Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 17 octubre |
San Ignacio de Antioquía
Aleteia logo
home iconCuriosidades
line break icon

3 mitos sobre la caída del Imperio Romano

Daniel Esparza - publicado el 07/12/16

El declive de Roma no tuvo que ver ni con la llegada del cristianismo ni con las invasiones bárbaras

Es ya casi un asunto cotidiano, a la luz de los acontecimientos políticos del 2016, escuchar en conversaciones casuales que “este es el fin del mundo tal y como lo conocíamos”. Algo así, sin duda, habrían sentido los ciudadanos romanos bien en el año 31 antes de Cristo, con la llegada del fin de la República, o en el siglo V de nuestra era, con el fin del Imperio.

Pero lo que siempre ha sido fuente de confusión son las razones de la caída del imperio –casi lo mismo que pasa en nuestros días: pocos pueden explicar con precisión qué es lo que estamos atravesando, realmente-. El profesor de historia de la universidad de Columbia, Nathan Pilkington, ha publicado un artículo en el Washington Post con miras a ayudarnos a disipar nuestras dudas. Al menos, aquellas que a Roma se refieren.

1. No, el imperio no se derrumbó a causa de las invasiones bárbaras.

Es falso que Roma haya sucumbido por culpa de un repentino flujo de bárbaros entrando por las puertas de la ciudad. Más aún, ni godos ni muchos otros pueblos germánicos eran “bárbaros”, en el sentido en el que entendemos comúnmente el término.

De hecho, ya llevaban casi 200 años comerciando e interactuando con el Imperio, y era relativamente común que un joven germano hubiese sido educado, entrenado y empleado en el Imperio antes de que la autoridad imperial se erosionara lo mismo en Italia que en Francia, la Península Ibérica y África del Norte en el siglo V.

Más aún: no era extraño que las tribus germánicas fueran parte de los ejércitos romanos. El mismo Alarico, quien condujo la migración visigoda a través del imperio a las puertas de Roma (395-410 A.D.), comenzó su carrera militar comandando las tropas góticas que servían en el ejército romano.

2. No, los cristianos no hicieron colapsar el imperio.

Fue Edward Gibbon, en su libro El declive y la caída del Imperio Romano, quien propuso la tesis de que el cristianismo erosionó el sentido de deber cívico de los ciudadanos romanos. Este factor, sumado a las invasiones bárbaras, habría sido determinante, según Gibbon, para provocar la caída del imperio.

El trabajo de Gibbon, explica el profesor Pilkington, recibió la admiración generalizada de sus coetáneos, y por generaciones se le consideró una autoridad casi indiscutida. Sin embargo, ningún estudioso contemporáneo suscribe la tesis de Gibbon, sobre todo porque este omitió el hecho de que el Imperio Romano Cristiano del Este (esto es, el Imperio Bizantino) sobrevivió a la migración germánica por casi mil años más.

Más aún, Pilkington señala que Gibbon decidió ignorar el hecho de que los propios godos eran cristianos. De hecho, prácticamente todas las facciones, en los días finales del Imperio Romano, eran ya cristianas.

Hoy día, la mayoría de los estudiosos consideran lo que antes se entendía como el colapso del Imperio Romano Occidental sólo como un proceso más amplio de transformación, pero ya no de declive y caída.

3. No, el imperio no cayó por causa de una lucha de clases.

Decir esto es prácticamente un anacronismo, de acuerdo al profesor Pilkington. De hecho, la conocida lucha entre patricios y plebeyos tuvo lugar más de 250 años antes del colapso de la República (ni siquiera del colapso del imperio, que sobreviviría a la República cinco siglos más).

Durante un período republicano temprano conocido por los historiadores como el “Conflicto de las Órdenes”, entre los años 494 y 287 antes de Cristo, ya los plebeyos habían ganado el derecho de tener sus propios magistrados -los conocidos “tribunos” romanos- y celebraban sus propias asambleas para hacer leyes para todo el Estado romano. De hecho, los patricios fueron excluidos de estas asambleas, pero permanecían obligados a acatar sus leyes.

Los plebeyos también habían ganado entonces derecho a postularse a la elección del puesto de Cónsul, el cargo más alto que se podía ocupar en Roma. De hecho, después del 366 antes de Cristo, normalmente uno de los dos cónsules era un plebeyo. El mismo Pompeyo “el Grande” era un plebeyo, lo mismo que el Emperador Augusto, que no había nacido de ninguna familia patricia.

Tags:
antigua romahistoria
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
VENEZUELA
Ramón Antonio Pérez
Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada
2
squid game
Dolors Massot
¿Qué ocurre con la serie «El juego del calamar» (Squid Game)?
3
THERESA
Maria Paola Daud
¿Santa Teresa de Ávila fue la inventora de las papas fritas?
4
Gelsomino del Guercio
Carlo Acutis habló de un regalo que le hizo Jesús, ¿de qué se tra...
5
ORDINATION
Francisco Vêneto
Ex testigo de Jehová será ordenado sacerdote católico a los 25 añ...
6
Henry Vargas Holguín
¿Cuál es el pecado contra el Espíritu Santo?
7
Tom Hoopes
Fátima: 4 grandes lecciones del «Milagro del Sol»
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.