Aleteia

El hielo agrava la frialdad de Europa con pobres, migrantes y refugiados

AFP PHOTO / STR
A migrant stands next to a snow-covered tent at the Moria hotspot on the island of Lesbos , following heavy snowfalls on January 7, 2017. The number of migrants arriving in Europe by two main sea routes in 2016 plunged by almost two-thirds to 364,000 compared with the previous year, EU border agency Frontex said Friday. Frontex pointed to an EU border deal with Turkey which came into effect in March as having paved the way to a massive decline in the arrival of Syrian refugees and other migrants in Greece. / AFP PHOTO / STR
Comparte
Comenta

Decenas de personas han muerto congeladas

Del blanco del hielo al negro de la muerte: Salva es una de las al menos 30 personas -sin techo, refugiados, inmigrantes, niños, ancianos y enfermos a la intemperie- que no han podido sobrevivir al frío polar que afecta Europa estos primeros días del año 2017.

Tenía 57 años y vivía en Madrid, en la calle desde hacía más de 8 años, cuando un conflicto personal con su pareja y la muerte de su hija le sumieron en una depresión que le impidió seguir trabajando, y su casero le exigía desalojar su vivienda, según explica el diario Abc de España.

Su primera noche en la calle la pasó en un banco bajo la gran bandera española que ondea en la plaza de Colón de Madrid. Su última, con neumonía, el pasado 2 de enero, en la calle Génova.

El diario El País se hace eco de la muerte de dos iraquíes cuyos cuerpos fueron hallados congelados en un bosque cercano a la frontera entre Bulgaria y Turquía, en la zona de Strandja, donde se alza un muro de alambre para impedir el paso de inmigrantes ilegales. En Polonia 10 personas murieron de frío.

Conservaron la vida, en cambio 19 migrantes -5 de ellos niños- que habían llegado a Baviera (Alemania) con un traficante de personas que les abandonó en el camión en el que viajaron en un estacionamiento al aire libre con temperaturas de 20 grados bajo cero.

Y en Belgrado, más de mil migrantes pretenden continuar su camino hacia el norte negándose a ser alojados en centros oficiales y desafiando las bajas temperaturas al aire libre o en edificios abandonados de la capital serbia.

A pesar del frío, siguen siendo rescatadas personas en las gélidas aguas de los mares y en Grecia, las imágenes del campo de refugiados de Moria cubierto de nieve son para quedarse helado.

En Roma y el Vaticano, las fuentes de agua aparecieron congeladas a los ojos de los turistas curiosos, en una ciudad donde rara vez sucede. El espectáculo era menos divertido para las personas sin techo que luchan por su supervivencia. El papa Francisco ordenó este sábado la apertura las 24 horas de los dormitorios destinados a los mendigos y personas necesitadas en la zona adyacente al Vaticano.

Asimismo, la Limosnería Apostólica, encargada de distribuir la caridad del Papa, ha dejado dos furgones FIAT abiertos para que las personas sin hogar puedan pasar la noche dentro y evitar el congelamiento que ya se ha cobrado la vida de varios sin techo en Italia. La Iglesia también ofrece sacos de dormir especiales para aguantar temperaturas de hasta 20 grados bajo cero.

Este domingo, Francisco invitó a orar por las personas que están sufriendo el frío especialmente: “En este día de tanto frío, pienso e invito a pensar en todas las personas que viven en la calle, golpeados por el frío y la indiferencia -dijo tras rezar el Angelus-. Oremos por ellos, y pidamos al Señor que nos caliente el corazón para poder ayudarles”.

Francisco también ofreció a 300 personas sin hogar y refugiados un bocadillo y algo para beber como signo de agradecimiento por ayudar a entregar folletos religiosos en una misa celebrada el Día de Reyes.

 

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día