos responsables de hacer el trabajo de Dios. El discípulo en el desierto no le dice a Dios qué es lo que tiene que hacer, simplemente le invita a participar en su situación. En efecto, en realidad solo dice “Oye, Dios, ¿ves este problema que tengo?”.

De hecho, mi hijo de un año hace esto constantemente. Solo sabe unas pocas palabras, pero no forma frases completas todavía. Ni falta que le hace. Solo tiene que decir “¡Caca!” y yo ya me acerco y le cambio el pañal o le ayudo a limpiarse cualquier cosa con la que se haya manchado. En cualquier caso, su necesidad se ve atendida.

En las situaciones para las que ni siquiera tiene una palabra, también se las arregla. Solo tiene que gritar “¡Mamá!”. A veces ni siquiera tiene problema alguno; simplemente quiere compartir conmigo su disfrute: “¡Mamá, pelota!”.

Mi hijo únicamente quiere que participe en su vida, que esté con él cuando está contento, que le vea crecer y aprender, que le ayude con cualquier problema que se encuentre. Y en eso consiste orar sin cesar. Uno no tiene que ser necesariamente bueno con las palabras para rezar como es debido.

De hecho, rezar con un lenguaje sencillo, infantil, suprime los detalles innecesarios y va directo al meollo de la cuestión. Si mi hijo me dijera “¡Mamá, pie!”, eso sería más que suficiente.

Dios no necesita nuestros consejos. Su trabajo es sanar el mundo a su manera. Pero nos invita a participar de sus acciones en nuestro mundo.

Aun más, quiere que le incluyamos en nuestras vidas, y eso significa que también lo incluyamos en nuestros deseos y esperanzas. Quiere tantísimo estar con nosotros, que si decimos “Dios, te quiero aquí en esta situación”, responderá con júbilo.

Él quiere simplemente que digamos, “Dios, ven conmigo”. “Dios, ¿ves mi pie?”, “Dios, ¿ves a mi hijo?”. Así que me he propuesto aprender a hablar con Dios con las frases de un bebé. Voy a dejar de explicarle todo lo malo que tenga determinado problema y voy a dejar de decirle cómo tiene que hacer su trabajo.

Él puede hacer su trabajo y yo haré el mío, que supone incluirle en mi vida, en mi corazón y en todos mis deseos sencillos y complejos.

Tags:
almaniñosoraciontestimonio
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JAIRO
Esteban Pittaro
La última canción de Jairo a su esposa, fallecida tras 50 años de...
2
MADELEINE PAULIAC
Sandra Ferrer
La doctora que ayudó a dar a luz a unas monjas violadas
3
Redacción de Aleteia
Un sacerdote católico acompañó a Lady Di la madrugada de su muert...
4
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
5
Aleteia Brasil
Los 3 tipos de humildad según san Ignacio de Loyola
6
knoNap
Giovanna Binci
KnoNap: Tras una dura experiencia, Danya crea un pañuelo anti-vio...
7
HIDILYN DIAZ
Cerith Gardiner
Atleta filipina comparte con todo el mundo su Medalla Milagrosa t...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.